{"id":293462,"date":"2002-10-31T21:00:00","date_gmt":"2002-10-31T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-noviembre-2002\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:16","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:16","slug":"palabra-de-vida-noviembre-2002","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-noviembre-2002\/","title":{"rendered":"Palabra de vida Noviembre 2002"},"content":{"rendered":"<p>Jes\u00fas acaba de salir del templo. Los disc\u00edpulos le hacen notar, con orgullo, la imponencia y la belleza del edificio. Entonces dice: \u201c\u00bfVen todo esto? Les aseguro que no quedar\u00e1 aqu\u00ed piedra sobre piedra: todo ser\u00e1 destruido\u201d. Luego asciende al monte de los Olivos, se sienta y, mirando a la ciudad de Jerusal\u00e9n, que tiene al frente, comienza a hablar de su destrucci\u00f3n y del fin del mundo.<br \/>\u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 el fin del mundo \u2013 le preguntan los disc\u00edpulos \u2013, y cu\u00e1ndo llegar\u00e1? Es una pregunta que tambi\u00e9n se han planteado las sucesivas generaciones cristianas, una pregunta que se plantea todo ser humano. En efecto, el futuro es misterioso y muchas veces despierta temor. Tambi\u00e9n hoy hay quienes preguntan a los magos o averiguan en el hor\u00f3scopo para saber c\u00f3mo ser\u00e1 el futuro, qu\u00e9 suceder\u00e1&#8230;<br \/>La respuesta de Jes\u00fas es cristalina: el fin de los tiempos coincide con su venida. \u00c9l, Se\u00f1or de la historia, volver\u00e1. Es \u00e9l el punto luminoso de nuestro futuro.<br \/>Pero, \u00bfcu\u00e1ndo se dar\u00e1 ese encuentro? Nadie lo sabe, puede suceder en cualquier momento. Nuestra vida, en efecto, est\u00e1 en sus manos. \u00c9l nos la dio: \u00e9l puede volver a tomarla en cualquier momento, sin preaviso. Aunque nos advierte: tendr\u00e1n ocasi\u00f3n de estar preparados a ese acontecimiento, si vigilan.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEst\u00e9n prevenidos, porque no saben el d\u00eda ni la hora\u00bb<\/p>\n<p>Lo que Jes\u00fas nos recuerda, antes que nada, con estas palabras, es que \u00e9l vendr\u00e1. Nuestra vida en la tierra concluir\u00e1 y comenzar\u00e1 una vida nueva, que no tendr\u00e1 fin. Hoy nadie quiere o\u00edr hablar de muerte&#8230; A veces se hace de todo para distraerse, sumergi\u00e9ndose por completo en las ocupaciones cotidianas, al punto de olvidar al mismo que nos ha dado la vida y que nos la volver\u00e1 a pedir para introducirnos en su plenitud, en la comuni\u00f3n con su Padre, en el Para\u00edso.<br \/>\u00bfEstaremos dispuestos a ese encuentro? \u00bfTendremos la l\u00e1mpara encendida, como las v\u00edrgenes prudentes que esperan al esposo? Es decir, \u00bfestaremos en el amor? \u00bfO bien nuestra l\u00e1mpara se habr\u00e1 apagado porque, tomados por el c\u00famulo de cosas que hacer, por alegr\u00edas ef\u00edmeras, por la posesi\u00f3n de los bienes materiales, nos hemos olvidado de lo \u00fanico necesario: amar?<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEst\u00e9n prevenidos, porque no saben el d\u00eda ni la hora\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo hacer para permanecer vigilantes? Sabemos, antes que nada, que vigila bien el que ama. Lo sabe la esposa que espera al marido que llegar\u00e1 tarde del trabajo o que est\u00e1 regresando de un largo viaje; lo sabe la madre que se preocupa por el hijo que no ha vuelto todav\u00eda a casa; lo sabe el enamorado que no ve la hora de encontrarse con su amada&#8230; Quien ama sabe esperar, por m\u00e1s que el otro tarde.<br \/>A Jes\u00fas se lo espera si se lo ama y se desea ardientemente estar con \u00e9l.<br \/>Y se lo espera amando concretamente, sirvi\u00e9ndolo, por ejemplo, en quien tenemos al lado, o comprometi\u00e9ndonos en la edificaci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s justa. Cuando cuenta la par\u00e1bola del siervo fiel que, esperando el regreso del patr\u00f3n, se ocupa de sus servidores y de las cuestiones de la casa, es el mismo Jes\u00fas quien nos invita a vivir de esta manera; o la de los siervos que, a la espera del regreso del patr\u00f3n, no se quedan inactivos, sino que hacen fructificar los talentos recibidos.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEst\u00e9n prevenidos, porque no saben el d\u00eda ni la hora\u00bb<\/p>\n<p>Precisamente porque no sabemos el d\u00eda ni la hora de su venida, podemos concentrarnos m\u00e1s f\u00e1cilmente en el hoy que se nos da, en el af\u00e1n de cada d\u00eda, en el presente que la Providencia nos ofrece vivir.<br \/>Recuerdo ahora una oraci\u00f3n que me naci\u00f3 espont\u00e1neo, en una ocasi\u00f3n, dirigirle a Dios. Dec\u00eda as\u00ed:<br \/>\u201cJes\u00fas,<br \/>hazme hablar siempre<br \/>como si fuera la \u00faltima<br \/>palabra que pronuncio.<br \/>Hazme actuar siempre<br \/>como si fuera la \u00faltima<br \/>acci\u00f3n que realizo. <br \/>Hazme sufrir siempre<br \/>como si fuera el \u00faltimo<br \/>dolor que he de ofrecerte.<br \/>Hazme rezar siempre<br \/>como si fuera la \u00faltima <br \/>posibilidad,<br \/>que tengo aqu\u00ed en la tierra,<br \/>de hablar a solas contigo\u201d.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p><em> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEst\u00e9n prevenidos, porque no saben el d\u00eda ni la hora\u00bb (Mt 25,13).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293462","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293462","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293462"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293462\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}