{"id":293012,"date":"1999-12-31T21:00:00","date_gmt":"1999-12-31T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-enero-2000\/"},"modified":"2024-05-13T20:44:45","modified_gmt":"2024-05-13T18:44:45","slug":"palabra-de-vida-enero-2000","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-enero-2000\/","title":{"rendered":"Palabra de vida Enero 2000"},"content":{"rendered":"<p>Es un himno de alabanza y de agradecimiento a Dios. El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob es el Dios, Padre de Jesucristo, que lo ha resucitado de entre los muertos. Jes\u00fas \u201cnos resucit\u00f3 y nos hizo sentar con \u00e9l en los cielos\u201d (1) tambi\u00e9n a nosotros, que somos \u201cobra suya\u201d y \u201csu cuerpo\u201d (2).<br \/>La bendici\u00f3n de Dios a Abraham (\u201cy por tu descendencia se bendecir\u00e1n todas las naciones de la tierra\u201d (3) se cumple en Jes\u00fas.<br \/>Jes\u00fas atrajo sobre s\u00ed la bendici\u00f3n paterna, revestido de ese amor al cual el Padre no puede dejar de responder, porque \u00e9l es su misma Palabra hecha carne.<br \/>Es su Palabra viviente, su Verbo que ha asumido nuestra naturaleza humana para estar entre nosotros y comunicarnos la Vida verdadera. Para hacer de nosotros un solo cuerpo con \u00e9l y comunicarnos su Esp\u00edritu por el cual podemos llamar a Dios, Padre, \u00a1Abba!<br \/>\u00bfC\u00f3mo podemos nosotros vivir de manera digna de la bendici\u00f3n del Padre? \u00bfC\u00f3mo atraer sobre nosotros esa bendici\u00f3n que procura alegr\u00eda y fecundidad a todo lo que pensamos?<br \/>Viviendo como hijos, en el Hijo, siendo con \u00e9l Palabra viva. En efecto, viviendo la Palabra somos transformados en la Palabra, en Cristo.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abBendito sea Dios&#8230;, que nos ha bendecido en Cristo\u00bb.<\/p>\n<p>El Evangelio no es un libro de consuelo donde uno se refugia en los momentos dolorosos para encontrar una respuesta, sino que es un c\u00f3digo que contiene las leyes de la vida; leyes que no s\u00f3lo se deben leer y observar, sino poner en pr\u00e1ctica, es decir, deben ser asimiladas tan profundamente y a tal punto, que vivamos como Cristo, de ser otro Cristo en cada instante.<br \/>No podemos concebir entonces a la Palabra como una pura, simple, dulce expresi\u00f3n de sabidur\u00eda humana.<br \/>La Palabra de Dios es m\u00e1s que un mensaje. Cuando \u00e9l habla se dice a s\u00ed mismo, se da a s\u00ed mismo. \u201cDios nunca da menos que s\u00ed mismo\u201d, recuerda Agust\u00edn de Hipona (4).<br \/>Ahora bien, dado que Dios es Amor, cada Palabra suya es amor. Acoger y vivir la Palabra nos hace ser amor como Dios es Amor.<br \/>Por la Palabra, entonces, tendr\u00edan que cambiar todas nuestras relaciones, con Dios y con el pr\u00f3jimo, porque tiene en s\u00ed una fuerza din\u00e1mica, creadora.<br \/>Viviendo la Palabra nace y se compone la comunidad cristiana entre personas que se aman y forman un solo pueblo: el pueblo de Dios.<br \/>Sobre este pueblo desciende entonces la bendici\u00f3n de Dios, es decir, sobre todos nosotros, en la medida que sepamos tratarnos como hermanos y hermanas en el \u00fanico Padre, superando todos los individualismos, los prejuicios, las divisiones.<br \/>Eso es lo que debemos hacer este mes en que, cristianos de muchas partes del mundo, se unen en la celebraci\u00f3n de la Semana de oraci\u00f3n por la unidad de los cristianos, formando el \u00fanico pueblo.<br \/>Conscientes de este regalo, por nosotros no merecido, tratemos de vivir juntos como Palabras de Dios vivas, en el inicio del tercer milenio.<br \/>Adem\u00e1s de dar gloria a Dios, con nuestra vida seremos una fuerte petici\u00f3n de otro don suyo: el de la comuni\u00f3n plena y visible entre las Iglesias.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p><em><\/em> <\/p>\n<p>1) Cf Ef 2, 6; <br \/>2) Cf Ef 2, 10; <br \/>3) Cf Gen 22, 18; <br \/>4) Enchiridion ad Laurentium de fide et spe et caritate, XII, 40, Opera omnia, XIII, 2.<br \/>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abBendito sea Dios&#8230;, que nos ha bendecido en Cristo\u00bb (cf. Ef 1,3).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293012","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293012","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293012"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293012\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293012"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293012"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293012"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}