{"id":293182,"date":"2001-06-30T22:00:00","date_gmt":"2001-06-30T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-julio-2001\/"},"modified":"2024-05-13T20:45:24","modified_gmt":"2024-05-13T18:45:24","slug":"palabra-de-vida-julio-2001","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-julio-2001\/","title":{"rendered":"Palabra de vida Julio 2001"},"content":{"rendered":"<p>Santa Teresa de Lisieux dec\u00eda que mejor que hablar de Dios es hablar con Dios, porque en las conversaciones con los dem\u00e1s siempre se puede introducir el amor propio. Tiene raz\u00f3n. Aunque, para dar testimonio a los dem\u00e1s, tambi\u00e9n tenemos que hablar.<br \/>De cualquier manera, sin duda antes que nada tenemos que amar a Dios con ese amor que es la base de la vida cristiana y que se expresa en la oraci\u00f3n, en la realizaci\u00f3n de su voluntad.<br \/>Hablar, por lo tanto, con los pr\u00f3jimos, pero hablar antes que nada con Dios. Hablar, \u00bfc\u00f3mo!<br \/>Con la simple oraci\u00f3n de todo cristiano; pero tambi\u00e9n verificando, durante la jornada, a trav\u00e9s de alguna oraci\u00f3n muy breve, si nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 verdaderamente en \u00e9l, si es \u00e9l el Ideal de nuestra vida; si verdaderamente lo ponemos en el primer lugar en nuestro coraz\u00f3n; si lo amamos sinceramente con todo nuestro ser.<br \/>Me refiero a esas oraciones instant\u00e1neas que se le aconsejan sobre todo a quien se encuentra en medio del mundo y no tiene tiempo de orar largamente. Son como flechas de amor que parten de nuestro coraz\u00f3n hacia Dios, como dardos de fuego; son las que llamamos jaculatorias, que etimol\u00f3gicamente significan precisamente dardos, flechas. Constituyen una magn\u00edfica manera de orientar el coraz\u00f3n hacia Dios.<br \/>En la liturgia eucar\u00edstica de este mes, en la Iglesia cat\u00f3lica, se encuentra un vers\u00edculo que se puede considerar como una jaculatoria, hermos\u00edsimo, y que viene al caso. Dice as\u00ed:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abSe\u00f1or, t\u00fa eres mi bien, no hay nada superior a ti\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abSe\u00f1or, tu eres mi \u00fanico bien\u00bb, podemos decir. Tratemos de repetirlo durante el d\u00eda, especialmente cuando los distintos apegos querr\u00edan arrastrar nuestro coraz\u00f3n a las cosas, a las personas, o a nosotros mismos. \u00abSe\u00f1or, tu eres mi \u00fanico bien\u00bb -digamos entonces-, no esa cosa, no esa persona, no yo mismo; t\u00fa eres mi \u00fanico bien, y nada m\u00e1s\u00bb.<br \/>Tratemos de repetirlo cuando la ansiedad, o el apuro, nos llevar\u00edan a hacer mal la voluntad de Dios del presente: \u00ab\u00a1&#39;Eres t\u00fa, Se\u00f1or, mi \u00fanico bien&#39;, y no aquello en lo que mi avidez, mi orgullo, quisieran saciarse!\u00bb.<br \/>Hagamos la prueba de repetirlo a menudo. Repit\u00e1moslo cuando alguna sombra ofusca nuestra alma o cuando el dolor llama a la puerta. Ser\u00e1 una forma de prepararnos al encuentro con \u00e9l.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abSe\u00f1or, t\u00fa eres mi bien, no hay nada superior a ti\u00bb.<\/p>\n<p>Estas simples palabras nos ayudar\u00e1n a tener confianza en \u00e9l, nos entrenar\u00e1n a convivir con el Amor y as\u00ed, cada vez m\u00e1s unidos a Dios y llenos de \u00e9l, pondremos y volveremos a poner las bases de nuestro ser verdadero, hecho a su imagen.<br \/>De este modo todo fluir\u00e1 bien en la vida, en el sentido justo. Entonces s\u00ed que cuando abramos la boca lo nuestro no ser\u00e1n palabras, o peor, charlataner\u00eda, sino dardos tambi\u00e9n ellas, capaces de abrir los corazones para que reciban a Jes\u00fas.<br \/>Tratemos entonces de aprovechar cada ocasi\u00f3n que se nos presente para pronunciar esas simples palabras y, al final del d\u00eda, podremos tener la confirmaci\u00f3n de que han sido una medicina para el alma, un t\u00f3nico, y habr\u00e1n hecho &#8211; como dir\u00eda Santa Catalalina &#8211;&nbsp;que nuestro coraz\u00f3n sea l\u00e1mpara encendida.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p><em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSe\u00f1or, t\u00fa eres mi bien, no hay nada superior a ti\u00bb (Sal. 15,2)<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293182","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293182","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293182"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293182\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}