{"id":293060,"date":"2000-06-28T22:00:00","date_gmt":"2000-06-28T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/parece-que-el-mundo-se-nos-cae-encima\/"},"modified":"2024-05-13T20:44:50","modified_gmt":"2024-05-13T18:44:50","slug":"parece-que-el-mundo-se-nos-cae-encima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/parece-que-el-mundo-se-nos-cae-encima\/","title":{"rendered":"\u00abParece que el mundo se nos cae encima&#8230;\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<strong>\u00abCasados desde hace 20 a\u00f1os, tenemos 5 hijos: hace ocho a\u00f1os nuestra familia atraves\u00f3 una grave dificultad<\/strong>. La pobreza nos obligaba a vivir siempre en modo precario y la guerra imped\u00eda toda iniciativa, pero la cosa m\u00e1s grave era nuestra relaci\u00f3n de pareja que parec\u00eda haber terminado. No nos hab\u00edamos casado por la Iglesia y si bien no rechaz\u00e1bamos la religi\u00f3n, no pod\u00edamos llamarnos verdaderamente cristianos. Pronto se sum\u00f3 el vicio del alcohol que nos imped\u00eda tambi\u00e9n el di\u00e1logo.  <strong>Est\u00e1bamos en esta situaci\u00f3n \u2013cuenta E.- cuando me invitaron a la Mari\u00e1polis<\/strong>, un encuentro de algunos dias organizado por el Movimiento de los Focolares. \u00a1C\u00f3mo era distinta la vida all\u00ed! Enseguida me sent\u00ed acogida y amada as\u00ed como era y naci\u00f3 en m\u00ed el deseo de imitar a esas personas. Regresando a casa comenc\u00e9 a amar a los m\u00edos, especialmente a mi esposo, que, d\u00e1ndose cuenta de la alegr\u00eda que hab\u00eda en m\u00ed, quizo acompa\u00f1arme al siguiente encuentro\u2026  <strong>Naci\u00f3 as\u00ed, poco a poco, en ambos el deseo de regularizar nuestra uni\u00f3n con el Sacramento del Matrimonio<\/strong>, y fue una gran fiesta el d\u00eda que pudimos realizar este sue\u00f1o, junto a otras dos parejas en las mismas condiciones. Recibiendo a Jes\u00fas Eucarist\u00eda, advertimos una gracia especial para nosotros y nuestra familia.\u00a0Siguieron a\u00f1os muy bellos: ahora afrontamos todos juntos las dificultades de la vida, en lugar de soportarlas como nos suced\u00eda anteriormente. Y tambi\u00e9n cuando el dolor toca a nuestra puerta experimentamos el amor de Dios.  <strong>De repente nuestro primog\u00e9nito sinti\u00f3 un malestar<\/strong> y, despu\u00e9s de una serie de ex\u00e1menes cada vez m\u00e1s espec\u00edficos, se le diagnostic\u00f3 un SIDA. Es un dolor inmenso, \u00a1parece que el mundo se nos cae encima\u2026! Pero no estamos solos. El amor de las personas que comparten con nosotros la nueva vida nos hace descubrir en esta tragedia el rostro de Jes\u00fas en la cruz que grita por el abandono del Padre. Con su ayuda encontramos la fuerza para decir nuestro \u2018s\u00ed\u2019 a Dios.  <strong>Nuestro hijo, como por milagro, ayudado por el amor de todos, acepta esta gran prueba<\/strong>: vive los dos a\u00f1os de enfermedad como una continua, fatigosa pero extraordinaria subida hacia el Cielo.\u00a0Mi esposo siente el peso de la vida pasada y piensa que nuestro hijo est\u00e1 pagando el precio de \u00e9sta. A menudo no logra atravesar la puerta de su habitaci\u00f3n. Pero una vez m\u00e1s el amor vence.  <strong>Cuando un d\u00eda se encuentra a solas con \u00e9l, lo escucha decir con un hilo de voz: \u00abPap\u00e1, promete, no a m\u00ed sino a Dios<\/strong>, que cuidar\u00e1s mucho de mam\u00e1 y de mis hermanos\u00bb.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es el testamento de nuestro hijo: \u00e9l paga para que esta nueva vida est\u00e9 siempre entre nosotros. Cerca del final sigue repitiendo a cada uno: \u00abEl amor, el amor, \u00a1es la \u00fanica cosa que vale!\u00bb.  \u00a0Ahora que f\u00edsicamente \u00e9l no est\u00e1 m\u00e1s entre nosotros, lo sentimos aun m\u00e1s presente: este dolor vivido juntos nos ha purificado, nos ha unido m\u00e1s a Dios y entre nosotros, y nos ha abierto la puerta hacia la vida que no muere\u00bb.  E. L. &#8211; America Central<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pero tambi\u00e9n en el dolor que golpea a la puerta, se puede experimentar el amor de Dios. Desde Centro Am\u00e9rica la historia de una pareja y del reaproximarse el uno al otro, hasta enfrentar juntos la prueba suprema: la enfermedad y la muerte de un hijo<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-293060","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293060","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293060"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293060\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293060"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293060"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293060"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}