{"id":292934,"date":"1998-05-29T22:00:00","date_gmt":"1998-05-29T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/intervencion-de-chiara-lubich-en-el-encuentro-del-santo-padre-con-los-movimientos-eclesiales\/"},"modified":"2024-05-13T20:44:26","modified_gmt":"2024-05-13T18:44:26","slug":"intervencion-de-chiara-lubich-en-el-encuentro-del-santo-padre-con-los-movimientos-eclesiales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/intervencion-de-chiara-lubich-en-el-encuentro-del-santo-padre-con-los-movimientos-eclesiales\/","title":{"rendered":"Intervenci\u00f3n de Chiara Lubich en el encuentro del Santo Padre con los Movimientos eclesiales"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;  Intervenci\u00f3n de Chiara Lubich  Plaza San Pedro, 30 de mayo de 1998  Beat\u00edsimo Padre, tengo que exponerle mi testimonio sobre el Movimiento de los Focolares u Obra de Mar\u00eda.  Pero ya que usted conoce muy bien y desde hace d\u00e9cadas esta realidad eclesial, permita que la considere como lo har\u00eda su coraz\u00f3n, y la mire con sus ojos.  Usted ha identificado en el amor la \u201cchispa inspiradora\u201d de todo lo que se hace con el nombre de Focolar. Es realmente as\u00ed Santo Padre. El amor es la fuerza de nuestro Movimiento. Ser y difundir el amor es el objetivo general de la Obra de Mar\u00eda. Est\u00e1 llamada a suscitar una invasi\u00f3n de amor en el mundo.  Es m\u00e1s, Santidad, usted ha afirmado que en ella distingui\u00f3, recordando a otros Movimientos espirituales de la historia, un \u201cradicalismo del amor\u201d.  \u00bfNo podr\u00eda ser de otra manera cuando la mirada de todos los que forman parte del Movimiento est\u00e1 siempre orientada hacia Jes\u00fas crucificado, cuando grita su abandono, viendo en \u00e9l su modelo? El amor m\u00e1s radical est\u00e1 precisamente all\u00ed, donde est\u00e1 el punto m\u00e1s alto de su sufrimiento.  Es \u00c9l \u2013que abandonado por el Padre se vuelve a abandonar en \u00c9l, que sinti\u00e9ndose desunido del Padre, a \u00c9l se vuelve a unir- nuestro secreto para recomponer la unidad ante cada divisi\u00f3n, cada separaci\u00f3n, en todas partes.  En otra circunstancia me tom\u00e9 la libertad de preguntarle, Santo Padre, como ve a nuestro Movimiento, cu\u00e1l es su finalidad. Y usted me respondi\u00f3 sin dudar (subrayando nuestro objetivo espec\u00edfico \u201cut omes unum sint\u201d): \u201cEcum\u00e9nico\u201d, dando a este objetivo el sentido m\u00e1s amplio.  Y es cierto. Para poder lograr nuestro objetivo: \u201cQue todos sean uno\u201d, son t\u00edpicos nuestros 4 di\u00e1logos:  El di\u00e1logo dentro de nuestra Iglesia entre las personas, los grupos, los Movimientos, etc. Ese di\u00e1logo refuerza tambi\u00e9n la unidad de los fieles con los Pastores y entre ellos.  Luego el di\u00e1logo con los cristianos no cat\u00f3licos, que quiere contribuir a la completa comuni\u00f3n entre las distintas Iglesias.  El di\u00e1logo interreligioso, que entabla relaciones con fieles de las diferentes religiones.  Y, por \u00faltimo, el di\u00e1logo con los hombres sin un referente religioso preciso, pero de buena voluntad.  Adem\u00e1s, Santo Padre, nadie podr\u00e1 borrar de nuestro coraz\u00f3n su visi\u00f3n de nuestro Movimiento expresado en aquella memorable visita a nuestro Centro de Rocca di Papa, en agosto de 1984.  Despu\u00e9s de que los miembros del Consejo de la Obra expusieron cu\u00e1l era su funci\u00f3n al servicio de las 17 ramas del Movimiento, que comprende todo tipo de vocaci\u00f3n laica y religiosa, despu\u00e9s de describir los distintos aspectos de esta Obra (espiritual, apost\u00f3lico, cultural y otros) y de haber hablado de las 4 secretar\u00edas para los di\u00e1logos, usted afirm\u00f3 que en este Movimiento se ve\u00eda la fisonom\u00eda de la Iglesia post-conciliar: \u201cUstedes \u2013dijo- desean seguir de una manera aut\u00e9ntica esa visi\u00f3n de la Iglesia, la definici\u00f3n que la Iglesia da de s\u00ed misma en el Concilio Vaticano II\u201d.  Y nuestra alegr\u00eda fue inmensa.  Varias veces, conociendo la consistencia y la difusi\u00f3n mundial de este Movimiento, usted ha exclamado: \u201cSon un pueblo\u201d.  S\u00ed, Santo Padre, somos un pueblo, un peque\u00f1o pueblo, una porci\u00f3n del gran pueblo de Dios.  Y cuando, sobre todo nuestros j\u00f3venes, le han comunicado el deseo de contribuir a que la humanidad sea una \u00fanica familia, es m\u00e1s que so\u00f1aban y trabajaban a favor de un mundo unido, usted los ha comprendido siempre y apoyado en este ideal, que para muchos parec\u00eda ut\u00f3pico.  M\u00e1s de una vez nos habl\u00f3 de Mar\u00eda. Una de ellas, inolvidable, fue cuando quiso explicarme el \u201cprincipio mariano\u201d de la Iglesia, en relaci\u00f3n al principio petrino. Tambi\u00e9n nuestro Movimiento puede ser una expresi\u00f3n del \u201cprincipio mariano\u201d.  Ese d\u00eda usted seguramente no sab\u00eda que en nuestros Estatutos est\u00e1 escrito que la Obra de Mar\u00eda \u201cdesea ser una presencia de Mar\u00eda en la tierra y casi una continuaci\u00f3n suya\u201d.  Gracias, Santo Padre, por todas las confirmaciones que nos ha dado a lo largo del tiempo.  Y para concluir, una promesa.  Sabemos que la Iglesia desea la comuni\u00f3n plena entre los Movimientos, su unidad, que, por otra parte, ya se est\u00e1 verificando.  Pero nosotros queremos asegurarle, Santidad, que siendo nuestro carisma espec\u00edfico la unidad, nos comprometemos con todas nuestras fuerzas para contribuir a realizarla plenamente.  Que Mar\u00eda, tan amada por usted, lo recompense adecuadamente por todo lo que ha hecho por los Movimientos: es una de las obras maestras de su Pontificado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Plaza San Pedro, 30 de mayo de 1998 &#8211; Vigilia de Pentecost\u00e9s<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-292934","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/292934","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=292934"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/292934\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=292934"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=292934"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=292934"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}