{"id":293486,"date":"2003-02-11T23:00:00","date_gmt":"2003-02-11T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-secreto-de-la-paz\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:20","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:20","slug":"el-secreto-de-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-secreto-de-la-paz\/","title":{"rendered":"El secreto de la paz"},"content":{"rendered":"<p>Las dificultades que presenta el panorama mundial en este comienzo del nuevo Milenio nos inducen a pensar que s\u00f3lo una intervenci\u00f3n de lo Alto, capaz de orientar los corazones de quienes viven situaciones conflictivas y de quienes dirigen los destinos de las Naciones, puede hacer esperar en un futuro menos oscuro.<\/p>\n<p> El Rosario <em>es una oraci\u00f3n orientada por su naturaleza hacia la paz,<\/em> por el hecho mismo de que contempla a Cristo, Pr\u00edncipe de la paz y \u201cnuestra paz\u201d (<em>Ef<\/em> 2, 14). Quien interioriza el misterio de Cristo \u2013y el Rosario tiende precisamente a eso\u2013 aprende el secreto de la paz y hace de ello un proyecto de vida. Adem\u00e1s, debido a su car\u00e1cter meditativo, con la serena sucesi\u00f3n del <em>Ave Maria,<\/em> el Rosario ejerce sobre el orante una acci\u00f3n pacificadora que lo dispone a recibir y experimentar en la profundidad de su ser, y a difundir a su alrededor, paz verdadera, que es un don especial del Resucitado (cf. <em>Jn<\/em> 14, 27; 20, 21).<\/p>\n<p> Es adem\u00e1s oraci\u00f3n por la paz por la caridad que promueve. Si se recita bien, como verdadera oraci\u00f3n meditativa, el Rosario, favoreciendo el encuentro con Cristo en sus misterios, muestra tambi\u00e9n el rostro de Cristo en los hermanos, especialmente en los que m\u00e1s sufren. \ufffdC\u00f3mo se podr\u00eda considerar, en los misterios gozosos, el misterio del Ni\u00f1o nacido en Bel\u00e9n sin sentir el deseo de acoger, defender y promover la vida, haci\u00e9ndose cargo del sufrimiento de los ni\u00f1os en todas las partes del mundo? \ufffdC\u00f3mo podr\u00edan seguirse los pasos del Cristo revelador, en los misterios de la luz, sin proponerse el testimonio de sus bienaventuranzas en la vida de cada d\u00eda? Y \ufffdc\u00f3mo contemplar a Cristo cargado con la cruz y crucificado, sin sentir la necesidad de hacerse sus \u201ccireneos\u201d en cada hermano aquejado por el dolor u oprimido por la desesperaci\u00f3n? \ufffdC\u00f3mo se podr\u00eda, en fin, contemplar la gloria de Cristo resucitado y a Mar\u00eda coronada como Reina, sin sentir el deseo de hacer este mundo m\u00e1s hermoso, m\u00e1s justo, m\u00e1s cercano al proyecto de Dios?<\/p>\n<p> En definitiva, mientras nos hace contemplar a Cristo, el Rosario nos hace tambi\u00e9n constructores de la paz en el mundo. Por su car\u00e1cter de petici\u00f3n insistente y comunitaria, en sinton\u00eda con la invitaci\u00f3n de Cristo a \u201corar siempre sin desfallecer\u201d (<em>Lc<\/em> 18,1), nos permite esperar que hoy se pueda vencer tambi\u00e9n una \u2019batalla\u2019 tan dif\u00edcil como la de la paz. De este modo, el Rosario, en vez de ser una huida de los problemas del mundo, nos impulsa a examinarlos de manera responsable y generosa, y nos concede la fuerza de afrontarlos con la certeza de la ayuda de Dios y con el firme prop\u00f3sito de testimoniar en cada circunstancia la caridad, \u201cque es el v\u00ednculo de la perfecci\u00f3n\u201d (<em>Col<\/em> 3, 14).<\/p>\n<p><strong>(Par\u00e1grafo n. 40)<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rosario planetario<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-293486","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293486"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293486\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}