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2 mayo 2012
En Bogotá, un equipo de abogados, sicólogos y estudiantes reabre casos de personas condenadas injustamente por errores judiciales. Un trabajo de solidaridad y de búsqueda de la justicia.

Una iniciativa que está en la vanguardia en América Latina. Tiene el nombre de “Proyecto Inocencia” y quien lo promueve está en la Facultad de Leyes de la Universidad Manuela Beltrán de Bogotá. El proyecto apunta a reabrir , gratuitamente, casos de personas condenadas injustamente y que no poseen  los recursos económicos necesarios para pagarse la propia defensa.

La iniciativa nace en el 2007. “Los casos que, en general, más frecuentemente enfrentamos- explica Juan Carlos Cárdenas C., director del “Proyecto Inocencia”- son aquellos que tienen que ver con una  negligente o injusta identificación e individualización de los autores de los delitos. Son los casos en los cuales los funcionarios judiciales omiten realizar fielmente sus deberes y que por hechos de negligencia, poca formación, falta de pruebas o falsos testimonios, pero también corrupción, se toman decisiones equivocadas que condenan injustamente a una persona”

El “Proyecto Inocencia” está compuesto por un equipo multidisciplinario de trabajo, constituido por abogados, sicólogos, detectives y naturalmente, estudiantes de todas estas disciplinas.

Divididos por grupos de trabajo, los representantes del “Proyecto Inocencia” visitan los Centros carcelarios de Bogotá (masculinos y femeninos) dos veces por semana. En estos Centros los detenidos se inscriben en una lista de espera para ser recibidos. Existen también las muestras de inocencia provenientes de los familiares o amigos además de pedidos de ayuda por correo electrónico a través de la pagina web. http://umb.edu.co/inocencia/index.html

En el coloquio participa un abogado profesional, un monitor y generalmente estudiantes de derecho y sicología: “No se pierde nunca de vista el hecho- subraya el director del Proyecto- que podría tratarse de la única oportunidad que tiene esta persona de ser escuchada”

“Normalmente- explica el abogado Cárdenas- los detenidos afirman que, en el proceso y en la sentencia, hubo algún error. Por este motivo es importante tener una formación profesional seria y profunda. Recomienza por el  respeto y  la convicción que todas las sentencias emitidas por los jueces, parten de un principio de legalidad y de rectitud. Resulta todavía más difícil entonces, demostrar a la administración de la justicia que se ha equivocado, después que fue emitida una sentencia en última instancia. En principio, nuestro compromiso no consiste en  identificar al funcionario que se equivocó, sino más bien en demostrar dónde y cual fue el error cometido en el proceso que llevó a la condena de un inocente”.

Al “Proyecto Inocencia” llegan casos como por ejemplo secuestros, suicidios, delitos sexuales, extorsiones, lavado de dinero, detrás de los cuales hay personas injustamente acusadas y privadas de la libertad. Como es el caso de Manuel Mena, condenado a 17 años de prisión por un homicidio no cometido. Después de tres años y medio en prisión y un trabajo riguroso llevado adelante por el equipo de la Universidad, para analizar pruebas y hechos, la Corte Constitucional anuló la sentencia de condena ordenando su inmediata excarcelación.

“Los detenidos –concluye el profesor- son una parte de la población más necesitada de ayuda y solidaridad; no solo los inocentes, sino también aquellos que viven un proceso de rehabilitación tienen necesidad de una mano amiga, de un consejo, de alguien que los escuche. También el mundo de la justicia debe ser renovado por el Evangelio y por la verdad, y esta iniciativa, para nosotros que estamos comprometidos allí, representa un granito de arena  de esta renovación”

 (Testimonio contado en el Simposio internacional de la fraternidad el 4 de abril del 2012, en la Universidad Manuela Beltrán, estando presente Giancarlo Faletti, copresidente del Movimiento de los focolares)

Juan Carlos Cárdenas C., director del “Proyecto Inocencia” es profesor de Derecho en la Universidad Manuela Beltrán de Bogotá (Colombia). Está comprometido en el Movimiento de los Focolares, desde joven, cuando conoció la espiritualidad de Chiara Lubich.

Por otras experiencias en este campo, visitar: http://comunionediritto.org/it/

 

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