{"id":293342,"date":"2002-04-30T22:00:00","date_gmt":"2002-04-30T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-mayo-2002\/"},"modified":"2024-05-13T20:45:52","modified_gmt":"2024-05-13T18:45:52","slug":"palabra-de-vida-mayo-2002","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-mayo-2002\/","title":{"rendered":"Palabra de vida Mayo 2002"},"content":{"rendered":"<p>El evangelista Mateo inicia su Evangelio recordando que ese Jes\u00fas, del cual est\u00e1 por relatar su historia, es el Dios-con-nosotros, el Emanuel, y la concluye con las palabras que citamos al comienzo, con las cuales Jes\u00fas promete que permanecer\u00e1 siempre con nosotros, tambi\u00e9n despu\u00e9s de haber vuelto al Cielo. Hasta el fin de los tiempos ser\u00e1 el Dios-con-nosotros.<br \/>Jes\u00fas dirige estas palabras a los disc\u00edpulos despu\u00e9s de haberles confiado la misi\u00f3n de ir por todo el mundo llevando su mensaje. Era perfectamente consciente de que los enviaba como ovejas en medio de lobos y que habr\u00edan sufrido contrariedades y persecuciones. Por eso, justamente porque no quer\u00eda dejarlos solos, en el momento en el cual est\u00e1 por ir les promete que \u00a1va a permanecer! Ya no lo ver\u00e1n con sus ojos, no sentir\u00e1n m\u00e1s su voz, ya no podr\u00e1n tocarlo, pero \u00e9l estar\u00e1 presente en medio de ellos como antes, incluso m\u00e1s que antes. En efecto, si hasta entonces su presencia estaba localizada en un lugar determinado, en Cafarna\u00fan, en el lago, en el monte o en Jerusal\u00e9n, de ahora en adelante estar\u00e1 en cualquier parte que est\u00e9n sus disc\u00edpulos.<br \/>Jes\u00fas nos ten\u00eda presentes tambi\u00e9n a nosotros, que habr\u00edamos tenido que vivir sumergidos en la existencia compleja de cada d\u00eda. Dado que era Amor encarnado, habr\u00e1 pensado: quisiera estar siempre con los hombres, quisiera compartir con ellos cualquier preocupaci\u00f3n, quisiera aconsejarlos, quisiera caminar con ellos por las calles, entrar en sus casas, renovar con mi presencia su alegr\u00eda.<br \/>Por eso quiso permanecer con nosotros y hacernos sentir su cercan\u00eda, su fuerza, su amor.<br \/>El Evangelio de Lucas relata que, despu\u00e9s de haberlo visto ascender al Cielo, los disc\u00edpulos \u201cvolvieron a Jerusal\u00e9n con alegr\u00eda\u201d. \u00bfC\u00f3mo era posible? Hab\u00edan experimentado la realidad de sus palabras. <br \/>Tambi\u00e9n nosotros seremos plenamente felices si creemos de verdad en la promesa de Jes\u00fas.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abYo estar\u00e9 siempre con ustedes hasta el fin del mundo\u00bb<\/p>\n<p>Estas palabras, las \u00faltimas que Jes\u00fas dirige a sus ap\u00f3stoles, marcan el final de su vida terrenal y, al mismo tiempo, el comienzo de la vida de la Iglesia, en la cual est\u00e1 presente de diversas maneras: en la Eucarist\u00eda, en su Palabra, en los ministros (los obispos, los sacerdotes), en los pobres, en los peque\u00f1os, en los marginados&#8230;, en todos los pr\u00f3jimos.<br \/>A nosotros nos gusta subrayar una presencia particular de Jes\u00fas, la que \u00e9l mismo, siempre en el Evangelio de Mateo, nos ha se\u00f1alado: \u201cDonde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos\u201d. Mediante esta presencia \u00e9l quiere establecerse en cualquier lugar.<br \/>Si vivimos lo que \u00e9l nos propone, especialmente su mandamiento nuevo, podemos probar esa presencia suya tambi\u00e9n fuera de los templos, en medio de la gente, en los lugares donde uno vive, por todas partes.<br \/>Lo que se nos pide es ese amor rec\u00edproco, de servicio, de comprensi\u00f3n, de participaci\u00f3n en los dolores, en las preocupaciones y las alegr\u00edas de nuestros hermanos; ese amor que todo cubre, que todo perdona, t\u00edpico del cristianismo.<br \/>Vivamos as\u00ed, para que todos tengan la posibilidad de encontrarse con \u00e9l ya en esta tierra.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p><em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abYo estar\u00e9 siempre con ustedes hasta el fin del mundo\u00bb (Mt 28,20).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_seopress_analysis_target_kw":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293342","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293342","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293342"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293342\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293342"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293342"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293342"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}