{"id":293542,"date":"2003-05-31T20:00:00","date_gmt":"2003-05-31T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/comentario-de-chiara-lubich-de-la-palavra-de-vida-del-mes-de-junio\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:25","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:25","slug":"comentario-de-chiara-lubich-de-la-palavra-de-vida-del-mes-de-junio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/comentario-de-chiara-lubich-de-la-palavra-de-vida-del-mes-de-junio\/","title":{"rendered":"Comentario de Chiara Lubich de la Palavra de Vida del mes de Junio"},"content":{"rendered":"<p class=\"RipPdv\">Testigos<\/p>\n<p>Estas son las palabras que Jes\u00fas dirige a sus ap\u00f3stoles antes de ascender al Cielo. Hab\u00eda llevado a cabo la misi\u00f3n que el Padre le hab\u00eda confiado: hab\u00eda vivido, muerto y resucitado para liberar a la humanidad del mal, reconciliarla con Dios, unificarla en una sola familia. Ahora, antes de volver al Padre, conf\u00eda a sus disc\u00edpulos la tarea de continuar su obra y ser sus testigos en el mundo entero.<\/p>\n<p>Bien sabe Jes\u00fas que la empresa est\u00e1 infinitamente por encima de sus capacidades, y por eso promete el Esp\u00edritu Santo. Cuando el Esp\u00edritu descienda sobre ellos, en Pentecost\u00e9s, transformar\u00e1 a los simples y temerosos pescadores de Galilea en valientes anunciadores del Evangelio. Nada los podr\u00e1 detener. A todos los que quieran impedirles su testimonio les dir\u00e1n: \u201cNosotros no podemos callar lo que hemos visto y o\u00eddo\u201d<sup>1<\/sup>.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, a trav\u00e9s de los ap\u00f3stoles, conf\u00eda la misi\u00f3n del testimonio a la Iglesia entera. Esa fue la experiencia de la primera comunidad cristiana de Jerusal\u00e9n que, viviendo \u201ccon alegr\u00eda y sencillez de coraz\u00f3n\u201d, todos los d\u00edas atra\u00eda a nuevos miembros<sup>2<\/sup>. Fue la experiencia de la primera comunidad del ap\u00f3stol Juan, que anunciaban lo que hab\u00edan o\u00eddo, lo que hab\u00edan visto con sus ojos, lo que hab\u00edan contemplado y lo que sus manos hab\u00edan tocado, es decir, el Verbo de la vida&#8230;<sup>3<\/sup>.<br \/>Con el bautismo y la confirmaci\u00f3n tambi\u00e9n nosotros hemos recibido el Esp\u00edritu Santo que nos impulsa a dar testimonio y a anunciar el Evangelio. Tambi\u00e9n a nosotros Jes\u00fas nos asegura:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u201cRecibir\u00e1n la fuerza del Esp\u00edritu Santo que descender\u00e1 sobre ustedes, y ser\u00e1n mis testigos (&#8230;) hasta los confines de la tierra\u201d<\/p>\n<p>El es el don del Se\u00f1or resucitado. Habita en nosotros como en su templo, nos ilumina y nos gu\u00eda. Es el Esp\u00edritu de verdad que hace comprender las palabras de Jes\u00fas, las vuelve vivas y actuales, enamora de la Sabidur\u00eda, sugiere lo que tenemos que decir y c\u00f3mo decirlo. Es el Esp\u00edritu de Amor que inflama con su mismo amor, nos hace capaces de amar a Dios con todo el coraz\u00f3n, con toda el alma, todas las fuerzas, y de amar a todos los que se cruzan en nuestro camino. Es el esp\u00edritu de fortaleza que infunde valent\u00eda y fuerza para ser coherentes con el Evangelio y dar siempre testimonio de la verdad. S\u00f3lo con el fuego del amor que \u00e9l infunde en nuestros corazones podemos cumplir la gran misi\u00f3n que Jes\u00fas nos conf\u00eda:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u201c&#8230; ser\u00e1n mis testigos\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo ser testigos de Jes\u00fas? Viviendo la vida nueva que \u00e9l ha tra\u00eddo a la tierra, el amor, y mostrando sus frutos. Debo seguir al Esp\u00edritu Santo que, cada vez que encuentro a un hermano o una hermana, me dispone a \u201chacerme uno\u201d con \u00e9l o con ella, a servirlos a la perfecci\u00f3n, que me da la fuerza de amarlos si de alg\u00fan modo son enemigos; que enriquece mi coraz\u00f3n de misericordia para saber perdonar y para comprender sus necesidades; que me hace sentir la importancia de comunicar, cuando es oportuno, las cosas m\u00e1s hermosas de mi alma.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de mi amor, es el amor de Jes\u00fas el que se revela y&nbsp; se trasmite. Sucede como con una lente que recoge los rayos del sol: acerc\u00e1ndole una pajita, \u00e9sta se quema porque los rayos, al concentrarse, hacen que la temperatura se eleve. En cambio, si se pone la pajita directamente delante del sol, \u00e9sta no se enciende. Lo mismo pasa a veces con las personas. Es como si permanecieran indiferentes, apagados, ante la religi\u00f3n, pero a veces \u2013porque Dios lo quiere- se encienden ante una persona que comparte su experiencia del amor de Dios, porque esa persona hace las veces de lente que recoge los rayos y enciende e ilumina.<br \/>Con ese amor y por ese amor de Dios en el coraz\u00f3n se puede llegar lejos, y compartir con much\u00edsimas otras personas el propio descubrimiento:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u201c&#8230; hasta los confines de la tierra\u201d<\/p>\n<p>Los \u201cconfines de la tierra\u201d no son solamente los geogr\u00e1ficos. Tambi\u00e9n indican, por ejemplo, personas cercanas a nosotros que no han tenido todav\u00eda la alegr\u00eda de conocer verdaderamente el Evangelio. Hasta all\u00ed debe llegar nuestro testimonio.<br \/>Adem\u00e1s queremos vivir la \u201cregla de oro\u201d, presente en todas las religiones: hacer a los dem\u00e1s lo que quisi\u00e9ramos que se nos hiciera a nosotros.<br \/>Por amor a Jes\u00fas se nos pide \u201chacernos uno\u201d con cada uno, en el olvido completo de uno mismo, hasta que el otro, dulcemente herido por el amor de Dios en nosotros, querr\u00e1 \u201chacerse uno\u201d con nosotros, en un intercambio rec\u00edproco de ayudas, de ideales, de proyectos, de afectos. S\u00f3lo entonces podremos dar la palabra, y ser\u00e1 un regalo, en la reciprocidad del amor.<br \/>Que Dios nos haga sus testigos delante de los hombres para que Jes\u00fas, en el Cielo \u2013como nos ha prometido- salga de testigo por nosotros delante de su Padre<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p class=\"nota\"><em>1) Hech 4,20; <br \/>2) cf Hech 2,46.48; <br \/>3) cf 1Jn 1,1-4; <br \/>4) cf Mt 10,32.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cRecibir\u00e1n la fuerza del Esp\u00edritu Santo que descender\u00e1 sobre ustedes, y ser\u00e1n mis testigos (&#8230;) hasta los confines de la tierra (Hech 1,8).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293542","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293542","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293542"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293542\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293542"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293542"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293542"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}