{"id":293372,"date":"2002-08-10T22:00:00","date_gmt":"2002-08-10T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/un-bolson-colgado-en-la-puerta\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:07","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:07","slug":"un-bolson-colgado-en-la-puerta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/un-bolson-colgado-en-la-puerta\/","title":{"rendered":"Un bols\u00f3n colgado en la puerta"},"content":{"rendered":"<p>Estamos en Insbruck, en pleno invierno. Son las 22, y afuera hace un fr\u00edo terrible. Me arrebujo en mi c\u00e1lido abrigo y trato de llegar velozmente a casa. Un hombre joven me bloquea el paso y me pide que le compre su estufa por 300 chelines. Me explica que si ese d\u00eda no paga el alquiler, la due\u00f1a de casa lo deja en la calle. Mi primera reacci\u00f3n es \u201clo lamento pero no puedo\u201d. En la billetera tengo exactamente 323 chelines, dinero que debe alcanzarme para cubrir los gastos de la segunda mitad de febrero. Cada chel\u00edn est\u00e1 contado para comprar los alimentos de primera necesidad como pan, leche, etc. Mis amigos est\u00e1n de vacaciones, y no tengo a qui\u00e9n pedirle prestado. Mientras me alejo pienso que yo por lo menos tengo una habitaci\u00f3n caliente, mientras ese hombre no tiene nada. Recuerdo las palabras del Evangelio \u201cDen y se les dar\u00e1\u201d. Me doy vuelta y lo llamo; le doy el dinero; la estufa puede qued\u00e1rsela.  Volviendo a casa siento que mi angustia crece: no tengo idea de c\u00f3mo puedo llegar al \u00faltimo d\u00eda del mes. Pero apenas llego, qu\u00e9 encuentro: un gran bols\u00f3n colgado en la puerta de mi habitaci\u00f3n. !Sorpresa! Tiene pan, carne, huevos, queso, miel, manteca: todo con lo que sue\u00f1a un estudiante hambriento. Hasta hoy todav\u00eda no descubr\u00ed quien colg\u00f3 ese bols\u00f3n en la puerta de mi habitaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las \u00abFlorecillas\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-293372","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293372","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293372"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293372\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293372"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293372"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293372"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}