Las “chicas del pan”

Era el año 1988 un grupo de jóvenes del Movimiento de los Focolares, se convirtieron de improviso en panaderas y vendedoras a lo largo del camino situado frente a la Mariápolis Ginetta (Brasil). Treinta años después la Espiga Dorada es una floreciente actividad que ofrece una producción de calidad y también ofrece humanidad, amor, y capacidad de compartir.