{"id":293330,"date":"2001-10-31T23:00:00","date_gmt":"2001-10-31T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-noviembre-2001\/"},"modified":"2024-05-13T20:45:51","modified_gmt":"2024-05-13T18:45:51","slug":"palabra-de-vida-noviembre-2001","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-noviembre-2001\/","title":{"rendered":"Palabra de vida Noviembre 2001"},"content":{"rendered":"<p>Lucas escribe su Evangelio cuando ya han comenzado las persecuciones contra los primeros cristianos. Sin embargo, como toda palabra de Dios, \u00e9sta tiene que ver con los cristianos de todos los tiempos y con su existencia cotidiana. Contiene una advertencia y una promesa. La primera se refiere m\u00e1s a la vida presente y, la otra, m\u00e1s a la futura. Ambas se verifican puntualmente en la historia de la Iglesia y en las vicisitudes personales de quien trata de ser un disc\u00edpulo fiel de Cristo. Si uno lo sigue a \u00e9l es normal que sea odiado. Es el destino, en este mundo, del cristiano coherente. No hay que hacerse ilusiones, y Pablo nos lo recuerda: \u201cLos que quieran ser fieles a Dios en Cristo Jes\u00fas, tendr\u00e1n que sufrir persecuci\u00f3n\u201d. Jes\u00fas explica el motivo: \u201cSi ustedes fueran del mundo el mundo los amar\u00eda como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los eleg\u00ed y los saqu\u00e9 de \u00e9l, el mundo los odia\u201d. Siempre habr\u00e1 oposici\u00f3n, choque, entre el modo de vivir del cristiano y el de la sociedad que rechaza los valores del Evangelio. Oposici\u00f3n que puede derivar en una persecuci\u00f3n m\u00e1s o menos manifiesta o bien en una indiferencia que hace sufrir. <\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abSer\u00e1n odiados por todos a causa de mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se les caer\u00e1 de la cabeza.\u00bb<\/p>\n<p>Es decir, entonces, que estamos sobre aviso. Cuando, de una manera que nos resulta incomprensible, fuera de toda l\u00f3gica o sentido com\u00fan, recibimos odio a cambio del amor que hemos tratado de dar, esto no tendr\u00eda que desconcertarnos, escandalizarnos o maravillarnos. No ser\u00eda m\u00e1s que la manifestaci\u00f3n de esa oposici\u00f3n que existe entre el hombre ego\u00edsta y Dios. Pero es tambi\u00e9n la garant\u00eda de que vamos por el buen camino, el mismo que ha recorrido el Maestro. Por lo tanto es tiempo de alegrarse y dar gracias. Eso es lo que Jes\u00fas quiere: \u201cFelices, ustedes, cuando sean insultados y perseguidos (&#8230;) a causa de m\u00ed. Al\u00e9grense y regoc\u00edjense\u201d. S\u00ed, lo que en ese momento tiene que dominar en el coraz\u00f3n es la alegr\u00eda, esa alegr\u00eda que es la nota caracter\u00edstica, el distintivo de los verdaderos cristianos en cualquier circunstancia. Por otra parte no olvidemos que tambi\u00e9n son muchos los amigos, entre los hermanos y las hermanas de fe, cuyo amor es fuente de consuelo y de fuerza. <\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abSer\u00e1n odiados por todos a causa de mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se les caer\u00e1 de la cabeza.\u00bb<\/p>\n<p>Por otra parte, est\u00e1 tambi\u00e9n la promesa de Jes\u00fas: \u201cNi siquiera un cabello se les caer\u00e1 de la cabeza\u201d. \u00bfQu\u00e9 significan estas palabras? Jes\u00fas repite un proverbio de Samuel4 y lo aplica al destino final de sus disc\u00edpulos para asegurarles que, a\u00fan teniendo verdaderos sufrimientos, dificultades reales a causa de las persecuciones, tenemos que sentirnos completamente en las manos de Dios que es un Padre para nosotros, conoce todas nuestras cosas y no nos abandona nunca. Si dice que no caer\u00e1 ning\u00fan cabello de nuestra cabeza, quiere darnos la seguridad de que \u00e9l mismo se ocupar\u00e1 de cada preocupaci\u00f3n, por m\u00ednima que sea, de nuestra vida, de nuestras personas queridas y de todo lo que llevamos en el coraz\u00f3n. \u00a1Cu\u00e1ntos m\u00e1rtires, conocidos y desconocidos, han encontrado en esas palabras de Jes\u00fas la fuerza y la valent\u00eda para afrontar privaciones de derechos, divisiones, marginaciones, desprecio, hasta la muerte violenta, a veces, con la certeza de que el amor de Dios ha permitido cada cosa por el bien de sus hijos! <\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abSer\u00e1n odiados por todos a causa de mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se les caer\u00e1 de la cabeza.\u00bb<\/p>\n<p>Si sentimos que somos blanco del odio y de la violencia, que estamos a merced de la prepotencia, ya sabemos cu\u00e1l es la actitud que Jes\u00fas nos ha indicado: tenemos que amar a los enemigos, hacer el bien a quien nos odia, bendecir a quien nos maldice, rezar por quien nos maltrata. Es necesario ir al contraataque y vencer al odio con el amor. \u00bfC\u00f3mo? Amando primero nosotros. Y estando atentos de no \u201codiar\u201d a nadie, ni siquiera de manera oculta o sutil. Porque, en el fondo, este mundo que rechaza a Dios, tiene necesidad de \u00e9l, de su amor, y es capaz de responder a su llamado. En conclusi\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo vivir esta Palabra de vida? Alegr\u00e1ndonos cuando descubrimos que somos dignos del odio del mundo, garant\u00eda de que seguimos de cerca a Jes\u00fas, y poner amor, con hechos, all\u00ed, precisamente all\u00ed donde est\u00e1 la fuente del odio. <\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p><em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSer\u00e1n odiados por todos a causa de mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se les caer\u00e1 de la cabeza.\u00bb (Lc 21,17-18).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293330","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293330"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293330\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}