A finales de los años cincuenta llegaba a España un nuevo estilo de vida evangélica. El propuesto por Chiara Lubich y el Movimiento de los Focolares por ella fundado, ofrecía como estilos de vida la unidad y el encuentro con Dios a través del prójimo.

En 1958 participó en la Mariápolis de Fiera de Primiero (Italia) el Padre Crossaso, francés que al regresar a su país facilitó algunas direcciones de personas que podían estar interesadas en conocer a los Focolares. De este modo, Piero Pasolini se convirtió en el primer focolarino en llegar a tierras peninsulares, haciendo un primer viaje en enero de 1959 desde París a Barcelona. Allí conoció algunas personas, entre ellas Pep Pereña, el primer focolarino español y al canónigo Oliveras quien, impactado por la experiencia evangélica que le presenta Piero, decide participar en la siguiente Mariápolis, en 1959, todavía en Fiera de Primiero. Fue él directamente quien le pidió a Chiara Lubich en aquella Mariápolis, la apertura de un focolar en Barcelona, petición que formuló explícitamente a su regreso a Barcelona al Arzobispo Modrego.

Así se preparó la apertura del primer focolar de la Península Ibérica, en Barcelona, que se pudo concretar a finales de 1959 con la llegada de Nunziatina Cilento. Al año siguiente, en 1960, se abrió un segundo centro, también en Barcelona.

En mayo de 1965 Chiara Lubich hizo su primer viaje a España, solo de dos días, pero que supuso la apertura de nuevos caminos para el desarrollo del Movimiento. Al final de su visita, expresando la profunda realidad espiritual que encontró decía: “si un día quiero descansar espiritualmente, vendré a España”.

Con el paso de los años y el desarrollo que experimenta el Movimiento se abrieron otros centros en Madrid (1965 y 1967), Sevilla (1975), Bilbao (1979 y 1980), Vigo (1990), Valencia (1996), Granada (1998 y 2005), S. Sebastián (2003).

Además de estos centros, el Movimiento alcanza un notable desarrollo, implicando a miles de personas: familias, sacerdotes, religiosos y religiosas, jóvenes, chicos y chicas, etc. La propia vida evangélica se encarna en multitud de realidades sociales y culturales, dando origen a las primeras estructuras fundamentales, como el Centro Mariápolis Loreto, dentro de la ciudadela del mismo nombre, en Castell d’Aro (Girona), inaugurado en 1989, o el Centro Mariápolis Luminosa, inaugurado por la misma Chiara Lubich en el viaje realizado a tierras españolas en diciembre de 2002. Se trata de centros en los que se forman las personas que quieren vivir la espiritualidad de comunión de los Focolares, permaneciendo siempre abiertos a otras realidades eclesiales, u otras de carácter formativo.

En 1989 Chiara Lubich visita por segunda vez España. En esta ocasión invitada por Juan Pablo II para participar en la VI Jornada Mundial de la Juventud de Santiago de Compostela. Volverá por última vez en los meses de noviembre y diciembre de 2002 a Barcelona y Madrid, como principales etapas. Durante el 26 de noviembre y el 9 de diciembre Chiara Lubich tuvo ocasión para desarrollar encuentros de lo más variados: con religiosos y religiosas en el Monasterio de Montserrat, con políticos en el Parlament de Cataluña y en la Oficina del Parlamento Europeo de Madrid, con jóvenes, con obispos, seminaristas, personas de otras religiones y con los miembros del Movimiento de los Focolares en España. La inauguración del Centro Mariápolis Luminosa (en el nordeste de Madrid) y la visita a los grandes místicos españoles que tanta influencia tuvieran en ella, San Ignacio de Loyola en Manresa, Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz en Ávila y Segovia, completaron los días que pasó entre nosotros.

Durante aquellos días, la fundadora de los Focolares dirigió un mensaje que hoy en día sigue siendo muy actual. En todos los ámbitos a los que fue invitada, habló sobre el espíritu de unidad y fraternidad que mueve el Movimiento, animando a todos a actuar según estos parámetros: “Sobrepasar siempre con el pensamiento y con el afecto del corazón cualquier límite puesto por la vida humana y tender constantemente y por hábito adquirido a la fraternidad universal”. Como dijera el 8 de diciembre en La Cubierta de Leganés ante cinco mil personas de los Focolares.

El nombre del Centro Mariápolis Luminosa, fue dado en recuerdo de una focolarina argentina, Margarita Bavosi, corresponsable del Movimiento de los Focolares en España, desde 1970 hasta 1983. Murió el 7 de marzo de 1985, dejando una profunda huella de santidad. En enero de 2005 se abrió su causa de beatificación.

A raíz de este último viaje de la fundadora de los Focolares, se empieza a formar una segunda Mariápolis permanente en España, en los alrededores de Madrid, en el término de Las Matas, que lleva por nombre Castillo Exterior, queriendo indicar que lo que se quiere testimoniar es la vida nueva que genera la presencia de Jesús entre las personas que se aman, que viven la fraternidad, y dar visibilidad a una obra de Dios que muestra cómo sería la sociedad renovada por los valores evangélicos.

En enero de 2011, María Emmaus Voce, actual Presidenta del Movimiento de los Focolares, realizó un intenso viaje, junto al copresidente Giancarlo Faletti por distintas ciudades de nuestra geografía. Antes de marcharse, dejó una consigna: “Cada una de estas comunidades, cada uno de estos pueblos que forman España, tienen algo que dar a todos los demás”. Y añadió: “El pueblo de Dios, el ‘pueblo de Chiara’ en España, tiene la posibilidad, la fortuna de vivir y testimoniar esto al resto de España.

Un momento muy especial de este viaje fue la cita con los jóvenes, en un encuentro que llevaba por título “Positive RevolutiON. Protagonistas de nuestro tiempo”.

A lo largo de estos años en los que el Ideal de la Unidad está presente en España, se ha venido desarrollando una característica típica del Movimiento, la de ser familia -o como nos llamaba Juan Pablo II ‘un pueblo’- y esto se muestra muy bien en las Mariápolis. En la actualidad se celebra una en verano para toda España. Reúnen a personas de  todo tipo, condición, edad,… Son unos días de convivencia entre todos durante los que se intenta vivir concretamente la caridad recíproca y mostrársela a todos; se trata de hacer visible la posibilidad de la existencia de un mundo unido.

Otro vehículo a través del que se difunde el carisma es la Editorial Ciudad Nueva, que publica libros y la revista de su mismo nombre. En España cuenta con dos ediciones, una mensual en castellano, y otra bimestral en catalán, Ciutat Nova.

No se puede hablar del Movimiento de los Focolares en España, aunque sea brevemente, sin citar la Economía de Comunión. Un movimiento que tiene como finalidad a dar vida a empresas fraternales que sientan como misión erradicar la miseria y la injusticia social, contribuyendo a edificar un sistema económico y una sociedad humana de comunión, a imitación de la primera comunidad cristiana de Jerusalén, donde “entre ellos no había ningún necesitado” (Hch 4,32-34). Es España viene desarrollando varias actividades de difusión y formación a empresarios, trabajadores y jóvenes, como las I Jornadas jóvenes & EdC, celebradas en noviembre de 2012.

Artículos

123