“En la cosmovisión andina, el pasado se ubica adelante. Es luz para avanzar. ¡Me dejaron tanta luz para el camino en estos días! Un fuerte abrazo a cada uno y buen viaje”, saludaba Dami Adanto de Rueda (Directora de la Escuela Aurora), en su rol de anfitriona a los 50 participantes del 6° Encuentro Latinoamericano de Artistas, organizado por Clarté  (artistas que se inspiran al carisma de la unidad).

Santa María de Catamarca es una ciudad al noroeste de Argentina, de 20.000 habitantes, a orillas del río del mismo nombre. Fue asiento de culturas milenarias y formó parte del Imperio Inca. Un lugar encantador, arqueológicamente rico, con el paisaje de las primeras estribaciones al pié de la Cordillera de los Andes.

Artistas de toda la Argentina, de Colombia, de España y con la presencia de Michel Pochet (artista Belga que reside en Roma y animador de Clartè) se dieron cita, durante la última semana de enero, en esta antigua ciudad de Santa María.

“Las dificultades para llegar y las largas distancias recorridas, sólo fueron una razón más para disfrutar del encuentro entre nuestras almas, sin resistencias, sin máscaras”, explica Claudio Villarreal. Y Cristina Críscola agrega: “Compartimos momentos para conocernos entre nosotros, para acercarnos a la cultura andina, para trabajar en talleres de producción. Todas ocasiones de fiesta, aún para los que estaban atravesando dolores profundos”.

El tema eje fue: “En la diversidad: la unidad”. Palabras que se se fueron realizando de a poco entre todos a medida que pasaban los días.

Pintores que decían “No voy a poder trabajar. No estoy acostumbrado a hacerlo con gente alrededor. No es mi estilo”. Al pasar los días, en lugar de buscar aislamiento, optaban por los lugares comunes y compartían el mate, la charla en los descansos. Enriqueciéndose también en el contacto con otros artistas.

El penúltimo día los escritores, en una experiencia espontánea y novedosa, realizaron un “asalto poético”, regalando una experiencia poético teatral de la que todos (músicos, pintores, actores) aceptaron participar en pequeños grupos y que dio lugar a profundas comuniones que venían del alma. Alguien dijo: “Pocas veces tengo el corazón tan… que estalla”.

El último día se hizo una muestra con los trabajos realizados: pintura, música, teatro y letras, del cual también participaron algunas personas de la comunidad de los Focolares de Santa María.

“Santa María de Catamarca, nos has cambiado la vida -se expresa José, otro de los participantes-. Congreso de arte inolvidable, con gente de todas partes de Argentina, Latinoamérica, europeos. Yo te siento, Santa María, el centro del País, su más profundo ser: con tu cultura milenaria y sabia, tu dignidad sin límites. Tus mujeres dulces y valientes. No nos sueltes de la mano que naufragamos en la banalidad y la estupidez. Gracias por hacernos un nido para que volvamos a nacer”.

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