{"id":293234,"date":"2010-08-14T07:27:26","date_gmt":"2010-08-14T05:27:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/itcasetta-primi-tempi\/"},"modified":"2024-05-13T20:45:30","modified_gmt":"2024-05-13T18:45:30","slug":"itcasetta-primi-tempi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/itcasetta-primi-tempi\/","title":{"rendered":"[:it]Casetta \u201cPrimi tempi\u201d"},"content":{"rendered":"<p><p><strong>Una siembra que comenz\u00f3 hace cuatro a\u00f1os.<\/strong> Un barrio, en Santiago, viejo y pobre. Un par de zapatos n\u00famero 42.<strong>Inicia as\u00ed nuestra aventura, sumergidos en este trozo de mundo marginado de nuestra capital.<\/strong> El primer d\u00eda, apenas llegamos, toca a la puerta \u201cdon Juan\u201d, hombre  anciano, pobre y ciego. Es fuerte la sensaci\u00f3n de que es Jes\u00fas el que  llega a darnos la bienvenida para esta nueva experiencia. Poco a poco  \u201cdon Juan\u201d se vuelve uno de la familia: todos los d\u00edas nos visita para  compartir una taza de t\u00e9 y para contarnos sus bellas historias.<\/p>\n<p><strong><\/p>\n<p>El viernes es en cambio es el d\u00eda en el cual abrimos las puertas a todos, especialmente a los amigos m\u00e1s necesitados <\/strong>que  tratamos de recibir con todo el amor posible, tratando sobre todo de  donar los frutos de la presencia espiritual de Jes\u00fas que custodiamos  entre nosotros, con el amor rec\u00edproco.<\/p>\n<p>En la vecina plaza Yungay, donde todos los a\u00f1os organizamos el almuerzo  de Navidad con la ayuda de toda la comunidad, un d\u00eda un amigo sin techo  nos pide un par de zapatos n\u00famero 42. Es inevitable pensar en la  experiencia vivida por Chiara Lubich1 a\u00f1os atr\u00e1s: precisamente como  hab\u00eda hecho ella, le pedimos ayuda a Jes\u00fas y efectivamente, \u00a1al d\u00eda  siguiente, llega uno de nosotros \u2013 que no sab\u00eda nada de esta solicitud \u2013  justo con un par de zapatos n\u00famero 42!<\/p>\n<p><strong>Nos viene espont\u00e1neo contar este hecho a Chiara, <\/strong>que en ese  momento se encontraba internada en el Hospital Gemelli de Roma. \u00a1Qu\u00e9  sorpresa recibir, pocos d\u00edas despu\u00e9s, su respuesta, a pesar de su grave  estado de salud. Nos daba el nombre que el hab\u00edamos pedido para nuestra  peque\u00f1a casa, escogido propio a la luz de las experiencias vividas hasta  ese momento: Casita \u201cPrimeros Tiempos\u201d, en alusi\u00f3n al primer focolar.  Su carta represent\u00f3 el sello de una nueva etapa para nuestra vida de  compromiso evang\u00e9lico en Chile.<\/p>\n<p><strong>Ya han pasado cuatro a\u00f1os. Hoy en la \u201ccasita\u201d viven establemente tres gen,<\/strong> mientras que otros viven por dos semanas, a turno. Nos trasladamos definitivamente justo los d\u00edas sucesivos al <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/articolo.php?codart=6991\"><strong>terremoto del 27 de febrero pasado.<\/strong><\/a> De ese modo pudimos ponernos en seguida a disposici\u00f3n de nuestros vecinos cuyas casas hab\u00edan sufrido da\u00f1os por el sismo.<\/p>\n<p><strong><\/p>\n<p>Las visitas a nuestros amigos necesitados no se quedaron en simples gestos de amistad, <\/strong>sino  que ahora con nuestra presencia existe un lugar estable donde podemos  donarnos en primera persona, sin recibir quiz\u00e1s gratificaciones  materiales, sino donde aprendemos a amar en modo sobrenatural. No ha  faltado nunca la ayuda de Dios \u2013 a trav\u00e9s de muchas personas \u2013 en bienes  materiales para distribuir, y ha crecido la relaci\u00f3n de familia con  todos.<\/p>\n<p><strong>Un viernes al mes otros j\u00f3venes adhieren a nuestro proyecto de crear un espacio de fraternidad. <\/strong>Provienen  de distintas partes de Santiago y en nuestra casa, por el clima de  fraternidad que existe, logran superar las distancias sociales que a\u00fan  hieren a nuestra sociedad. Es con este amor rec\u00edproco construido primero  entre nosotros que vamos al encuentro de nuestros amigos necesitados.<\/p>\n<p><em><\/p>\n<p>(A cargo de Edoardo Zenone &#8211; Extra\u00eddo de la Revista \u201cGen\u201d \u2013 julio-setiembre 2010)<\/em><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un valiente grupo de \u201cgen\u201d, los j\u00f3venes de los Focolares, experimenta en un barrio de marginal de Santiago de Chile, la fuerza y verdad de las promesas evang\u00e9licas.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-293234","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293234"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293234\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}