{"id":293334,"date":"2001-12-31T23:00:00","date_gmt":"2001-12-31T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-enero-2002\/"},"modified":"2024-05-13T20:45:51","modified_gmt":"2024-05-13T18:45:51","slug":"palabra-de-vida-enero-2002","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-enero-2002\/","title":{"rendered":"Palabra de vida Enero 2002"},"content":{"rendered":"<p>Este mes todos los cristianos est\u00e1n invitados a pedir por la unidad y han elegido, para meditar y vivir, una Palabra de Dios tomada del Salmo 36. Ella nos dice algo tan importante y vital que se convierte en un instrumento de reconciliaci\u00f3n y comuni\u00f3n.<br \/>Antes que nada nos dice que hay una \u00fanica fuente de la vida, Dios. De \u00e9l, de su amor creativo, nace el universo que le da acogida al hombre.<br \/>Es \u00e9l el que nos da la vida con todos sus dones. El salmista, que conoce las asperezas y arideces de los desiertos y sabe lo que significa una fuente de agua, y la vida que florece a su alrededor, no pod\u00eda encontrar una imagen m\u00e1s hermosa para cantar a la creaci\u00f3n que nace, como un r\u00edo, del seno de Dios.<br \/>Por eso brota del coraz\u00f3n un himno de alabanza y reconocimiento. Este es el primer paso que debemos dar, la primera ense\u00f1anza que debemos recoger de las palabras del Salmo: alabar y agradecer a Dios por su obra, por las maravillas del cosmos y por ese ser viviente que es su gloria y la \u00fanica criatura que sabe decirle:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEn ti est\u00e1 la fuente de la vida\u00bb<\/p>\n<p>Pero al amor del Padre no le bast\u00f3 pronunciar la Palabra con la cual todo ha sido creado: quiso que su misma Palabra tomara nuestra carne. Dios, el \u00fanico verdadero Dios, se hizo hombre en Jes\u00fas y trajo a la tierra la fuente de la vida.<br \/>La fuente de todo bien, de todo ser y de toda felicidad vino a establecerse entre nosotros para que, podr\u00edamos decir, la tuvi\u00e9ramos al alcance de la mano. \u201cYo he venido \u2013dice Jes\u00fas\u2013 para que tengan vida, y la tengan en abundancia\u201d. El ha llenado con su presencia todo tiempo y espacio de nuestra existencia; y ha querido permanecer con nosotros para siempre, de modo que lo podamos reconocer y amar bajo los m\u00e1s variados ropajes.<br \/>A veces uno podr\u00eda pensar: \u201c\u00a1Qu\u00e9 hermoso habr\u00eda sido vivir en los tiempos de Jes\u00fas!\u201d. Pues bien, su amor ha inventado un modo para permanecer no en un rinc\u00f3n perdido de Palestina, sino en todos los puntos de la tierra: \u00e9l se hace presente en la Eucarist\u00eda, como lo ha prometido. Y nosotros podemos acudir all\u00ed para alimentar y renovar nuestra vida.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEn ti est\u00e1 la fuente de la vida\u00bb<\/p>\n<p>Otra fuente en la cual obtener el agua viva de la presencia de Dios es el hermano, la hermana. Todo pr\u00f3jimo que pasa a nuestro lado, especialmente el necesitado, si lo amamos no lo podemos considerar como alguien que es beneficiado por nosotros, sino como nuestro benefactor, porque nos da Dios. En efecto, amando a Jes\u00fas en \u00e9l [\u201cTuve hambre (&#8230;), tuve sed (&#8230;), estaba de paso (&#8230;), estaba preso (&#8230;)], recibimos como retribuci\u00f3n su amor, su vida, porque \u00e9l mismo, presente en nuestros hermanos y hermanas, es la fuente.<\/p>\n<p>Otra fuente de agua abundante es la presencia de Dios en nuestro interior. El siempre nos habla y a nosotros nos corresponde escuchar su voz, que es la de la conciencia. Cuanto m\u00e1s nos esforcemos por amar a Dios y al pr\u00f3jimo, con m\u00e1s fuerza se har\u00e1 o\u00edr su voz por encima de todas las otras. Pero hay un momento privilegiado en el cual podemos, como nunca, nutrirnos de su presencia dentro de nosotros: es cuando oramos y tratamos de ir en profundidad en la relaci\u00f3n directa con \u00e9l, que habita en el fondo de nuestra alma. Es como una vena de agua profunda que no se agota nunca, que est\u00e1 siempre a nuestra disposici\u00f3n y donde podemos aplacar nuestra sed en cualquier momento. Basta cerrar por un momento los postigos del alma y recogernos, para encontrar esa fuente, a\u00fan en medio del desierto m\u00e1s \u00e1rido. Hasta alcanzar esa uni\u00f3n con \u00e9l donde se siente que ya no estamos m\u00e1s solos, sino que somos dos: \u00e9l en m\u00ed y yo en \u00e9l. Y sin embargo somos \u2013 por su gracia \u2013 uno como el agua y la fuente, como la flor y su semilla.<\/p>\n<p>En esta semana de oraci\u00f3n por la unidad de los cristianos, la Palabra del Salmo nos recuerda, por eso, que s\u00f3lo Dios es la fuente de la vida y, por lo tanto, de la comuni\u00f3n plena, de la paz y de la alegr\u00eda. Cuanto m\u00e1s acudamos a esa fuente, cuanto m\u00e1s vivamos del agua viva que es su Palabra, tanto m\u00e1s nos acercaremos los unos a los otros y viviremos como hermanos y hermanas. Entonces se verificar\u00e1 lo que el Salmo dice luego: \u201cY por tu luz, vemos la luz\u201d, esa luz que la humanidad espera.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p><em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEn ti est\u00e1 la fuente de la vida\u00bb (Sal 36,10).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293334","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293334","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293334"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293334\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293334"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293334"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293334"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}