{"id":293472,"date":"2003-01-19T23:00:00","date_gmt":"2003-01-19T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/mina-de-oro-sobre-las-huellas-de-los-grandes-santos-espanoles\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:18","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:18","slug":"mina-de-oro-sobre-las-huellas-de-los-grandes-santos-espanoles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/mina-de-oro-sobre-las-huellas-de-los-grandes-santos-espanoles\/","title":{"rendered":"\u201cMina de oro\u201d: sobre las huellas de los grandes santos espa\u00f1oles"},"content":{"rendered":"<p>Al encontrar a Ignacio en Manresa, a Teresa en \u00c1vila, a Juan de la Cruz en Segovia, encontr\u00e9 a gigantes de la santidad que alcanzaron gloriosamente la meta, recorriendo un camino espiritual que conduce individualmente a Dios.<\/p>\n<p> Los episodios extraordinarios de sus vidas, las palabras santas que dijeron, esas divinas que escucharon, los diversos ambientes que los recuerdan y que todav\u00eda conservan el perfume del amor ardent\u00edsimo a Dios de estas almas elegidas, produjeron en m\u00ed un notable, fuerte efecto. Excavaron un deseo insaciable: ir a fondo, desarrollar al m\u00e1ximo nuestra relaci\u00f3n personal con Dios. Advert\u00ed dentro de m\u00ed la urgencia, la necesidad y la belleza de revisar los momentos sagrados que la voluntad de Dios sobre nosotros ha reservado para esta finalidad, y de poner en pr\u00e1ctica, con un empe\u00f1o multiplicado, los momentos de oraci\u00f3n durante la jornada. Para nosotros son \u201cel vestido\u201d que nos ponemos, la premisa para poder salir a amar a los hermanos.<\/p>\n<p> S\u00ed: \ufffdel vestido! Pero \ufffdde qu\u00e9 vestido se trata? Es el vestido de oro de la uni\u00f3n con Dios. Es y debe ser oro, oro, oro. Y puede convertirse en una mina de oro si lo mejoramos amando, por Dios, a los hermanos.<\/p>\n<p> Empec\u00e9 a vivir as\u00ed, tratando de perfeccionar, casi de esculpir esos momentos.<\/p>\n<p> \ufffdY cu\u00e1l fue el primer resultado?<\/p>\n<p> Tal vez porque <em>\u201cA quien tiene le ser\u00e1 dado\u201d,<\/em> cada d\u00eda que pasa experimento el empuje de hacerlo mejor, cada vez mejor, como si nunca fuera suficiente.<\/p>\n<p> Pero el efecto m\u00e1s fuerte, extraordinario yo dir\u00eda, de todo este empe\u00f1o ha sido, parad\u00f3jicamente, ver con mayor claridad y precisi\u00f3n y sentirme atra\u00edda por todas esas palabras de la Escritura, del Nuevo Testamento, que mejor corresponden al aspecto t\u00edpico, sobre todo comunitario de nuestra espiritualidad y permiten su realizaci\u00f3n. Por ejemplo: <em>\u201cQue todos sean uno\u201d<\/em> (cf. Jn 17, 21), y aqu\u00ed son necesarios los hermanos; <em>\u201c\u00c1mense mutuamente como yo los he amado\u201d<\/em> (cf.Jn 15,12), y aqu\u00ed se necesita el hermano; <em>\u201c\u00c1mense profundamente los unos a los otros\u201d<\/em> (cf 1Ped 4,8), etc. Palabras que se refieren a m\u00ed con mis hermanos. Palabras que, si bien las ponemos en pr\u00e1ctica despu\u00e9s de habernos puesto el vestido que les dije, sin duda deben, de alg\u00fan modo, por una trama divina, precederlo, para que nuestra vida se realice plena y cristianamente.<\/p>\n<p> \ufffdAcaso no es necesario dejar la ofrenda en el altar &#8211; una de nuestras pr\u00e1cticas &#8211; para reconciliarse con el hermano, si hiciera falta?<\/p>\n<p>Pero esto no es todo. Advert\u00ed la atracci\u00f3n, la importancia que tienen para nosotros otras Palabras de la Escritura que alcanzan sin duda, la necesaria, cristiana renuncia, la anulaci\u00f3n de s\u00ed tan admirada por ejemplo en los santos espa\u00f1oles. Anulaci\u00f3n que no es perseguida directamente sino por medio de lo que nosotros llamamos la visibilidad de nuestras acciones para la gloria de Dios. Son por ejemplo: \u201cUstedes son la luz del mundo (\u2026) debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que est\u00e1 en el cielo\u201d (Mt 5,14-16). \u201cGlorifiquen al Padre que est\u00e1 en el cielo\u201d , y no a nosotros; otra vez la renuncia a s\u00ed mismo, a nosotros.<\/p>\n<p>Sent\u00ed tambi\u00e9n la atracci\u00f3n de otras Palabras que piden que mostremos al mundo no tanto las renuncias que el Evangelio requiere a todos los cristianos, cuanto la riqueza y la belleza de los dones de Dios, que como Padre nos da. Como esa referida al \u201cc\u00e9ntuplo\u201d que el Evangelio promete a quien deja todo (y aqu\u00ed est\u00e1 la pobreza, el desapego); o la que dice <em>\u201dMiren los lirios del campo, c\u00f3mo van creciendo sin fatigarse ni tejer. Yo les aseguro que ni Salom\u00f3n en el esplendor de su gloria, se visti\u00f3 como uno de ellos. Si Dios viste as\u00ed la hierba de los campos, que hoy existe y ma\u00f1ana ser\u00e1 echada al fuego, \ufffdcu\u00e1nto m\u00e1s har\u00e1 por ustedes, hombres de poca fe! \u201d<\/em> (Mt 6,28-30). Siempre y cuando tengamos fe en \u00e9l, renunciando \u2013 y aqu\u00ed est\u00e1 la anulaci\u00f3n \u2013 a preocuparnos.<\/p>\n<p> Son aspectos que nos parece que pueden mostrar un rostro nuevo de la Iglesia: el del Resucitado.<\/p>\n<p>Tendremos la oportunidad de seguir profundizando estos aspectos de la vida cristiana. Pero es necesario renacer espiritualmente, viviendo este lema: <strong><em>\u201cOro m\u00e1s oro = mina de oro\u201d.<\/em><\/strong> Es decir, <strong><em>oro,<\/em><\/strong> ahondando en la uni\u00f3n con Dios, en la oraci\u00f3n; m\u00e1s oro, amando, amando a los dem\u00e1s, amando desde la ma\u00f1ana hasta la noche, amando siempre. Si recogemos amor en la uni\u00f3n con Dios, y recogemos amor amando a los hermanos, nuestro coraz\u00f3n se vuelve una mina de oro, y puede derramar este oro sobre el mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En profundidad<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-293472","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293472","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293472"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293472\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293472"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293472"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293472"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}