Panamá

Desde los primeros años de la llegada del Carisma de la Unidad a Panamá, un pequeño grupo, compuesto por algunos adultos, jóvenes y chicos, fue conquistado por la invitación de Chiara Lubich a vivir por un mundo unido, descubriendo en ella la realidad VIVA del Evangelio.

En el ’81,
durante uno de los primeros encuentros de Palabra de Vida que se realizaron en ese país, se lanzó el reto de vivir la frase del Evangelio “sobre Tu palabra, lanzaré las redes”. Se convirtió en un imán que atrajo un nuevo pueblo a vivir el Ideal de la unidad.

En el ’89, el gran don de Chiara Lubich a los panameños: ¡la llegada del Focolar! Para la comunidad ya existente se convirtió en un potente faro de luz en medio de la difícil situación social por el régimen dictatorial existente entonces. A partir de ese corazón palpitante de auténtica y nueva vida han nacido muchas vocaciones a la unidad.

La fraternidad universal como propuesta de vida irradia en todos los ambientes de la sociedad y es aceptada. Para el Ministerio de Educación es la respuesta a los retos de la enseñanza y a las problemáticas del mundo de los niños, los adolescentes y los jóvenes de hoy de la sociedad panameña.
Nacieron como consecuencia, seminarios anuales para profesores que han demostrado ser preciosos aportes para el país.

Las distintas actividades promovidas por las familias, el mundo juvenil y los adultos, según sus características típicas, son un aporte para la población de este rico país, hoy más que nunca, conformado por las más diversas culturas del mundo.