Movimiento de los Focolares

Proyecto Ratan, Brasil

Ago 15, 2011

Sandra Guimãraes, empresaria brasileña, nos cuenta su trabajo con los más necesitados: un trabajo apasionado que tiene una raíz profunda en su historia personal.

“Me llamo Sandra, soy empresaria desde los 30 años; actualmente, propietaria y directora de tres empresas del campo artesanal. Trabajo como diseñadora con fibras tropicales de la Amazonia, y desarrollo una investigación en esa zona. Fui siempre sensible a las necesidades de las personas menos favorecidas. Diría que forma parte de mi naturaleza dedicarme a aquellos que tienen mayormente necesidad de ayuda y de solidaridad. Ya desde muy joven trabajé con los detenidos en una cárcel, después, como directora de una empresa. Siempre traté de transmitir mis conocimientos para la promoción de otras personas, ofreciendo una formación profesional y oportunidades de trabajo. En 1999, una tragedia familiar cambió completamente mi vida. En un momento, la “isla” maravillosa en la cual vivía se derrumbó. De golpe, me faltó la tierra debajo de los pies. Estaba desesperada. En ese momento de gran sufrimiento, se profundizó la relación con algunas amigas del focolar, que había conocido tres años antes. Encontré un gran apoyo de parte de ellas y de a poco comencé a levantarme nuevamente. Habiendo conocido la experiencia de Chiara Lubich, sentí que un reflejo de su luz me daba la esperanza de encontrar una salida al final de aquel túnel. Comprendí que era un ejemplo que me contagiaba. Así, tuve fuerza para comenzar de nuevo. En el 2009 participé del Congreso del Diálogo con personas de convicciones no religiosas en la Mariápolis Ginetta, la ciudadela de los Focolares que está cerca de San Pablo. Me sentí motivada y comencé a colaborar concretamente con ellos. Se dio la posibilidad de abrir un curso para realizar trabajos hechos a mano con fibra de coco y de palmas de “buriti”, plantas originarias de Brasil. Viniendo de una familia de artesanos especialistas en el uso de fibras vegetales, traté de desarrollar un trabajo que, además de valorizar la mano de obra, pueda garantizar la conservación del ambiente. Nació el proyecto Ratan. Actualmente, nuestro taller trabaja tres veces por semana y a él asiste un grupo de ocho jóvenes. Lo lleva adelante una ejecutiva de la empresa y yo hago la supervisión y la orientación en los diseños. Son productos que sirven para la decoración, como vasijas, cajitas, etc., en las que se utiliza la técnica del tejido de hilos. A fin del año pasado, vivimos una tarde cultural, con la presentación de los trabajos y la venta de algunas piezas. Este año ya comenzó una segunda etapa, con una ampliación en la gama de trabajos. Siendo un curso profesional, los jóvenes podrán inserirse después en el mercado laboral. Las inscripciones siguen en aumento. Esta actividad es un don para mí. Comprendo que también yo recibo, y, a veces, mucho más que ellos. Siento una alegría enorme en el poder colaborar. Desde que comencé a dedicarme a esto renací, y mientras viva quiero seguir trabajando por esta causa.” S.G.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

Ojos de Pascua

Ojos de Pascua

Klaus Hemmerle (1929-1994), obispo de Aachen (en Aquisgrán, Alemania), teólogo y filósofo, gracias a su especial característica, dio un aporte importante a la profundización doctrinal del carisma de la unidad. Con estas palabras, nos introduce en el misterio de la Pascua y de la Resurrección de Cristo, invitándonos a sumergirnos plenamente en este momento y a adoptar una nueva perspectiva.

La cruz, fuente de comunión

La cruz, fuente de comunión

La muerte de Jesús en la cruz nos revela a un hombre arraigado en una relación tan profunda con el Padre, que es capaz de confiar en Él hasta el final. Por eso, ese calvario se convierte en el tesoro en el que se concentra todo el amor de Dios por nosotros. Las palabras de Igino Giordani nos invitan a hacer espacio para el silencio y la escucha, a fin de emprender este camino de contemplación, redención y comunión con Dios y entre los hombres.

Cada día un Jueves Santo

Cada día un Jueves Santo

En esta Semana Santa de 2026 proponemos una página extraída de los Diarios de Chiara Lubich, escrita precisamente un Jueves Santo, el 11 de abril de 1968.