{"id":293366,"date":"2002-07-31T20:00:00","date_gmt":"2002-07-31T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-agosto-2002\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:06","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:06","slug":"palabra-de-vida-agosto-2002","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-agosto-2002\/","title":{"rendered":"Palabra de vida Agosto 2002"},"content":{"rendered":"<p>El lago de Tiber\u00edades, llamado tambi\u00e9n \u201cmar de Galilea\u201d, tiene 21 kil\u00f3metros de largo y 12 de ancho. Cuando el viento baja impetuoso por el valle de la Bekaa llega a provocar miedo, incluso entre los pescadores acostumbrados a navegarlo. Pues bien, esa noche los disc\u00edpulos sintieron realmente miedo: olas altas y viento contrario. A duras penas lograban dominar la barca.<br \/>Sucedi\u00f3 entonces algo inesperado. Jes\u00fas, que se hab\u00eda quedado en tierra, solo, para orar, apareci\u00f3 de improviso sobre las aguas. Ya excitados por las condiciones del mar, los disc\u00edpulos comenzaron a gritar, espantados, creyendo ver un fantasma. Ese que ve\u00edan delante de ellos no pod\u00eda ser Jes\u00fas. Est\u00e1 escrito en el libro de Job que s\u00f3lo Dios camina sobre las aguas (Cf Jb 9, 8). Pero Jes\u00fas les dice: \u201cTranquil\u00edcense, soy yo; no teman\u201d. Sube a la barca y el mar se calma. Los disc\u00edpulos no solamente recobran la paz, sino que por primera vez lo reconocen como \u201chijo de Dios\u201d: \u201cVerdaderamente, t\u00fa eres el Hijo de Dios\u201d (Mt 14, 33).<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abTranquil\u00edcense, soy yo; no teman\u00bb<\/p>\n<p>Esa barca agitada por el viento y sacudida por las olas se ha convertido en el s\u00edmbolo de la Iglesia de todos los tiempos. Para todo cristiano que realiza la traves\u00eda de la vida, tarde o temprano llega el momento del temor. Imagino que t\u00fa tambi\u00e9n, alguna vez, te habr\u00e1s encontrado con el coraz\u00f3n agitado por la tempestad; a lo mejor te has sentido arrastrado, por un viento contrario, en direcci\u00f3n opuesta a donde quer\u00edas llegar; has tenido miedo de que tu vida o la de tu familia naufragara.<br \/>\u00bfQui\u00e9n puede estar exento de pruebas? A veces la prueba asume los rostros del fracaso, de la pobreza, de la depresi\u00f3n, de la duda, de la tentaci\u00f3n&#8230; A veces lo que m\u00e1s da\u00f1o nos hace es el dolor de quien tenemos al lado: un hijo drogadicto o incapaz de encontrar su camino, el marido alcoh\u00f3lico o sin trabajo, la separaci\u00f3n o el divorcio de personas queridas, los padres ancianos y enfermos&#8230; Da miedo tambi\u00e9n la sociedad materialista e individualista que nos rodea, las guerras, las violencias, las injusticias&#8230; Ante estas situaciones tambi\u00e9n puede insinuarse la duda: \u00bfAd\u00f3nde ha ido a parar el amor de Dios? \u00bfHa sido todo una ilusi\u00f3n? \u00bfEs un fantasma?<br \/>No hay nada peor que sentirse solos en el momento de la prueba. Cuando no hay nadie con quien poder compartir el dolor, o que est\u00e9 en condiciones de ayudarnos a resolver las situaciones dif\u00edciles, cualquier sufrimiento parece insoportable. Jes\u00fas lo sabe, por eso aparece sobre nuestro mar en tempestad, viene junto a nosotros y nos repite nuevamente:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abTranquil\u00edcense, soy yo; no teman\u00bb<\/p>\n<p>Soy yo, parece decirnos, en ese miedo tuyo: yo tambi\u00e9n, en la cruz, cuando grit\u00e9 mi abandono me sent\u00ed invadido por el temor de que el Padre me hubiera abandonado. Soy yo, en ese desaliento tuyo: en la cruz tambi\u00e9n yo tuve la impresi\u00f3n de que me faltaba el aliento del Padre. \u00bfEst\u00e1s desorientado? Yo tambi\u00e9n lo estaba, a tal punto que grit\u00e9 \u201c\u00bfpor qu\u00e9?\u201d. Yo, como y m\u00e1s que t\u00fa, me he sentido solo, inseguro, herido&#8230; Yo he sentido sobre m\u00ed el dolor de la maldad humana&#8230;<br \/>Jes\u00fas ha entrado verdaderamente en cada dolor, ha cargado con cada prueba nuestra, se ha identificado con cada uno de nosotros. El est\u00e1 bajo todo lo que nos hace da\u00f1o, que nos da miedo. Bajo toda circunstancia dolorosa, temible, hay un rostro suyo. El es el Amor y es propio del amor despejar todo temor.<br \/>Cada vez que nos asalta una duda, que somos sofocados por un dolor, podemos reconocer la verdadera realidad que all\u00ed se esconde: es Jes\u00fas que se hace presente en nuestra vida, es uno de los tantos rostros con los cuales se manifiesta. Llam\u00e9moslo por su nombre: eres t\u00fa, Jes\u00fas abandonado-duda; eres t\u00fa, Jes\u00fas abandonado-traicionado; eres t\u00fa, Jes\u00fas abandonado-enfermo. Hag\u00e1moslo entonces subir a nuestra barca, d\u00e9mosle buena acogida, dej\u00e9moslo entrar en nuestra vida. Y luego sigamos viviendo lo que Dios quiere de nosotros, entreg\u00e1ndonos a amar al pr\u00f3jimo. Descubriremos que Jes\u00fas es siempre Amor. Entonces podremos decirle, como los disc\u00edpulos: \u201cVerdaderamente, t\u00fa eres el Hijo de Dios\u201d.<br \/>Abraz\u00e1ndolo, \u00e9l se volver\u00e1 nuestra paz, nuestro consuelo, valor, equilibrio, la salud, la victoria. Ser\u00e1 la explicaci\u00f3n de todo y la soluci\u00f3n de todo.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p><em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abTranquil\u00edcense, soy yo; no teman\u00bb (Mt 14,27).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293366","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293366","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293366"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293366\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293366"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293366"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293366"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}