{"id":293370,"date":"2002-08-10T22:00:00","date_gmt":"2002-08-10T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-espejo\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:06","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:06","slug":"el-espejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-espejo\/","title":{"rendered":"El Espejo"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Hoy es la fiesta de santa Clara de As\u00eds 2002, que como una tradici\u00f3n siempre hemos celebrado en nuestro Movimiento, desde sus comienzos, y no solamente en el Centro sino en todas partes del mundo donde est\u00e1 difundido. Tambi\u00e9n hoy &#8211; como cada a\u00f1o \u2013 recordamos a santa Clara y confrontamos alg\u00fan aspecto particular de su camino hacia Dios con el nuestro.<\/p>\n<p align=\"left\">Mirar a Jes\u00fas como a un espejo para imitarlo<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: small\"><img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/10.0.0.128\/2010focolare\/layout\/foto2002\/20020811b.jpg\" align=\"Left\" border=\"0\" hspace=\"8\" \/>Hay un concepto de la santa que todav\u00eda no hemos puesto de relieve y que podr\u00edamos expresar as\u00ed: \u201cEl espejo, los espejos\u201d. Es la imagen del espejo que se refiere exactamente a lo que dice san Pablo en su carta a los Corintios: \u201cNosotros, en cambio, con el rostro descubierto, reflejamos, como en un espejo, la gloria del Se\u00f1or, y somos transfigurados a su propia imagen con un esplendor cada vez m\u00e1s glorioso, por la acci\u00f3n del Se\u00f1or, que es Esp\u00edritu\u201d (2 Cor.3,18).  En las cartas a In\u00e9s de Praga, que forman parte de los escritos que hablan de su exigencia de fidelidad radical al Evangelio, Clara invita a las hermanas a mirar a Jes\u00fas como a un espejo: un espejo que en su humanidad refleja la divinidad. \u201cPon tus ojos \u2013 escribe \u2013 delante del espejo de la eternidad (Jes\u00fas); y transf\u00f3rmate totalmente (\u2026) en la imagen de Su divinidad\u201d (FF 2888). \u201cY ya que esta imagen Suya es (\u2026) espejo sin mancha, cada d\u00eda refleja tu alma (\u2026) en este espejo y escruta continuamente tu rostro en \u00e9l para que puedas adornarte (\u2026) con todas las virtudes, como es conveniente para ti, hija y esposa amad\u00edsima del sagrado Rey\u201d (FF 2902).  Santa Clara entonces le pide a In\u00e9s que mire al Esposo, pero que tambi\u00e9n lo imite repitiendo las mismas elecciones, los mismos actos, los mismos gestos.  \u201cSi con \u00c9l sufres \u2013 contin\u00faa &#8211; con \u00c9l reinar\u00e1s; si con \u00c9l lloras, con \u00c9l gozar\u00e1s; si junto a \u00c9l mueres sobre la cruz de las tribulaciones, poseer\u00e1s por toda la eternidad y por todos los siglos la gloria del reino celestial (\u2026); participar\u00e1s de los bienes eternos, (\u2026) y vivir\u00e1s por todos los siglos\u201d (FF 2880).  Imit\u00e1ndolo, In\u00e9s se transforma en el Jes\u00fas del espejo. Y entonces, si\u00e9ndolo, puede, a su vez, ser espejo para las hermanas. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\">Una cadena ininterrumpida de espejos de Jes\u00fas en el mundo: el Movimiento franciscano<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: small\">De este modo se crea \u2013 como ella misma dice \u2013 una cadena ininterrumpida de espejos de Jes\u00fas en el mundo. Jes\u00fas es el espejo de Francisco. Jes\u00fas y Francisco son los espejos en los que se refleja Clara. Jes\u00fas, Francisco y Clara son los espejos de In\u00e9s. Jes\u00fas, Francisco, Clara e In\u00e9s son los espejos para las primeras hermanas, que, a su vez, se vuelven espejos para las futuras. Las futuras hermanas, mirando a las primeras, se convierten en espejos para los que viven en el mundo. Los que viven en el mundo se transforman en espejos de Jes\u00fas para todos.  De este modo, reflejando perfectamente a Cristo, Francisco y Clara, los primeros frailes y las primeras hermanas dieron origen al Movimiento franciscano: una de esas realidades eclesiales que, en distintas \u00e9pocas, vivifican el radicalismo del Evangelio en la Iglesia para hacerla renacer, para renovarla y reformarla. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\">Las exigencias del carisma de la Unidad: vivir la unidad para vivir Jes\u00fas<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: small\"><img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/10.0.0.128\/2010focolare\/layout\/foto2002\/20020811a.jpg\" align=\"Left\" border=\"0\" hspace=\"8\" \/>Nosotros tambi\u00e9n, aun siendo peque\u00f1os e indignos, recibimos una tarea semejante: hacer nacer, desarrollar, difundir en el mundo una realidad carism\u00e1tica, y tambi\u00e9n nos toc\u00f3 y nos toca la obligaci\u00f3n de vivir y hacer vivir \u00edntegra, radicalmente el Evangelio, mirando a Jes\u00fas como en un espejo. En los primeros escritos que conservamos, referentes a los comienzos del Ideal, encontramos esta afirmaci\u00f3n: \u201cNosotros debemos ser otro Jes\u00fas\u201d. Es decir, nos piden que nos reflejemos en \u00c9l. Con esta finalidad, as\u00ed como a san Francisco y a santa Clara el Esp\u00edritu Santo les dio un carisma, el de la Pobreza, a nosotros nos fue dado el carisma de la Unidad. Es justamente por medio de la unidad como podemos ser otro Jes\u00fas, ser Jes\u00fas. Recuerden la definici\u00f3n de la unidad en una carta del lejano a\u00f1o 47: \u201c\ufffdOh la unidad, la unidad! \ufffdQu\u00e9 belleza divina! \ufffdNo tenemos palabras para describirla: es Jes\u00fas!\u201d S\u00ed, es Jes\u00fas. Empez\u00e1bamos a comprender que, am\u00e1ndonos mutuamente, realizar\u00edamos la unidad y Jes\u00fas estar\u00eda en medio de nosotros\u2026 y en cada uno de nosotros. Vivir la unidad, entonces, era y es sin\u00f3nimo de vivir a Jes\u00fas. Y de ese modo todo el Evangelio. <\/span><\/p>\n<p align=\"left\">La unidad: alma y meta del Evangelio<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: small\">Un d\u00eda, una luz en nuestro camino, peque\u00f1a pero significativa, nos aclar\u00f3 esta novedad. Las Palabras del Evangelio se nos presentaron como plantitas reci\u00e9n nacidas, esparcidas en un vasto terreno, y comprendimos que cada una hund\u00eda su ra\u00edz y se vivificaba en el Testamento de Jes\u00fas, en la unidad, que estaba debajo de la superficie. Fue una visi\u00f3n pl\u00e1stica de c\u00f3mo se debe considerar el Testamento de Jes\u00fas y su relaci\u00f3n con las dem\u00e1s Palabras del Evangelio, y c\u00f3mo vivir una (la unidad) y otras. Hab\u00edamos comprendido mejor que la unidad no es una virtud particular (de hecho no se la nombra entre las virtudes); no es solamente la palabra de Jes\u00fas m\u00e1s excelsa, ni siquiera s\u00f3lo el tema fundamental de su Testamento. La unidad es el alma de todo el Evangelio, de toda la Escritura. Es la meta a la cual tiende el Evangelio. Y ya que es efecto de la caridad, se puede decir tambi\u00e9n que es el resumen, la esencia del Evangelio.  Por eso comprendimos que era necesario vivir todas las palabras de la Escritura en funci\u00f3n de la unidad. S\u00ed, porque evang\u00e9licamente no es exacto vivir la pobreza por la pobreza en s\u00ed, sino por la caridad que lleva a la unidad, ni la obediencia por la obediencia, etc., sino todo en funci\u00f3n de la unidad. De la misma manera sucede con cada bienaventuranza, con los 10 mandamientos y con lo que pide el Antiguo Testamento, que Jes\u00fas vino a completar y no a abolir.  Y ahora se comprende por qu\u00e9 el Esp\u00edritu nos impuls\u00f3 a poner en pr\u00e1ctica cada mes una Palabra diferente, para poder, con el tiempo, vivirlas todas. Ellas despliegan la unidad como en un abanico. Y podemos reflejarnos en ellas para ser Jes\u00fas, otro Jes\u00fas. Y de este modo volvernos espejos Suyos para otros. Pero hoy podemos preguntarnos: nosotros \ufffdsomos de alg\u00fan modo espejo de Jes\u00fas? \ufffdLo somos para los dem\u00e1s? <\/span><\/p>\n<p align=\"left\">Reflejarnos en el Evangelio para ser espejo de Jes\u00fas<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: small\">A prop\u00f3sito de esto quisiera recordar un sue\u00f1o que ten\u00edamos en los primeros tiempos. Dec\u00edamos: \u201cSi por una hip\u00f3tesis absurda todos los Evangelios de la tierra se destruyesen, nosotros quisi\u00e9ramos vivir de tal modo que los dem\u00e1s, considerando nuestra conducta, viendo en nosotros, de alguna manera, a Jes\u00fas, pudieran volver a escribir el Evangelio: \u2018Ama a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u2019 (Mt 19,19), \u2018Den y se les dar\u00e1\u2019 (Lc 6,38), \u2018No juzguen\u2026\u2019 (Mt 7,1), \u2018Amen a sus enemigos\u2026\u2019 (Mt 5,44), \u2018\u00c1mense mutuamente\u2026\u2019(cf Jn 15,12), \u2018Donde dos o tres est\u00e1n reunidos en mi nombre, yo estoy en medio de ellos (Mt 18,20)\u201d.  En estos \u00faltimos tiempos nos hemos dado cuenta, con reconocimiento hacia Dios, de que si bien no hemos llegado a esa meta, estamos encaminados. Pude constatarlo hacia fines de mayo, colaborando en la composici\u00f3n de las llamadas \u201cFlorecillas\u201d, el libro que nos encarg\u00f3 la Editorial San Pablo para presentar las experiencias, los peque\u00f1os episodios evang\u00e9licos de la vida del Movimiento. Ellos revelan el esfuerzo que pusimos para estar en la l\u00ednea del Evangelio \u2013 hoy dir\u00edamos para reflejarnos \u2013 y tambi\u00e9n muestran las correspondientes intervenciones del Se\u00f1or, de acuerdo con sus promesas.  Y ahora, ya que hoy es fiesta, leamos algunas para alabar a Dios y agradecerle a quien, vivi\u00e9ndolas, se reflej\u00f3 en el Evangelio, en Jes\u00fas, y ahora, a trav\u00e9s de las \u201cFlorecillas\u201d, podr\u00e1 ser espejo Suyo para muchos. Mientras tanto, que Jes\u00fas haga de nosotros espejos suyos y del Evangelio, para que muchos puedan reflejarse.  <i>Chiara Lubich<\/i><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>In depth<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-293370","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293370"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293370\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}