Movimiento de los Focolares
Cuando la ecología nace de las relaciones

Cuando la ecología nace de las relaciones

Del 18 al 20 de septiembre el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo ha albergado el encuentro internacional de EcoOne sobre el tema “Identidad, red, futuro”. Científicos, investigadores y profesionales provenientes de más de veinte países de los cinco continentes se interrogaron y dialogaron acerca de una pregunta crucial: ¿cómo cuidar el planeta sin separar las cuestiones ambientales de la vida de la gente?

La respuesta que surgió del congreso fue clara: la crisis actual no es solamente ecológica, sino también social, cultural y humana. Por ello no se la puede afrontar exclusivamente con soluciones tecnológicas o intervenciones de conservación aisladas. Por el contrario, hay que reconstruir relaciones auténticas entre las personas, las comunidades y el ambiente.

El profesor Sergio Rondinara, docente di Epistemología, recordó los orígenes de EcoOne a partir de una intuición de Chiara Lubich del 27 mayo de 1999, arraigada en su experiencia mística del año 1949. En esa contemplación del misterio de Dios surgía también una nueva comprensión del orden de la creación, percibida como una realidad profundamente unida.

La socióloga brasileña Vera Araújo, que intervino de forma remota, profundizó la vocación humana al cuidado respetuoso de la creación. En el plano científico, Stefania Papa, ecóloga de la Universidad de la Campania (Italia) “Luigi Vanvitelli” y coordinadora internacional de EcoOne, destacó cómo la biología contemporánea supera la visión de una naturaleza fragmentada. Pues la vida se sostiene gracias a la interdependencia y a la cooperación, principios fundamentales de los ecosistemas.

La propuesta de EcoOne nace de la conciencia de ello. Concibe el mundo como una red de relaciones que hay que custodiar y volver a generar. Una perspectiva que coloca en el centro la calidad de las relaciones humanas, de las opciones que se hacen a diario y de tener una mirada hacia el otro.

Ha sido especialmente significativo el aporte de estudiosos y profesionales de América Latina, que enriquecieron el debate con una perspectiva crítica y constructiva, capaz de relacionar la reflexión ético-teológica con los desafíos de la justicia social y ambiental.

Lucas Cerviño y Gabriel Ferrero remarcaron que la actual crisis ecológica refleja una más profunda fractura antropológica, que se genera a partir de un modelo de dominio sobre la naturaleza. Como alternativa, propusieron una visión “cosmoteándrica” y centrada en la vida, en la cual Dios, la humanidad y el cosmos se entrelazan en una trama de reciprocidad. En esa perspectiva, el ser humano no es propietario del mundo, sino custodio responsable de la creación. De allí deriva el concepto de “sustentabilidad relacional”, que se entiende como la práctica concreta de la construcción de vínculos comunitarios y ecológicos.

La mesa redonda “Habitar la Tierra dentro de sus límites” favoreció un diálogo entre el Norte y el Sur del mundo, resaltando que la crisis ambiental y la crisis social son aspectos de una única emergencia.

El oceanógrafo Edison Barbieri, investigador del Instituto de Pesca, hizo hincapié en que la cuestión decisiva no se refiere solamente al aumento de las temperaturas, sino que sobre todo tiene que ver con quienes sufren en mayor medida las consecuencias del deterioro ambiental. Por ello, afirmó que no puede existir una verdadera sustentabilidad sin equidad, ni una transición ecológica eficaz sin inclusión social.

Para superar la lógica de la acumulación y del consumismo, el grupo de trabajo propuso el concepto de “suficiencia energética” y estilos de vida fundados en la sobriedad y en la interdependencia. Se presentaron modelos como el Buen Vivir, inspirado en las culturas latinoamericanas, y la Economía de Comunión, ambos orientados a la regeneración de las relaciones, a la reciprocidad y al cuidado de la casa común.

Experiencias provenientes de Nigeria y Filipinas mostraron, además, cómo la tutela del ambiente y el desarrollo económico local pueden avanzar juntos, contribuyendo así a una mayor justicia climática y social.

Entre los temas que surgieron con mayor fuerza se analizó también el rol de la cultura en una época marcada por la polarización y la segmentación. La neuróloga Catherine Belzung, docente en la Universidad de Tours (Francia), remarcó la necesidad de partir de las situaciones concretas y del encuentro con las personas, para comprenderlas, respetarlas y valorizar el aporte de cada uno.

Un ulterior motivo de esperanza lo ofreció Luca Fiorani, investigador de la ENEA (Agencia Nacional Italiana para las Nuevas Tecnologías, la Energía y el Desarrollo Económico Sostenible) y docente del Instituto Universitario Sophia. Sus reflexiones pusieron de manifiesto cómo la sustentabilidad puede entenderse sobre todo como relación. En efecto, la misma ciencia muestra que la relación no es solamente un valor ético, sino también una de las condiciones fundamentales de la organización de la vida.

La relación fue el hilo conductor de todo el encuentro: una realidad filosófica, teológica, social y ecológica, pero sobre todo concreta y vivida. Del intercambio han nacido nuevas colaboraciones y una renovada pasión por una ecología integral capaz de involucrar a jóvenes, instituciones, empresas y sociedad civil. Emergió la conciencia de que nadie puede afrontar solo una crisis global. Hay que crear redes cada vez más sólidas y se requiere el aporte de todos.

Es este, quizás, el reto que EcoOne lanza al futuro: transformar el paradigma de la relación en una nueva forma de habitar la Tierra.

Edison Barbieri y Maria Florencia Decarlini
Foto: © EcoOne

1° de septiembre, inicia el “Tiempo de la Creación”

1° de septiembre, inicia el “Tiempo de la Creación”

Con motivo del XI Día Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebra el 1 de septiembre, el Papa León XIV escribió un mensaje titulado “Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas” (Is 2:4).

Es un texto para leer repetidamente y meditar, empezando por el título, que retoma una de las imágenes más famosas de la Biblia. Isaías imagina que el objeto construido para la guerra se transforma en una herramienta agrícola. Lo que antes se usaba para destruir se convierte en una herramienta para la producción de vida. Es una hermosa descripción de la paz. Y es relevante para los acontecimientos actuales. Hoy, persisten relaciones delicadas con conflictos armados que destruyen el medio ambiente y amenazan la vida de millones de personas.

El Papa León XIII recuerda la profunda conexión entre la paz, el cuidado de la creación y la dignidad humana, e invitar a destinar recursos a la vida y la sostenibilidad. “Pero hoy, frecuentemente somos testigos de lo contrario, mientras los esfuerzos se siguen centrado en la violencia y la guerra”, escribe el Pontífice. La guerra “deja una destrucción social y ecológica que perdura por generaciones. Más aún, la interacción entre el conflicto armado y degradación ambiental a menudo crea círculos viciosos que destruyen ecosistemas, contaminan recursos esenciales, como el aire y el agua, y merman la seguridad de los alimentos. Esto genera pobreza, desigualdad y nuevos conflictos sociales que pueden contribuir al surgimiento de conflictos futuros”.

La creación es la «naturaleza», ¡todo lo que nos rodea! Y el ser humano no es un mero observador, sino parte de ella. La esperanza de Isaías hoy se convierte en un llamado a “transformar el mal en vida”. Una conversión que no puede ignorar el retorno no solo al corazón, sino a quien lo sana: el Señor. Porque donde el individuo se renueva, se abren nuevas posibilidades.

“Lo que se ha sido utilizado para la destrucción puede ser redirigido hacia la vida: al cuidado de los pobres, al sustento alimentario de los hambrientos y al cuidado de la creación”, afirma el Papa. “Este es el camino de la auténtica conversión ecológica, donde los efectos de nuestro encuentro con Jesucristo se hacen evidentes en nuestra relación con el mundo que nos rodea. La paz entonces comienza en nuestro corazón y se proyecta hacia nuestras relaciones, nuestras comunidades y al mundo en su conjunto”.

LEE EL MENSAJE DEL PAPA

Cada año, el 1 de septiembre marca el inicio del Tiempo de la Creación, el camino ecuménico de oración y compromiso con el cuidado de nuestra Casa Común, que culmina el 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís. Es un tiempo en el que la Iglesia, junto con otras comunidades cristianas, está invitada a renovar su compromiso con la Creación, guiada por la oración, la conversión y actos concretos de cuidado. El tema de este año, “Agua Viva”, analiza a Ezequiel 47:9 y 12 como una poderosa visión bíblica de esperanza y sanación ecológica. La imagen del agua viva que brota del santuario de Dios simboliza la sanación divina que regenera.

El Tiempo de la Creación es también una manifestación de gestos concretos. Y entre las numerosas iniciativas que nos llegan de diversas partes, destacamos dos de Latinoamérica: Brasil y Uruguay.

En Brasil, el proyecto Decarbonize está transformando las escuelas en espacios donde los jóvenes pueden aprender, comprender y abordar de manera concreta los desafíos ambientales de nuestro tiempo.

Estudiantes y docentes participan en un programa de formación sobre cambio climático, sostenibilidad y justicia ambiental, desarrollando no solo conocimientos, sino también la capacidad de participar y asumir responsabilidades en sus comunidades.

Esta experiencia surgió del programa internacional “Decarbonize” del Centro de Educación Global, desarrollado en colaboración con la Universidad de Alberta, Canadá. El programa se centra en el liderazgo juvenil, la justicia climática, la lucha contra el racismo ambiental y la participación política, en consonancia con la Agenda 2030, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Carta de la Tierra y los derechos humanos.

Por lo tanto, los estudiantes no solo escuchan o estudian, sino que también investigan, comparten sus hallazgos y participan en la vida pública.

La experiencia cobró aún más sentido cuando los estudiantes tuvieron la oportunidad de participar en eventos institucionales como las conferencias de la COP, el Congreso Nacional Brasileño y las asambleas legislativas estatales.

De este modo, Decarbonize demuestra que educar sobre sostenibilidad también significa dar voz a los jóvenes, herramientas y confianza, para que puedan convertirse en ciudadanos activos y protagonistas en el cuidado de nuestra casa común.

En Uruguay, a pocos kilómetros de Montevideo, el Centro Mariápolis “El Pelícano” ofrece un enfoque práctico y atractivo para educar a la ecología integral. El centro, surgido de la experiencia del Movimiento de los Focolares, está rodeado de vegetación y ofrece a los niños un espacio donde la naturaleza se convierte en un lugar de aprendizaje y descubrimiento. A través de programas educativos al aire libre, los niños pueden conectar con el medio ambiente, observándolo, conociéndolo y aprendiendo a respetarlo.

En 2022, esta experiencia dio un paso más gracias al proyecto “El Pelícano: centro de recursos ecológicos para la educación infantil”, apoyado por el Seed Funding Programa de New Humanity.

La idea es transformar El Pelícano en un centro de recursos para la educación ambiental de niños pequeños. Talleres, caminatas por la naturaleza, un huerto orgánico y actividades de reciclaje se convierten en oportunidades de aprendizaje práctico. Un niño que cultiva un huerto, observa una planta, camina por el bosque o aprende a dar nueva vida a los desechos no solo adquiere conocimientos: construye una relación con la naturaleza.

Y la experiencia no se limita a los niños. A través de ellos, el proyecto también busca involucrar a las familias, para que lo vivido y aprendido se refleje en la vida cotidiana.

El Pelícano nos brinda así una valiosa experiencia: la ecología se puede enseñar desde la infancia mediante la belleza, la concreción y la participación, ayudando a las nuevas generaciones a sentirse parte de la casa común y responsables de su cuidado.

Lorenzo Russo

Foto: © Vatican Media; Facebook Centro Mariapoli «El Pelicano»

Con fuertes compromisos asumidos concluyó Raising Hope

Con fuertes compromisos asumidos concluyó Raising Hope

El tercer y último día de la Conferencia Raising Hope se desarrolló con nuevas ponencias, momentos de reflexión, oración, música y un momento clave: las contribuciones de los participantes y los compromisos asumidos, como ejes clave para tomar acción en torno a la justicia climática.

En la web raisinghope.earth/es/accion/ se ha invitado a los participantes de la conferencia, tanto presenciales como virtuales, a hacer sus aportaciones: ¿Cómo responderás al grito de la tierra y al grito de los pobres?. Estas Contribuciones Determinadas por el Pueblo (PDC, por sus siglas en inglés), son una audaz iniciativa global de la sociedad civil para presentar los compromisos de personas y comunidades de base hacia la transformación ecológica

La conmovedora apertura que el pasado miércoles 1 de octubre protagonizó el Papa León XIV, al bendecir un trozo de glaciar de Groenlandia, tuvo su momento culminante esta tarde cuando, los participantes recogieron el agua, fruto del hielo derretido, para llevar a sus hogares y comunidades.

La Dra. Lorna Gold, directora ejecutiva del Movimiento Laudato Si’, expresó con emoción: “Un bloque de hielo bendecido por el Papa se ha viralizado estos días”. “Ahora, esta agua bendita se transformará en algo muy poderoso, porque llegará a la COP30, en Brasil”, aseguró.

Cada uno de los participantes pudo llevarse, en un cuenco, un poco de agua bendita, parte proveniente del hielo glacial, mezclada con el agua de los ríos del mundo que al inicio de la conferencia fue ofrecida por diversos representantes. Esto no fue solo un obsequio sino un signo de la urgencia que demanda la crisis climática, al mismo tiempo, marcado por la esperanza que imprime la bendición papal.

Otro de los momentos clave del cierre del evento ocurrió cuando la Dra. Lorna Gold puso en común algunos de los compromisos asumidos por los participantes. Entre lo más destacable estuvo el poder de la colaboración y la importancia de las alianzas; y el compromiso de volver al corazón y promover el Programa de Animadores Laudato Si’, que desarrolla el MLS.

Asimismo, habló de la importancia de la implementación: “No podemos esperar a que otros lo hagan. Tenemos que implementar los cambios que están en nuestras manos”, afirmó la Dra. Lorna. Y animó a levantar la voz juntos en Belem, Brasil (próxima COP), al tiempo que se hará una nueva alianza para la no proliferación de combustibles fósiles.

Un momento emotivo ocurrió al dar gracias por los diez años de historia del Movimiento Laudato Si’, fundado en enero de 2015. La Dra. Gold recordó cuando el mismo año conoció a Tomás Insua, co-fundador, y quedó sorprendida por su entusiasmo y energía al querer propagar los valores de la encíclica.

“Lo más extraordinario que tiene nuestro movimiento es la alegría”, aseguró, y animó a “llevar esta alegría a la COP”, recordando al Papa Francisco cuando llamó a “cantar a lo largo del camino”, porque “nuestra preocupación no debe quitarnos la alegría ni la esperanza”, agregó.

Por su parte, Yeb Saño, presidente de la Junta Directiva del Movimiento Laudato Si’, exhortó a los presentes a grabar lo vivido en la conferencia para que “todas estas razones nos empujen de la cama cada mañana”. “Tenemos mucho trabajo por delante pero el Papa León está de nuestra parte. No se trata de avanzar corriendo, sino avanzar todos junto”.

En el inicio de la mañana, se destacó la participación de Kumi Naidoo, Presidente del Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, quien se definió como un “prisionero de esperanza”, afirmando que debemos cuidar nuestro entorno porque “no hay trabajo ni seres humanos en un planeta muerto”.

“Las comunidades católicas, a través de Laudato Si’, han demostrado valentía”, afirmó Naidoo, por eso animó a que, con sabiduría y fe, se pueda debatir y actuar con urgencia. “La esperanza no es amor, la esperanza es resiliencia, la esperanza es una misión”, dijo con ánimo a los presentes.

El siguiente panel, titulado “La fe y la misión compartida por un planeta resiliente”, estuvo moderado por Josianne Gauthier, secretaria general de Cooperación Internacional para el Desarrollo y la Solidaridad (CIDSE). Entre los temas principales, se habló de la financiación para los países subdesarrollados, y de la resiliencia como motor para salir adelante.

La Dra. Maina Vakafua Talia, Ministra del Interior, Cambio Climático y Medio Ambiente de Tuvalu, dijo que aunque en su idioma natal no existe la palabra resiliencia, su pueblo ha aprendido a “pasar de la vulnerabilidad a la fuerza”, luego de sufrir múltiples catástrofes climáticas. Asimismo, señaló la importancia de la espiritualidad para construir un futuro resiliente.

También la Dra. Svitlana Romanko, fundadora y directora de Razom We Stand, habló de su país, Ucrania, y cómo el uso de combustibles fósiles como consecuencia de la guerra ha deteriorado a un pueblo. Mencionó que la resiliencia hoy los mantiene en pie, junto con iniciativas como las energías renovables y las economías verdes, porque vivir de energía limpia es posible.

Por su parte, Mons. Robert Vitillo, del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y la Plataforma de Acción Laudato Si’, brindó su aporte desde el Evangelio: “Se nos enseña sobre la solidaridad y tenemos que cambiar la perspectiva para involucrar acciones en nuestro compromiso”.

Por la tarde el último panel estuvo integrado por Bianca Pitt, fundadora de la Red de Mujeres del Medio Ambiente y cofundadora de SHE Changes Climate, como moderadora, y giró en torno a lo que nos dice el corazón sobre lo que hemos vivido en estos días.

Catherine Coleman Flowers, Becaria MacArthur para la Defensa de la Salud Ambiental, miembro de las juntas directivas del Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales, aportó desde su perspectiva como la gente de las periferias es la que más sufre y a la que menos se le escucha.

A su tiempo, el obispo Ricardo Hoepers, Secretario General de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, habló de la diversidad de su país y de cómo es necesario salir cada uno de su lugar para ampliar nuestros horizontes: “Mi sueño para Brasil es unir Laudato Si’ y Fratelli Tuti; y que la naturaleza y los seres humanos tengan la misma importancia: la naturaleza es el espacio que Dios nos ha dado para vivir como hermanos”.

Y Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, afirmó: «Estoy convencida de que la única manera de lograr un cambio duradero es adoptar el amor como principio rector de nuestra acción ecológica. En Laudato Si’, la palabra amor aparece ¡setenta veces! Una poderosa indicación de un camino por el que todos y cada uno de nosotros estamos invitados a caminar. Una invitación a recorrer un camino desde una auténtica fraternidad humana —como la que hemos experimentado en estos días— hacia una fraternidad cósmica. .»

Antes de concluir, los participantes tuvieron una sesión de oración y reflexión final, encabezada por miembros de Trocaire. Luego de presentar un video resumen de todo lo vivido, se invitó a los presentes a traer a la memoria los momentos más destacados en los tres días pasados y a comprometerse solemnemente en la continuidad del camino, abogando por la casa común.

Oficina de prensa de Raising Hope
Foto: © Javier García-CSC Audiovisivi

Brindando Esperanza: “Raising Hope for Climate Justice”

Brindando Esperanza: “Raising Hope for Climate Justice”

Del 1 al 3 de octubre de 2025 se celebrará en Castel Gandolfo (Italia) la conferencia internacional “Raising Hope for Climate Justice” (Brindando Esperanza por la Justicia Climática) un encuentro histórico que conmemora el décimo aniversario de la encíclica Laudato Si’ y busca impulsar una respuesta global frente a la crisis climática y ecológica desde la fe, la política y la sociedad civil.

El evento contará con la participación de Su Santidad el Papa León XIV, junto con líderes de alto nivel como la ministra de Medio Ambiente de Brasil Marina Silva y el exgobernador de California Arnold Schwarzenegger, así como obispos, responsables de organismos internacionales, líderes indígenas, expertos en clima y biodiversidad, y representantes de la sociedad civil.
Durante tres días, se sucederán conferencias, paneles de discusión, momentos espirituales y encuentros culturales que pondrán de relieve el camino recorrido desde la publicación de Laudato Si’ y los pasos urgentes que deben darse de cara a la COP30 en Brasil.

«En un tiempo marcado por retos globales y profundas heridas —declara Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, que es socio del evento—, nuestro compromiso por la unidad y la paz no puede excluir el compromiso por una justicia climática que ponga en el centro la dignidad humana y el cuidado de la creación. Como Focolares, queremos colaborar con todos para cuidar y salvaguardar nuestra casa común, viviendo con una nueva responsabilidad la proximidad con los pobres y la solidaridad entre generaciones para un futuro sostenible».

La conferencia será presencial en Castel Gandolfo y contará con retransmisión en directo, lo que permitirá a miles de personas y medios de comunicación de todo el mundo seguir los mensajes clave y participar en la conversación global.

Stefania Tanesini

Semillas de Paz y de Esperanza por el Cuidado de la Creación

Semillas de Paz y de Esperanza por el Cuidado de la Creación

No sé si te ha pasado alguna vez, pero a veces, tras un gran incendio forestal, cuando todo está quemado, desnudo, cubierto de ceniza, sin vida, se vislumbra el brote de una pequeña planta. Justo ahí, donde todo parecía muerto. Al observarla, siento una sensación maravillosa: allí donde la vida parecía terminar, la naturaleza es más fuerte. Crece, vence, vive, incluso cuando parece imposible. Es en esos momentos que comprendo lo maravilloso que es vivir en un planeta capaz de regenerarse, a pesar de sus heridas.

Pero ¿cuánto tiempo más podrá hacerlo?

El 2 de julio se publicó el Mensaje del Santo Padre León XIV para la X Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebrará el lunes 1 de septiembre de 2025, titulado Semillas de Paz y Esperanza. ¡Qué espléndido legado nos dejó Francisco con su Encíclica Laudato si’ , publicada hace diez años: tan oportuna, importante y valiosa! Y me parece muy hermoso que el Papa León XIV recoja plenamente este legado, anunciando el mes dedicado al Cuidado de la Creación (del 1 de septiembre al 4 de octubre), que comienza precisamente con esta jornada de oración.

Pero ¿qué anuncia realmente este Mensaje?

Volviendo al ejemplo del incendio forestal, León XIV nos recuerda que la semilla “se entrega por completo a la tierra y allí, con la fuerza impetuosa de su don, brota la vida, incluso en los lugares más insospechados, con una sorprendente capacidad de generar futuro”. Luego se dirige a nosotros, los habitantes de este mundo, recordándonos que “en Cristo somos semillas”. No solo eso, sino “semillas de paz y esperanza”.

Una invitación firme y clara a vivir la iniciativa ecuménica del “Tiempo de la Creación”, del 1 de septiembre al 4 de octubre: un mes de iniciativas que se deben idear, preparar e implementar, para poner cada vez más énfasis en el cuidado de nuestra “casa común”, que todos habitamos, independientemente de nuestras diferencias. “Junto con la oración, son necesarias la voluntad y las acciones concretas que hagan perceptible esta ‘caricia de Dios’ sobre el mundo”, afirma el Papa León. Y también: “Parece que aún no se tiene conciencia de que destruir la naturaleza no perjudica a todos del mismo modo: pisotear la justicia y la paz significa afectar sobre todo a los más pobres, a los marginados, a los excluidos. (…) Trabajando con dedicación y ternura se pueden hacer germinar muchas semillas de justicia, contribuyendo así a la paz y a la esperanza”.

Todos están llamados a participar: individualmente o en grupos, en asociaciones, organizaciones, empresas… ¿por qué no? Cada uno con sus propias ideas, su propio compromiso.

En su Mensaje, el Papa León XIV escribe: “La encíclica Laudato si’ ha acompañado a la Iglesia católica y a muchas personas de buena voluntad durante diez años. Que siga inspirándonos y que la ecología integral sea cada vez más elegida y compartida como camino a seguir. Así se multiplicarán las semillas de esperanza, que debemos “cuidar y cultivar” con la gracia de nuestra gran e inquebrantable Esperanza, Cristo Resucitado”.

¿Y qué hace el Papa? Él lo inicia todo, promoviendo primero estas iniciativas. Instituye, por primera vez en la historia de la Iglesia, la “Misa por el Cuidado de la Creación”, oficializada mediante el Decreto sobre la Misa pro custodia creationis. El Papa León XIV utilizó esta nueva fórmula el 9 de julio de 2025, durante una Eucaristía privada que celebró en Borgo Laudato Si’, durante su estancia en Castel Gandolfo (Roma). A partir de ahora, cualquier persona puede solicitar celebrar una Misa con esta intención: la de ser fieles custodios de lo que Dios nos ha confiado: en nuestras decisiones diarias, en las políticas públicas, en la oración, en el culto y en nuestra forma de vivir en el mundo.

El título Semillas de Paz y Esperanza parece hoy una profecía cautivadora. Son quizás las únicas palabras que, en estos tiempos oscuros para la humanidad, siguen teniendo significado. Son las palabras que nos permiten recomenzar, sembrar, creer que esa hierba fresca seguirá creciendo incluso donde la tierra parece reseca y muerta. Acciones como estas me hacen comprender que todas las Iglesias se mantienen firmes en las cuestiones esenciales para la vida de la humanidad. Y, sobre todo, que nunca dejan de pensar en el futuro de las nuevas generaciones.

Maria De Gregorio
Foto: © Pixabay