Algo de historia
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Algo de historia
Un diálogo fructuoso se extiende hoy a miembros de 350 Iglesias y
Comunidades Eclesiales, y contribuye a abatir prejuicios antiquísimos y a
experimentar -en la medida de lo posible- la pertenencia al único pueblo
cristiano, levadura para la plena comunión de las Iglesias.
Son 50.000 los cristianos de las varias Iglesias que comparten la
espiritualidad de la unidad.
En
1960 Chiara Lubich es invitada por algunos pastores evangélicos a Darmstadt,
en Alemania, para hablar de su experiencia espiritual.
Suscita sorpresa por el gran relieve que da a la Palabra de
Dios vivida.
Surge inmediatamente la invitación a llevar esta experiencia
del Evangelio al mundo evangélico-luterano.
Los
luteranos vienen a Roma por grupos casi todos los años. Nace entre ellos
y nosotros una fraternidad franca, porque está basada en el amor y en la
verdad que nunca se calla. Y es por eso que estiman el Movimiento. Caen
prejuicios antiquísimos.
El cardenal Bea recordará que en la medida en que los
cristianos vivan en forma profunda el Evangelio, del mismo modo se
acercarán entre ellos, porque de esa manera se volverán más semejantes
a Cristo.
Algunos ministros anglicanos, presentes por casualidad en un
encuentro entre católicos y luteranos, se quedan impresionados por la
atmósfera tan cordial, donde cristianos separados desde hace mucho tiempo,
por el Bautismo, se reconocen como hermanos.
En
Londres, el 1 de julio de 1966, en el Lambeth Palace, el entonces
Arzobispo de Canterbury, Michael Ramsey, es el primero en animar
a Chiara a difundir la espiritualidad entre los anglicanos.
Siguen después las audiencias con los Sucesores: los arzobispos Coggan,
Runcie y Carey, los cuales la animan decididamente.
A
partir del 13 de junio de 1967, Chiara Lubich visita 8 veces
Estambul para encontrar al Patriarca ecuménico Atenágoras I de la
Iglesia Ortodoxa.
Por él nace y se desarrolla el Movimiento de los Focolares
entre los ortodoxos de Oriente.
El Patriarca Demetrio I, su sucesor y el actual Patriarca, Su
Santidad Bartolomé I, prosiguen, en la misma línea.
También
los Reformados en Suiza y en Holanda, comparten en distintas formas
el espíritu del Movimiento, con quienes se siente una afinidad especial
en la palabra de Jesús que también ellos subrayan: "Donde dos o
tres están reunidos en mí nombre, allí estoy yo en medio de ellos"
(Mt. 18, 20) .
Mientras tanto nace un conocimiento y se estrecha una amistad
con el Prior de Taizé y con el Consejo Ecuménico de las
Iglesias.
En 1961 nace el Centro Uno para coordinar la
actividad ecuménica del Movimiento. Lo dirige Igino Giordani hasta su
fallecimiento, en 1980.
1982:
Empiezan los encuentros ecuménicos de obispos
Obispos
de varias Iglesias, amigos de los Focolares, provenientes de diversos
países, se reúnen cada año, para un diálogo que tiene como
centro la espiritualidad ecuménica.
Estos encuentros, que tienen un carácter informal, tienen
inicio en 1982, cuando el Papa Juan Pablo II recibe a un
grupo de obispos católicos amigos del Movimiento de los Focolares y los
invita a extender su experiencia de fraterna comunión también a los
líderes de otras Iglesias.
Promovidos por el entonces obispo de Aachen, Mons. Klaus
Hemmerle, estos encuentros se desarrollan desde entonces todos los años
en un lugar diferente, con la aprobación de los responsables de las
respectivas Iglesias.
En el pasado, han sido lugares de encuentro: Roma, Estambul,
Londres, Trento, Jerusalén y la ciudadela ecuménica de Ottmaring, en las
cercanías de Augsburg en Alemania. A partir del año 1994, después de la
muerte del obispo Hemmerle, el Arzobispo de Praga, Card. Miloslav Vlk,
asume la coordinación de estas reuniones.
El
fruto principal de esta iniciativa es la profunda comunión espiritual que
se instaura entre los líderes de las distintas Iglesias, según la
enseñanza del mandamiento nuevo de Jesús "Ámense los unos a los
otros".
Se pone así en evidencia no tanto lo que todavía divide a
las Iglesias, sino que, sobre todo, es mucho más lo que ya las une.
Se toma conciencia de como las varias sensibilidades y
riquezas de las diferentes tradiciones cristianas pueden ser un don para
toda la cristiandad.
El
último Congreso tiene lugar en Morges, en Ginebra, del 22 al 29 de
octubre de 2002.
El congreso del 2001
se desarrolla en Baar (Zurich) en Suiza, del 13 al 19 de noviembre.
El congreso del 2000
es en Castelgandolfo (Roma) del 29 de noviembre al 4 de diciembre.
El congreso de 1999
fue en Ammán, en Jordania, y se concluyó en Tierra Santa.
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