Corea, una cuestión de paz

Detrás de la crisis de la península coreana residen problemas políticos profundos y fuertes presiones que ponen a prueba. La crisis entre las dos Coreas y las amenazas de ataque a los Estados Unidos,  con la producción nuclear nordcoreana generaron tensiones en la península asiática y en todo el mundo.

«¿Cómo estamos viviendo estos días de tensión causados por las amenazas de Corea del Norte?», responden Sok In (Alberto) Kim y Won Ju (Maris) Moon responsables del Movimiento de los Focolares en Corea. «Rezamos de forma especial por los políticos de ambas partes y de todos los países involucrados para que tengan la luz y la fuerza de actuar según su conciencia. Es para nosotros una ocasión de vivir con intensidad el amor al hermano». Nos dicen que están «llenos de confianza, seguros de que el bien triunfa siempre» y con  «la esperanza de que vuelva la paz estable lo más pronto posible»

Para darles ánimo, María Voce les envió un mensaje. Ella está siguiendo con particular atención el momento actual de suspensión en la península coreana y en los países limítrofes. En el mensaje asegura su cercanía espiritual a la comunidad de los Focolares: «Los recuerdo, junto con el pueblo coreano, en mis oraciones y en mi corazón. Juntos renovamos la fe en el amor al Padre»

Mientras tanto  invita a que todos intensifiquemos la oración del Time-out por la paz en el mundo, para que se eviten nuevos conflictos. María Voce quien visitó la comunidad de los Focolares de Corea en el 2010-, recuerda el compromiso característico de las personas del Movimiento en construir, por doquier, a través del diálogo, relaciones de fraternidad en todas las situaciones cotidianas, «contribuyendo a generar soluciones de paz en numerosos puntos delicados del mundo».

Sok In Kim y Won Ju Moon escriben que el momento del Time-out es vivido muy intensamente también por todos ellos, «confiando a Dios todos los Países que están en guerra y en especial la situación de nuestro País»

Los Focolares están presentes en Corea desde los años ’60. El primer focolar se abrió en 1969. La comunidad del Movimiento está constituida por personas de todas las edades y vocaciones. Especialmente significativas son las iniciativas que han  surgido en los últimos años en el campo político y económico, y el compromiso por el diálogo interreligioso.

Para conocer más sobre la crisis coreana, leer en Cittá Nuova online, la entrevista  a Pasquale Ferrara, experto en relaciones internacionales.

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