{"id":293536,"date":"2003-05-28T22:00:00","date_gmt":"2003-05-28T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/ha-dado-la-vida-por-su-hermano\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:25","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:25","slug":"ha-dado-la-vida-por-su-hermano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/ha-dado-la-vida-por-su-hermano\/","title":{"rendered":"Ha dado la vida por su hermano"},"content":{"rendered":"<p>\u201cHa dado la vida por su hermano\u201d. As\u00ed titulaban los peri\u00f3dicos el tr\u00e1gico episodio de la muerte del Padre Nelson. Y as\u00ed fue. Era p\u00e1rroco, director espiritual del seminario y capell\u00e1n del hospital de Armenia, en Colombia. Una sobrina que trabajaba como su secretaria cuenta: \u201cMuri\u00f3 viviendo la Palabra del Evangelio: dar la vida por los hermanos. \u00c9l siempre nos dec\u00eda que ten\u00edamos que vivir por los otros y no por nosotros mismos\u201d.  Los ladrones, entrando en la casa parroquial, hab\u00edan encerrado al P. Nelson en el ba\u00f1o para no ser molestados. Su hermano, casado y con hijos, vive a menos de 200 metros de la casa parroquial. Alguien le avisa que en la parroquia estaba sucediendo algo extra\u00f1o, y entra escondido por la puerta de atr\u00e1s: enseguida se ve con una pistola apuntada. Nelson, escuchando a su hermano aprovecha la confusi\u00f3n, fuerza la puerta del ba\u00f1o y se interpone entre ellos y su hermano diciendo a los ladrones: \u201c\ufffdNo le hagan da\u00f1o!\u201d Los ladrones disparan y lo hieren en el pecho. Era la ma\u00f1ana del 22 de marzo. Al d\u00eda siguiente, a pesar de una tormenta tropical violent\u00edsima, la catedral estaba repleta de gente que lloraba a Nelson por el amor recibido de \u00e9l.  Un amor fruto de una madurez profunda y de una voluntad constante, probada desde los primeros a\u00f1os de su vida. Recorremos a grandes l\u00edneas su historia, a trav\u00e9s de los mismos recuerdos del Padre Nelson, narrados hace algunos a\u00f1os en una entrevista para Citt\u00e0 Nuova durante su estad\u00eda en Italia para estudiar pastoral sanitaria: \u00abEn la familia \u00e9ramos 7 y viv\u00edamos del trabajo de mi pap\u00e1, un campesino. \u00c9ramos muy pobres, pero confi\u00e1bamos en Dios y ese poco que ten\u00edamos est\u00e1bamos contentos de compartirlo con quien ten\u00eda m\u00e1s necesidad que nosotros. Siempre recordar\u00e9 un manzano de nuestro huerto cuyos frutos, sabros\u00edsimos, los ten\u00edamos prohibidos, pues estaban reservados exclusivamente para los enfermos de la parroquia\u00bb.  Para Nelson la pobreza vivida as\u00ed, evang\u00e9licamente, se transform\u00f3 en una escuela de verdadera humanidad. M\u00e1s dif\u00edcil en cambio fue su relaci\u00f3n con la enfermedad, con la que tuvo que entrar en confianza tempranamente: \u00abTen\u00eda seis a\u00f1os cuando, debido a un virus que ataca el sistema nervioso central, se me paralizaron las articulaciones por varios meses. Es una enfermedad siempre al acecho, que me obliga a estar continuamente bajo un tratamiento. Con los a\u00f1os se suman otras enfermedades, tuve que someterme a cuatro operaciones a los ojos. Por lo tanto s\u00e9 algo de medicinas, de terapias, de convalecencias en el hospital. Pero entonces, siendo tan joven, no entend\u00eda muy bien el sentido de este sufrimiento, que me imped\u00eda vivir como mis coet\u00e1neos, y estaba m\u00e1s bien asustado\u00bb.  Estando de novio y con la perspectiva de formarse una familia, en cambio, se siente llamado a una donaci\u00f3n m\u00e1s universal. Entiende que quiz\u00e1s su camino es otro. Y es as\u00ed que con 21 a\u00f1os decide hacerse sacerdote. En los primeros a\u00f1os del seminario, en Manizales, la salud no parece crearle problemas. S\u00f3lo que, terminando los estudios de Filosof\u00eda y al inicio del a\u00f1o de experiencia pastoral, un nuevo ataque de su viejo mal lo obliga a ir al hospital, paralizado. \u00abSi bien los m\u00e9dicos me aseguraban que me habr\u00eda restablecido y que habr\u00eda podido conducir una vida normal, ca\u00ed en la crisis m\u00e1s negra: ve\u00eda todo mi futuro en riesgo\u00bb.  Precisamente en ese per\u00edodo, gracias a un sacerdote amigo que vive la espiritualidad de los Focolares, profundiza en un aspecto de la pasi\u00f3n de Cristo. Identific\u00e1ndose con \u00c9l, reconoci\u00e9ndolo en cada dolor personal y de los dem\u00e1s y acogi\u00e9ndolo, por amor, en su vida, experimenta un verdadero renacimiento interior: \u201cTodo sufrimiento, f\u00edsico o moral, adquiere un sentido para m\u00ed: y de all\u00ed una fuerza interior ins\u00f3lita, una sensaci\u00f3n de paz e incluso de alegr\u00eda. Hab\u00eda descubierto el tesoro m\u00e1s precioso, y aunque no hubiese llegado a ser sacerdote no me faltaba nada para realizarme como cristiano\u00bb.  Del 1983 al 1993 se donar\u00e1 sin reservas a la di\u00f3cesis: vicep\u00e1rroco en una gran parroquia de 10 mil almas, capell\u00e1n del hospital, formador en el Seminario Mayor de Armenia, a cuya fundaci\u00f3n contribuye. Una etapa fundamental es cuando, no sin dudarlo, Nelson decide actuar un viejo proyecto: el de frecuentar en el Camillianum de Roma un curso de pastoral sanitaria. Es una elecci\u00f3n \u201cpreparada\u201d por la experiencia hecha hasta ahora en carne propia, y adem\u00e1s va al encuentro de una pregunta que para \u00e9l es fundamental: \ufffdc\u00f3mo vivir en modo \u201csano\u201d, desde el punto de vista espiritual, la enfermedad, y as\u00ed tambi\u00e9n la muerte como paso de esta vida a la otra? \u00abEntre nosotros no hab\u00eda sacerdotes preparados en este campo, y s\u00f3lo el deseo de poder servir mejor a mis hermanos me convenci\u00f3 de afrontar durante dos a\u00f1os, en mis condiciones, las inc\u00f3gnitas de una estad\u00eda m\u00e1s all\u00e1 del oc\u00e9ano\u00bb.  En agosto del \u201993, habi\u00e9ndose restablecido, Nelson empieza sus estudios romanos. Pero no es todo: viviendo junto a un sacerdote argentino y a uno holand\u00e9s, tiene la posibilidad tambi\u00e9n de poner en pr\u00e1ctica la espiritualidad de la unidad que ya lo hab\u00eda atra\u00eddo en Colombia. Es una experiencia que lo afina, prepar\u00e1ndolo para ser un ap\u00f3stol especial: entre los enfermos de SIDA. No es f\u00e1cil trabajar con ellos: son personas de una sensibilidad exasperada, que viven su drama en la plena conciencia de lo que les espera, y con quienes no se puede fingir. Conocer\u00e1 a muchos de ellos en este per\u00edodo, y con cada uno una palabra, un silencio, el compartir profundamente ese dolor, la ayuda para reconciliarse con Dios.  Regresando a Colombia Nelson, por deseo de su Obispo, se encargar\u00e1 de la pastoral sanitaria a nivel diocesano, pero su continua donaci\u00f3n no se detiene all\u00ed. El dar la vida no se improvisa, y, como en tantos a\u00f1os de experiencia con las personas m\u00e1s variadas, Nelson nos ha saludado con un \u00faltimo heroico acto de amor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hacia la vida<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-293536","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293536"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293536\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}