Los niños y el Evangelio

«En la escuela muchos compañeros me piden prestado el sacapuntas  porque es muy lindo y le saca bien la punta a los lápices. Yo lo presto siempre, pero una mañana me lo habían pedido ya tantas veces que cuando un compañero me lo pidió otra vez le dije “¡NO!” muy fuerte. El volvió a su sitio un poco triste y en ese momento me acordé: “Pero también en él está Jesús. ¡No puedo decirle que no!” Lo llamé y le di mi sacapuntas y le hice una linda sonrisa. Vi que estaba contento y también yo sentí la alegría adentro.

Una noche papá mi hermano y yo estábamos en el sillón viendo un partido de fútbol. Mamá entró y dijo: “¿Pero nadie piensa en mi que volví cansada del trabajo y tengo que además preparar la cena? ¿Quién me ayuda a poner la mesa?”

Yo quería ver el partido, pero pensé: “¡También en mamá está Jesús que tengo queamar!. Me levanté y fui a la cocina a poner la mesa. Mi mamá se quedó contenta y además, ¡nuestro equipo ganó 4 a 0!!! ».

(E.M., 8 años, Italia)

«A los niños nos gusta coleccionar y jugar con las tarjetas de Pokemon, de Yu-gi-oh y las figuritas de los jugadores de fútbol. Las traemos siempre a la escuela, yo tengo 83 y algunas son raras.

Un día estaba volviendo a casa en el ómnibus escolar y saqué las tarjetas de Yu-gi-oh. Un niño que es amigo mío y se llama Lorenzo, me pidió si podía regalarle una tarjeta buenísima que se llama falena brancoacciaio. Al principio no quería porque quería mucho a esta tarjeta, pero luego para hacer un acto de amor se la regalé y él se quedó muy contento»

(V.F. – 7 años, Italia)

«Un día volvía de la piscina y estaba cansado. Mi mamá me pidió que ordenara mi cuarto y yo no tenía ganas porque quería descansar. Luego pensé que en mi mamá está Jesús. Fui a arreglar el cuarto y luego sentí en el corazón mucha alegría y ya no me sentí cansado».

(L.A. – 8 años, Italia)

 

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