{"id":292978,"date":"1999-05-31T20:00:00","date_gmt":"1999-05-31T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/junio-de-1999\/"},"modified":"2024-05-13T20:44:42","modified_gmt":"2024-05-13T18:44:42","slug":"junio-de-1999","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/junio-de-1999\/","title":{"rendered":"Junio de 1999"},"content":{"rendered":"<p>Al leer esta Palabra de Jes\u00fas se presentan dos tipos de vida: la vida terrenal, que se construye en este mundo, y la vida sobrenatural que Dios nos da, por medio de Jes\u00fas, que no termina con la muerte y que ninguno nos puede quitar.<br \/>Se pueden tener, entonces, dos actitudes ante la existencia: aferrarse a la vida terrenal, consider\u00e1ndola como el \u00fanico bien, con lo cual nos sentiremos inclinados a pensar en nosotros mismos, en nuestras cosas, en nuestras criaturas; a encerrarnos en nosotros mismos afirmando s\u00f3lo el propio yo, encontrando como conclusi\u00f3n al final, inevitablemente, s\u00f3lo la muerte. O bien, por el contrario, creyendo que hemos recibido de Dios una existencia mucho m\u00e1s profunda y aut\u00e9ntica, tendremos el coraje de vivir de manera de merecer este don hasta el punto de saber sacrificar nuestra vida terrenal por los dem\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEl que encuentre su vida, la perder\u00e1; y el que pierda su vida por m\u00ed, la encontrar\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas dijo estas palabras, pensaba en el martirio. Nosotros, como todo cristiano, tenemos que estar dispuestos, por seguir al Maestro y permanecer fieles al Evangelio, a perder nuestra vida, muriendo \u2013si es necesario- tambi\u00e9n de muerte violenta, y con la gracia de Dios se nos dar\u00e1 con esto la verdadera vida. Jes\u00fas, antes que nadie. \u00abperdi\u00f3 su vida\u00bb y la recuper\u00f3 glorificada. El nos ha prevenido que no temamos a \u00abaquellos que matan el cuerpo, pero no tienen el poder de matar el alma\u00bb. Ahora nos dice:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEl que encuentre su vida, la perder\u00e1; y el que pierda su vida por m\u00ed, la encontrar\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>Si lees atentamente el Evangelio ver\u00e1s que Jes\u00fas vuelve sobre este concepto otras siete veces. Esto demuestra su importancia y la consideraci\u00f3n en que Jes\u00fas lo tiene.<br \/>Pero la exhortaci\u00f3n a perder la propia vida no es, en boca de Jes\u00fas, s\u00f3lo una invitaci\u00f3n a soportar incluso el martirio. Es una ley fundamental de la vida cristiana.<br \/>Hay que estar dispuestos a renunciar a hacer de s\u00ed mismos el ideal de la propia vida, a renunciar a nuestra independencia ego\u00edsta. Si queremos ser verdaderos cristianos tenemos que hacer del Cristo el centro de nuestra vida. Y \u00bfqu\u00e9 es lo que Cristo quiere de nosotros? El amor a los dem\u00e1s. Si hacemos nuestro este programa, ciertamente nos habremos perdido a nosotros mismos y encontrado la vida.<br \/>Este no vivir para s\u00ed mismos no es, ciertamente, como alguno podr\u00eda pensar, una actitud renunciataria o pasiva. El compromiso del cristiano es siempre muy grande y su sentido de responsabilidad es total.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEl que encuentre su vida, la perder\u00e1; y el que pierda su vida por m\u00ed, la encontrar\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>Ya desde esta tierra se puede hacer la experiencia de que, en la entrega de nosotros mismos, en el amor vivido, crece en nosotros la vida. Cuando hayamos empleado nuestra jornada al servicio de los dem\u00e1s, cuando hayamos sabido transformar el trabajo cotidiano, a lo mejor mon\u00f3tono y duro, en un gesto de amor, probaremos la alegr\u00eda de sentirnos m\u00e1s realizados.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEl que encuentre su vida, la perder\u00e1; y el que pierda su vida por m\u00ed, la encontrar\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>Siguiendo los mandamiento de Jes\u00fas, todos orientados al amor, despu\u00e9s de esta breve existencia encontraremos tambi\u00e9n la eterna.<br \/>Recordemos cu\u00e1l ser\u00e1 el juicio de Jes\u00fas en el \u00faltimo d\u00eda. Dir\u00e1 a los que est\u00e1n a su derecha: \u00abVengan, benditos de mi Padre&#8230;, porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron&#8230;\u00bb.<br \/>Para hacernos part\u00edcipes de la existencia que no pasa, tendr\u00e1 en cuenta solamente si hemos amado al pr\u00f3jimo y considerar\u00e1 hecho a \u00e9l mismo lo que hayamos hecho a cualquiera.<br \/>\u00bfC\u00f3mo vivir entonces esta Palabra? \u00bfC\u00f3mo perder desde ahora nuestra vida, para encontrarla?<br \/>Prepar\u00e1ndonos al grande y decisivo examen para el cual hemos nacido.<br \/>Miremos a nuestro alrededor y llenemos la jornada de actos de amor. Cristo se nos presenta en nuestros hijos, en la esposa, en el marido, en los compa\u00f1eros de trabajo, de partido, de descanso, etc. Hagamos el bien a todos. Y no olvidemos a aquellos de los cuales nos enteramos por las noticias de los diarios, o por amigos, o por la televisi\u00f3n&#8230; Por todos hagamos algo, dentro de nuestras posibilidades. Y cuando nos parezca que las hemos agotado, tenemos todav\u00eda la posibilidad de rezar por ellos. Es amor que vale.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p><em><\/p>\n<p><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl que encuentre su vida, la perder\u00e1; y el que pierda su vida por m\u00ed, la encontrar\u00e1\u00bb. (Mt. 10,39)<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-292978","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/292978","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=292978"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/292978\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=292978"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=292978"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=292978"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}