entre las religiones
Diálogo entre las religiones para la fraternidad de los pueblos
En la actual profunda transformación mundial hacia una sociedad cada vez más multicultural y multirreligiosa, con el surgimiento de nuevos fenómenos de xenofobia e intolerancia religiosa y el temido choque entre civilizaciones, el Movimiento se ha comprometido a promover el diálogo entre las religiones para que pluralismo religioso de la humanidad no sea causa de divisiones ni de guerras, sino que contribuya a recomponer en fraternidad la unidad de la familia humana.
Es a nivel de la espiritualidad que el diálogo se muestra particularmente fecundo. Una convicción, reforzada en estas décadas de diálogo, es que aquello que esperan de nosotros los cristianos los seguidores de otras religiones es sobre todo un testimonio concreto de ese amor que proviene del Evangelio. No por casualidad todas las religiones tienen en común la Regla de oro: “No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti”. En el clima de amor recíproco que la actuación de la ‘Regla de oro’ suscita, se puede establecer un diálogo. Requiere ‘hacerse uno’, es decir “vivir el otro”. No se trata de una actitud de simple benevolencia, apertura y estima, sino una práctica que exigen el “vacío” completo de nosotros para ensimismarnos con los demás, para “ponernos en la piel del otro” y penetrar en el sentido que tiene para el otro el ser musulmán, hindú, budista.
Es doble el efecto: nos ayuda a inculturarnos, conociendo así la religión, el lenguaje del otro, y predispone a los demás a la escucha.
Podemos pasar así al “respetuoso anuncio” en el cual, por lealtad hacia Dios y hacia sí mismo, y también por sinceridad ante el prójimo, decimos lo que afirma nuestra fe sobre el argumento del que se habla, sin con ello imponer nada al otro, sin sombra de proselitismo, sino por amor. Se crece así en el conocimiento recíproco.
Los efectos del diálogo
Efecto del diálogo en este espíritu de unidad, no es el sincretismo, sino el redescubrimiento de las propias raíces religiosas, de aquello que nos une, la experiencia viva de la fraternidad: de hecho, se refuerza el compromiso común a ser constructores de unidad y de paz especialmente allí donde la violencia y la intolerancia racial y religiosa tratan de excavar un abismo entre los componentes de la sociedad. Florecen también significativas realizaciones humanitarias comunes.
Se actúa cuanto han auspiciado el Papa Benedicto XVI y varios líderes religiosos:
“Si juntos logramos extirpar el sentimiento de rencor, contrastar toda forma de intolerancia y oponernos a toda manifestación de violencia, frenaremos la ola de fanatismo cruel que pone en peligro la vida de tantas personas, obstaculizando el progreso de la paz en el mundo. La tarea es ardua, pero no imposible. De hecho el creyente sabe que puede contar, a pesar de la propia fragilidad, sobre la fuerza espiritual de la oración” (Benedicto XVI, Colonia, encuentro con la comunidad musulmana, 20 de agosto de 2005).
Un evento fundamental
En 1977, Chiara Lubich va a Londres para recibir, en la Guild Hall, el Premio Templeton por “el progreso de la religión”. Narra su experiencia ante personalidades de diversas religiones. Es imprevisible el inmediato y vivo interés expresado por personalidades de diversas religiones presentes en esa sala.
Desde entonces el diálogo interreligioso se ha convertido en parte integrante de las finalidades del Movimiento: “Enseguida –dice Chiara- advertí que todo esto nos indicaba que teníamos que dar “un vuelco” a nuestro Movimiento. Entendí que teníamos que dirigirnos a las personas de otras religiones, dejando que el Espíritu Santo nos indicara qué hacer y cómo hacer”.
A partir de 1994 Chiara Lubich es nombrada entre los presidentes honorarios de la Conferencia Mundial de las Religiones por la Paz (WCRP). Desde 1979 representantes del Movimiento participan en las Asambleas mundiales de la WCRP y en encuentros e iniciativas locales.
Formación al diálogo
Una escuela permanente para el diálogo interreligioso tiene sede en la ciudadela de Tagaytay (Manila – Filipinas), centro de encuentro e irradiación de la espiritualidad para Asia. Otra escuela para el diálogo tiene su sede en la ciudadela Luminosa de los Estados Unidos; para favorecer el conocimiento recíproco, además todos los años se otorga el “Premio Luminosa”, asignando a personalidades de diversas religiones comprometidos en el diálogo por la paz.
Difusión
Por la expansión universal del Movimiento, hoy día el diálogo se ha abierto con todas las principales religiones del mundo, no sólo con individuos seguidores o líderes religiosos, sino también con líderes y seguidores de vastos Movimientos: como el Movimiento laico budista, Rissho Kosei-kai, que cuenta con 6 millones de adherentes; la American Society of Muslims (USA) con más de 2 millones; la Swadhyaya Family (India) que abraza a 8 millones de adherentes, en su mayor parte hindúes.
Son más de 30.000 los seguidores de otras religiones que viven, por cuanto es posible, el espíritu del Movimiento y se comprometen colaborando en la medida de lo posible con sus fines.
Contactos
Centro para el diálogo interreligioso
via Frascati, 306
00040 Rocca di Papa (Roma) IT
tel. +39-06-9497489
fax +39-06-9496221
email: info.dialogointerreligioso@focolare.org