{"id":293066,"date":"2000-07-31T22:00:00","date_gmt":"2000-07-31T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-julio-2000-2\/"},"modified":"2024-05-13T20:45:02","modified_gmt":"2024-05-13T18:45:02","slug":"palabra-de-vida-julio-2000-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-julio-2000-2\/","title":{"rendered":"Palabra de vida Julio 2000"},"content":{"rendered":"<p>San Pablo escribe que tuvo grandes revelaciones. Pero tambi\u00e9n que Dios permiti\u00f3 que le tocara soportar grandes pruebas y, entre ellas, una muy particular que lo acompa\u00f1aba y lo atormentaba continuamente. A lo mejor se trataba de una enfermedad, de un malestar f\u00edsico permanente que, adem\u00e1s de ser particularmente fastidioso, se transformaba en un obst\u00e1culo para su actividad y le daba la neta sensaci\u00f3n de su l\u00edmite humano.<br \/>Pablo suplicaba repetidamente al Se\u00f1or que lo liberara de ese sufrimiento, hasta que le fue revelada la raz\u00f3n de la prueba, es decir, que la potencia de Dios se manifiesta plenamente en nuestra debilidad, que la \u00fanica finalidad de \u00e9sta es darle espacio a la fuerza de Dios.<br \/>Es por eso que Pablo puede decir:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abCuando soy d\u00e9bil, entonces soy fuerte\u00bb.<\/p>\n<p>Nuestra raz\u00f3n se rebela ante una afirmaci\u00f3n semejante, porque ve en ello una evidente contradicci\u00f3n o, simplemente, una arriesgada paradoja. En cambio, expresa una de las verdades m\u00e1s altas de la fe cristiana. Jes\u00fas nos la explica con su vida y, sobre todo, con su muerte.<br \/>\u00bfCu\u00e1ndo cumpli\u00f3 Jes\u00fas la obra que el Padre le hab\u00eda confiado? \u00bfCu\u00e1ndo redimi\u00f3 a la humanidad? \u00bfCu\u00e1ndo venci\u00f3 al pecado? Cuando mor\u00eda en la cruz, anonadado, despu\u00e9s de haber gritado: \u201c\u00a1Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, por qu\u00e9 me has abandonado!\u201d.<br \/>Jes\u00fas fue m\u00e1s fuerte precisamente cuando fue m\u00e1s d\u00e9bil.<br \/>Jes\u00fas habr\u00eda podido dar origen al nuevo pueblo de Dios s\u00f3lo con su predicaci\u00f3n, con alg\u00fan milagro m\u00e1s o con alg\u00fan gesto extraordinario.<br \/>En cambio, no. No, porque la Iglesia es obra de Dios y en el dolor, s\u00f3lo en el dolor, florecen las obras de Dios.<br \/>Por lo tanto nuestra debilidad, la experiencia de nuestra fragilidad encierra una ocasi\u00f3n \u00fanica: la de experimentar la fuerza de Cristo muerto y resucitado y poder afirmar con Pablo:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abCuando soy d\u00e9bil, entonces soy fuerte\u00bb.<\/p>\n<p>Todos pasamos por momentos de debilidad, de frustraci\u00f3n, de desaliento. Muchas veces tenemos que soportar dolores de todo tipo: adversidades, situaciones dolorosas, enfermedades, fallecimientos pruebas interiores, incomprensiones, tentaciones, fracasos&#8230; \u00bfQu\u00e9 hacer? Para ser coherentes con el cristianismo, y si queremos vivirlo con radicalidad, tenemos que creer que estos son momentos preciosos.<br \/>\u00bfPor qu\u00e9? Porque precisamente quien se siente incapaz de superar ciertas pruebas que se abaten sobre su f\u00edsico o su alma y, por lo tanto, no puede contar con sus propias fuerzas, se ve en condiciones de depositar su confianza en Dios.<br \/>Y \u00e9l interviene, atra\u00eddo por esta confianza. Donde \u00e9l obra, realiza cosas grandes, que parecen m\u00e1s grandes precisamente porque parten de nuestra peque\u00f1ez.<br \/>Bendigamos entonces esta peque\u00f1ez nuestra, esta debilidad nuestra, porque gracias a ella podemos darle espacio a Dios y tener de \u00e9l la fuerza de seguir \u201ccreyendo contra toda esperanza\u201d y de amar concretamente hasta el final.<br \/>Es lo que le sucedi\u00f3 a los padres de un toxicodependiente que no se dieron por vencidos y trataron de curarlo por todos los medios. Pero era en vano. Un d\u00eda este hijo ya no volvi\u00f3 a casa. Sentimientos de culpa, miedo, impotencia, verg\u00fcenza en los padres. Sin embargo, fue este encuentro con una llaga t\u00edpica de nuestra sociedad, en la cual reconocer el rostro de Jes\u00fas crucificado, lo que les hizo encontrar nueva fuerza para seguir esperando y amando.<br \/>Yendo m\u00e1s all\u00e1 del desfallecimiento y la impotencia, sintieron en el coraz\u00f3n una energ\u00eda que nunca hab\u00edan probado y se abrieron a la solidaridad. Organizaron un grupo de familias con las cuales afrontar la situaci\u00f3n, ayudando y llevando de comer a los j\u00f3venes de la plaza Plazpitz, que era entonces el infierno de la droga en Zurich, Suiza. As\u00ed fue como un d\u00eda encontraron all\u00ed a su hijo, harapiento y extenuado. Fue entonces que, con la ayuda de otras familias, pudieron comenzar a recorrer hasta el final el largo camino de su liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p><em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abCuando soy d\u00e9bil, entonces soy fuerte\u00bb (2 Cor 12,10)<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293066","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293066","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293066"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293066\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}