Movimiento de los Focolares

El gran “juego” de la vida

Mar 6, 2013

El congreso de las gen 4 en Brasil, en la ciudadela Santa María (Recife). Juegos divertidos y profundos, vividos en estrecha relación con Jesús.

Economía de comunión, compromiso político, lucha contra la pobreza. Son sólo algunos de los “argumentos” que enriquecieron el programa del congreso gen 4 que se desarrolló en la ciudadela Santa María (Brasil), del 9 al 12 de febrero pasado. Eran 155 niñas y entre momentos de fiesta por el Carnaval, juegos, un musical y teatro, las gen 4 –la rama más joven del Movimiento de los Focolares- pudieron afrontar temas comprometedores pero también necesarios para enfrentar con esperanza el futuro.

La mayoría de ellas proviene de familias pobres. De hecho la ciudadela del Movimiento de los Focolares Santa María se encuentra en un contexto marginal: los dos barrios limítrofes en estos años han pasado de un estado de ‘miseria’ a uno de pobreza digna y este cambio ha sido reconocido oficialmente por la policía en un documento donde dicen que la criminalidad ha disminuido en los últimos 3 años. Es aquí, en el territorio de la ciudadela, que surge una escuela cuyo método pedagógico está basado en el Arte de amar, elaborado a partir de la espiritualidad de la unidad de Chiara Lubich. Y fue precisamente una alumna de la escuela –hija de una familia muy pobre, que ahora está empleada por el gobierno brasileño en Brasilia- quien contó a las gen 4 su experiencia, dándoles fuerza y coraje.

Se habló también de la Economía de Comunión y de la lucha contra la pobreza. A las gen 4 se les presentaron las empresas del polígono EdC de Santa María y pudieron conocer a los empresarios que tratan de poner en acto en sus empresas un modelo económico que beneficia a la persona y practica el compartir de las utilidades de la empresa a favor de los más necesitados. Después siguiendo el método educativo que une la teoría y la práctica directamente, las gen 4 trabajaron en la pequeña empresa multinacional “Chispa de amor”, felices de poder trabajar para los pobres.

En la elaboración del programa colaboraron todos: adultos, chicos, jóvenes. La noche del carnaval, la ciudadela se convirtió en un inmenso parque de juegos donde se les ofrecía a las gen 4 la posibilidad de vivir las realidades cotidianas de una auténtica ciudad pero de “vivirlas con amor”, desde las compras en el supermercado hasta la elaboración de las “leyes para el bien común”.

Fueron cuatro días intensos de diversión y profundidad, vividos también en estrecha relación con Jesús: “Eres todo para nosotros –escribe una niña- Has sido un gran rey y un gran niño. Quédate, con los ángeles día y noche y siempre”

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