Un focolar en la Fazenda da Esperança


La inauguración fue el 14 de marzo pasado en la comunidad de Guaratinguetá, en el interior del estado de San Pablo (Brasil). El carisma de la Unidad es uno de los cimientos en la recuperación de las personas afectadas por la dependencia.

«¿Cuál es el secreto de una vida que se difunde tan rápidamente en todo el mundo? “No somos nosotros quienes lo hacemos, es Dios el que hace en nosotros”. Así el Padre  Hans Stapel explica la expansión del Movimiento de los Focolares y de la Fazenda da Esperança en tantos países.

El 14 de marzo se abrió oficialmente el focolar «María Madre de la Esperanza» en la ciudad de Guaratinguetá, dentro del estado de San Pablo.  Esta nueva casa hospeda a focolarinos provenientes de distintas regiones de Brasil, que ahora ayudan en el trabajo de la Fazenda da Esperança.

«A través de la comunión entre los dos carismas tan cercanos y con las mismas raíces, nuestra misión es la de ir  al encuentro del grito de la humanidad, de acercarnos a quien sufre, a quien está excluido, de dar nuestra vida cada vez más plenamente a Jesús, en situaciones concretas. De esta manera llevaremos al mundo también la luz que viene de la presencia de Jesús entre nosotros», afirma Gustavo Matsumoto, responsable de este nuevo focolar.

Durante una misa de acción de gracias, el Padre Hans –que junto con Nelson Giovanelli Rosendo dos Santos, Lucilene Rosendo e Iraci Leite fundó la Fazenda da Esperança– recordó los 13 años de la muerte de Chiara Lubich, y contó cómo el carisma de los Focolares lo inspiró y llegó a ser el fundamento de la espiritualidad de la “familia”.

La Fazenda da Esperança es una comunidad terapéutica que desde el año 1983 actúa en la recuperación de personas con dependencias del alcohol y de las drogas.  Su método de acogida se funda en tres aspectos determinantes: el trabajo como proceso pedagógico, la vida familiar y la espiritualidad, para encontrar el sentido de la vida. Actualmente hay cientos de comunidades en Amércia, Asia, África y Europa.

La raíz que alimenta la Fazenda da Esperança es la misma del Movimiento de los Focolares, porque expresan el mismo deseo de poner en práctica las palabras del Evangelio, sobre todo la experiencia del amor recíproco.

«Pienso que Chiara estaría feliz de ver este sueño que se ha vuelto una realidad. Dos realidades eclesiales que conviven en plena unidad y armonía, para sanar muchos dolores, sobre todo en esos ambientes en donde viven los más pobres y marginados, sobre todo los que sufren de dependencias», dijo la nueva presidente de los Focolares,  Margaret Karram,  a través de una conexión online.

Además de los toxico-dependientes, desde hace un año la Fazenda da Esperança recibe también a personas sin una morada fija, más vulnerables frente a la difusión del Covid-19 en Brasil.

«Así como durante la guerra, cuando nació el Movimiento de los Focolares, hoy tenemos noticia de muchos muertos por el Coronavirus. Todo este dolor es la posibilidad de hacer renacer una nueva humanidad», dijo el Padre Hans.

 Nicole Melhado

Puedes seguir la ceremonia de apertura del Focolar en la Fazenda da Esperança: Abertura do Focolare na Fazenda – YouTube

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