Movimiento de los Focolares

Suiza: musulmanes, cristianos y familia

Feb 28, 2014

Diálogo interreligioso en el Centro Eckstein de los Focolares, alrededor de los valores de la familia. Un variado grupo multicultural que testimonia la riqueza de la unidad en la diversidad.

Melodías orientales, versículos del Corán y el Padrenuestro cantados, había traducción en turco… En el encuentro del 9 de febrero, en el Centro Eckstein (Baar, Suiza), había todo lo necesario,  para crear una atmósfera cálida y acogedora. En la sala estaban presentes 90 entre musulmanes y cristianos que respondieron a la invitación del Movimiento de los Focolares de profundizar juntos en los valores de la familia, como célula fundamental de la sociedad.

A pesar de vivir en Suiza, las raíces de tantos de los participantes están en otras partes: Túnez, Marruecos, Argelia, Madagascar, Albania, Kosovo, Irán, Siria, Somalia, Turquía, Egipto, Senegal y Sri Lanka.

Para introducir el tema de la familia se vieron algunos fragmentos de una video conferencia de Chiara Lubich, donde relata los orígenes del Movimiento durante la Segunda Guerra Mundial; y la relación entre la palabra italiana “focolar” y “familia”. A través de la apertura a las diferentes religiones y culturas, esta “familia” de los Focolares ha creado un espacio de unidad  y de diálogo entre personas de distintas confesiones cristianas y fieles de otras religiones.

Los testimonios de los presentes, algunos dolorosos, expresaron: lo difícil que es la integración a un país extranjero, como para la joven argelina abandonada por el marido después de dos años de matrimonio; o de otro tipo, como el de la pareja suiza con uno de sus tres hijos víctima de la droga; o el de unos padres jóvenes que perdieron a su primer hijo…; y todavía, un joven egipcio que tuvo que dejar su país de origen y su familia.

De todos estos relatos emerge la fuerza que se encuentra en la fe en Dios y en el apoyo de la comunidad; puntos esenciales para superar las dificultades.

«La familia no se limita solamente a los parientes: también el prójimo puede convertirse en un hermano o hermana», subraya Chiara en el video del Congreso Internacional sobre la Familia en Lucerna (1999). Y agrega que todo lo que sucede dentro de su ámbito puede ser vivido como algo esperado o como una gracia de Dios: así como un edificio tiene necesidad de bases para elevarse, la familia se consolida a través de las pruebas pero también compartiendo las alegrías. De hecho, es una escuela de amor que contiene todos los matices: desde el perdón recíproco, a la invitación de volver a empezar siempre. En síntesis, la familia es vista como una fuerte de estímulos positivos y de vitalidad a favor de los individuos pero también de la comunidad.

Fue muy intensa la conexión, por internet, con una pareja musulmana del Movimiento en Argelia, que presentó una experiencia personal de perdón: «En la noche no estaba de acuerdo con mi esposa sobre una decisión que había que tomar al día siguiente. Pero, en la mañana, la voz de Dios en la conciencia me dijo: “¿Por qué estás enojado? Yo no tengo cólera contra ti, y sin embargo desde hace una semana no recitas las oraciones”. Entonces, en lugar de molestarme con mi esposa, me puse a ayudarla».

También contaron que muchas otras familias musulmanas están comprometidas, como ellos, a vivir la espiritualidad de la unidad.

En su mensaje de saludo, el Imán Mustapha Baztami de Teramo (Italia) dijo que estaba convencido «que cristianos y musulmanes pueden ofrecer un enorme servicio a la humanidad si se comprometen a vivir juntos por los valores de la familia ».

En la conclusión, una de las participantes dijo: «De acuerdo con la educación que recibí era claro que nosotros poseíamos la verdad y los otros estábamos en el error. Hoy, aquí, aprendí a abrirme; descubrí que los muros y los prejuicios deben ser destruidos».

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