El desafío y la alegría de “SER SIEMPRE FAMILIA”

 

FLIASCUERPO

 

A pesar  del pronóstico adverso de los servicios de meteorología, que se cumplieron al pie de la letra, el recuerdo que quedó en los que, el domingo 2 de abril, se animaron, numerosos, a desafiar la lluvia y el frío prematuro del otoño, fue “el desafío y la alegría de ser siempre familia”, lema de la intensa y feliz jornada vivida en Mariápolis. Una Jornada que se realizaba en contemporánea con centenares de otras manifestaciones de todo tipo en más de 130 países, celebrando el 50° aniversario de la fundación, por inspiración de Chiara Lubich, de un amplio Movimiento de “Familias Nuevas” tras el ideal de la fraternidad universal.

Tras la bienvenida a los grupos llegados  de Bragado, Carmen de Areco, Chacabuco, Junín, O’Higgins y localidades del entorno, la invitación fue constituir, junto a los habitantes de la ciudadela, una única familia basada en lo que es su característica, el amor recíproco, compartiendo testimonios. Cuatro hermanitos fueron los primeros en abrir el fuego con su relato de distribuirse equitativamente los espacios en la casa recientemente ampliada. Luego un matrimonio joven y otro ya en las bodas de plata, compartieron el aprendizaje del diálogo en pareja y con los hijos. Finalmente, con la presencia de todo el núcleo familiar, un joven puso en común la conmovedora relación con su madre, recientemente fallecida, en un relato que resultó un verdadero canto al amor en el hogar. Y cantos no faltaron, porque desde el comienzo una familia entera, siete integrantes, con el más pequeño marcando el compás en el bombo, interpretaron “ven a mi hogar, amigo mío”, mientras otro conjunto armado para lo ocasión, más una excelente solista, fueron intercalando piezas populares que en ese ambiente adquirían su sentido más profundo.

La misa, al mediodía, cerró la mañana como un lógico momento solemne de acción de gracias.

Almuerzo, con aportes parrilleros, y luego alegría compartida en el juego todos juntos,  grandes y chicos, que estallaba en  gimnasia rítmica.  A continuación la invitación a “construir la familia” en talleres de artesanía, cerámica y cocina, que luego presentaron, entre aplausos, sus mejores resultados.

Otra vez todos juntos, en el auditorio, una secuencia de imágenes que mostraba cómo los distintos aspectos de la vida familiar constituyen, a la luz del amor recíproco, “semillas de unidad para la fraternidad universal”. El broche de oro, un breve documental de la visita de Chiara Lubich a nuestra ciudadela, donde cuenta que se va encantada de lo que ha visto y experimentado, si bien la nostalgia de no volverla a ver, para corregirse enseguida y afirmar, “obras como ésta las voy encontrar, porque están, en el paraíso”. No por nada, en esta jornada se conmemoraba su llegada, en 2008, a la Vida más plena.