{"id":293378,"date":"2002-08-31T22:00:00","date_gmt":"2002-08-31T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-septiembre-2002\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:07","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:07","slug":"palabra-de-vida-septiembre-2002","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-septiembre-2002\/","title":{"rendered":"Palabra de vida Septiembre 2002"},"content":{"rendered":"<p>Esta Palabra de vida ha sido tomada de uno de los libros del Antiguo Testamento, escrito entre el 170 y l80 antes de Cristo, por Ben Sira, un sabio, un escriba que desarrollaba su misi\u00f3n de maestro en Jerusal\u00e9n. Ense\u00f1a un tema muy apreciado por toda la tradici\u00f3n sapiencial b\u00edblica: Dios es misericordioso con los pecadores y nosotros tenemos que imitar su forma de proceder. El Se\u00f1or perdona todas nuestras culpas porque \u201cel Se\u00f1or es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia\u201d (Sal 103, 3.8). Cierra los ojos para no ver m\u00e1s nuestros pecados (Sap 11, 23), los olvida ech\u00e1ndolos a sus espaldas (Cf Is 38, 17). En efecto, escribe el mismo Ben Sira, conociendo nuestra peque\u00f1ez y miseria \u201cmultiplica el perd\u00f3n\u201d. Dios perdona porque, como todo padre, como toda madre, ama a sus hijos y por lo tanto los disculpa siempre, oculta sus errores, les da confianza y los alienta sin cansarse nunca.<br \/>Como padre y madre, a Dios no le basta amar y perdonar a sus hijos y a sus hijas. Su mayor deseo es que ellos se traten como hermanos y hermanas, anden de acuerdo, se quieran, se amen. La fraternidad universal, \u00e9ste es el plan de Dios para la humanidad. Una fraternidad m\u00e1s fuerte que las inevitables divisiones, tensiones, rencores que se insin\u00faan con tanta facilidad por incomprensiones y errores.<br \/>Muchas veces las familias se deshacen por no saber perdonar. Viejos odios mantienen divididos a parientes, grupos sociales, pueblos. A veces hasta hay quien ense\u00f1a a no olvidar las ofensas recibidas, a cultivar sentimientos de venganza&#8230; Entonces un sordo rencor envenena el alma y corroe el coraz\u00f3n.<br \/>Algunos piensan que el perd\u00f3n es una debilidad. No, es la expresi\u00f3n de un valor mucho m\u00e1s grande, es amor verdadero, el m\u00e1s aut\u00e9ntico porque es el m\u00e1s desinteresado: \u201cSi ustedes aman solamente a quienes los aman, \u00bfqu\u00e9 recompensa merecen?\u201d (Cf Mt 5, 42-27).<br \/>Tambi\u00e9n a nosotros se nos pide que, aprendiendo de \u00e9l, tengamos un amor de padre, un amor de madre, un amor de misericordia con todos los que se cruzan en nuestro camino durante el d\u00eda, especialmente con quien se equivoca. Por otra parte, a los que est\u00e1n llamados a vivir una espiritualidad de comuni\u00f3n, es decir, la espiritualidad cristiana, el Nuevo Testamento le pide m\u00e1s todav\u00eda: \u201cperd\u00f3nense mutuamente\u201d (Cf Col 3, 13: 2). El amor rec\u00edproco exige casi un pacto entre nosotros: estar siempre dispuestos a perdonarnos unos a otros. S\u00f3lo as\u00ed podremos contribuir a la realizaci\u00f3n de la fraternidad universal.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abPerdona el agravio a tu pr\u00f3jimo y entonces, cuando ores, ser\u00e1n absueltos tus pecados.\u00bb<\/p>\n<p>Estas palabras no s\u00f3lo nos invitan a perdonar, sino que nos recuerdan que el perd\u00f3n es la condici\u00f3n necesaria para que tambi\u00e9n nosotros podamos ser perdonados. Dios nos escucha y nos perdona en la medida que nosotros sepamos perdonar. El mismo Jes\u00fas nos advierte, \u201cLa medida con que midan se usar\u00e1 con ustedes\u201d (Mt 7, 2). \u201cFelices los misericordiosos, porque obtendr\u00e1n misericordia\u201d (Mt 5, 7). En efecto, si el coraz\u00f3n est\u00e1 endurecido por el odio ni siquiera est\u00e1 en condiciones de reconocer y de dar cabida al amor misericordioso de Dios. <br \/>\u00bfC\u00f3mo vivir entonces esta Palabra de vida? Ciertamente perdonando enseguida si hubiera alguien con el cual todav\u00eda no nos hemos reconciliado. Pero esto no basta. Habr\u00e1 que hurgar en los rincones m\u00e1s escondidos de nuestro coraz\u00f3n y eliminar tambi\u00e9n la simple indiferencia, la falta de benevolencia, toda actitud de superioridad, de descuido por cada uno de los que pasan a nuestro lado.<br \/>Se requiere, adem\u00e1s, una tarea de prevenci\u00f3n. Y as\u00ed, cada ma\u00f1ana, ver con una mirada nueva a los que voy encontrando en familia, en la escuela, en el trabajo, en el almac\u00e9n, dispuestos a pasar por alto cosas que no van con nuestro modo de ser, dispuestos a no juzgar, a trasmitir confianza, a esperar siempre, a creer siempre. Acercarme a cada persona con esta amnist\u00eda completa en el coraz\u00f3n, con este perd\u00f3n universal. No recuerdo para nada sus defectos, cubro todo con el amor. Y a lo largo del d\u00eda trato de reparar un desaire, un estallido de impaciencia, con un pedido de disculpas o un gesto de amistad. Ante una actitud de instintivo rechazo del otro respondo poniendo en juego un gesto de acogida plena, de misericordia sin l\u00edmites, de perd\u00f3n completo, de coparticipacion, de atenci\u00f3n<br \/>a sus necesidades.<br \/>Entonces tambi\u00e9n yo, cuando eleve la oraci\u00f3n al Padre, y sobre todo cuando le pida perd\u00f3n por mis errores, ver\u00e9 que mi pedido es escuchado, podr\u00e9 decir con plena confianza: \u201cPerdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido\u201d (Mt 6, 12).<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p><em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPerdona el agravio a tu pr\u00f3jimo y entonces, cuando ores, ser\u00e1n absueltos tus pecados.\u00bb (Ecli 28,2).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293378","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293378","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293378"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293378\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293378"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293378"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293378"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}