Movimiento de los Focolares

Llanto desde Gaza. «Recen por nosotros».

Jul 31, 2014

A pesar de todos los esfuerzos y las propuestas internacionales para llegar a una tregua, la guerra continua. Compartimos lo que hemos recibido de los delegados de los Focolares en Tierra Santa.

20140731Gaza3 Jerusalén, 30 de julio de 2014 – «La situación en Gaza se está deteriorando dramáticamente. Después de la total destrucción de la central eléctrica, que funcionaba sólo parcialmente, la gente ya no tiene electricidad. Ayer G., una mujer cristiana, nos dijo que también el agua empieza a escasear. Hace dos horas nos llamó diciendo que ya no iba a funcionar la línea telefónica y quería asegurarnos que todavía están todos vivos. En su casa están refugiadas tres familias a las que les destruyeron las casas o están en peligro. Dijeron que el amor entre ellos los une fuertemente y desean permanecer juntos, también en el caso que tuvieran que morir. La casa de H., que ya había quedado gravemente dañada hace una semana, esta noche la hicieron saltar por los aires cuatro misiles. Agradecemos a Dios que logramos salvar la vida porque todavía estábamos en la escalera cuando llegó el primer misil. En la última llamada nos pidieron: “¡Recen por nosotros, no un poco sino mucho!”. 20140731Gaza4El apartamento de N. fue bombardeado hace 5 días. Viven en las escaleras pero creen que es el lugar más protegido. Querrían arreglar el generador para tener al menos una hora de electricidad, pero no logran. Nadia dijo que le parecía que estaba viviendo en un terremoto continuo y sufre mucho. Pero, en el momento en el que hablamos por teléfono, estaba muy agradecida porque a las 3.00 de la tarde habían declarado 4 horas de cese al fuego. En Gaza hay unas 50 personas que viven la espiritualidad de la unidad. Todos cuentan con las oraciones de la familia de los Focolares en el mundo. Mientras tanto, en Jerusalén fuimos a visitar a unos 15 heridos de Gaza que fueron trasladados a un hospital de la ciudad. Pudimos conocer a una niña de 4 años que perdió a toda su familia, Yazan de 5 años, Abdul Karim de 13 años. Musleh de 20 años: uno de ellos perdió un riñón, a otro le amputaron una pierna y un brazo… delante de cada uno sentíamos el impulso de arrodillarnos para pedir perdón. Seguimos rezando para que se disipe el odio, la desconfianza, el miedo y vuelva la paz». Corres Kwak y Claudio Maina – Movimiento de los Focolares en Tierra Santa

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