{"id":293572,"date":"2003-10-19T22:00:00","date_gmt":"2003-10-19T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/madre-teresa-de-calcuta-maestra-excelsa-en-el-arte-de-amar\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:40","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:40","slug":"madre-teresa-de-calcuta-maestra-excelsa-en-el-arte-de-amar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/madre-teresa-de-calcuta-maestra-excelsa-en-el-arte-de-amar\/","title":{"rendered":"Madre Teresa de Calcuta, \u00abmaestra excelsa en el arte de amar\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"Testi\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/10.0.0.128\/2010focolare\/layout\/foto2003\/20031020a.jpg\" alt=\"\" align=\"Right\" border=\"0\" hspace=\"8\" \/>De Madre Teresa, me qued\u00f3 el caluros\u00edsimo abrazo final que nos dimos en Nueva York, la \u00faltima vez que la encontr\u00e9, en mayo de 1997.<\/span>  Estaba enferma, en cama. Fui con la intenci\u00f3n de estar s\u00f3lo un momento. Despu\u00e9s empez\u00f3 a hablar, a hablar de su Obra. Era su canto del Magn\u00edficat, \ufffduna cosa maravillosa! Estaba felic\u00edsima. Ese abrazo qued\u00f3 en m\u00ed como un signo, una promesa: de que habr\u00eda seguido am\u00e1ndonos con predilecci\u00f3n, porque as\u00ed nos amaba cuando estaba en vida. Y por eso desde el momento de su muerte, la agregu\u00e9 a nuestros protectores, segura, como todos, de que pronto ser\u00e1 proclamada santa.  Realiz\u00f3 plenamente lo que el Papa define como \u201cgenio femenino\u201d que consiste precisamente en la caracter\u00edstica de Mar\u00eda: no estaba investida por un ministerio, sino que estaba investida por el amor, por la caridad que es el don m\u00e1s grande, el m\u00e1s grande carisma que viene del cielo.  Para nosotros es un modelo.  De hecho es una maestra excelsa en el arte de amar.  Amaba verdaderamente a todos. No le preguntaba a su pr\u00f3jimo si era cat\u00f3lico o hind\u00fa o musulm\u00e1n. A ella la bastaba que fuera hombre o mujer, y en ello redescubr\u00eda toda su dignidad.  Madre Teresa era la primera en amar: era ella quien iba a buscar a los m\u00e1s pobres para quienes hab\u00eda sido enviada por Dios.  Madre Teresa ve\u00eda, quiz\u00e1s como ning\u00fan otro, a Jes\u00fas en cada uno: \u201cA m\u00ed me lo hiciste\u201d era precisamente su lema.  Madre Teresa \u201cse hac\u00eda uno\u201d con todos. Se hizo pobre con los pobres, pero sobre todo \u201ccomo\u201d los pobres. Est\u00e1 aqu\u00ed la diferencia con la simple asistencia social o con quien se dedica al voluntariado.  No aceptaba nada que no pudieran tener tambi\u00e9n los pobres.  Es conocida, por ejemplo, su renuncia y la de sus hermanas a una simple lavadora, renuncia que muchos no comprenden \u2013 dicen: \ufffden estos tiempos! -, pero ella hac\u00eda as\u00ed porque si los pobres no la tienen tampoco ella.  Asumi\u00f3, hizo propia la miseria de los pobres, sus penas, sus enfermedades, su muerte.  Madre Teresa am\u00f3 a todos como a s\u00ed misma, hasta ofrecerles su propio ideal. Por ejemplo, invitaba a los voluntarios que prestaban, durante cierto tiempo, un servicio en su Obra, a buscar su propia Calcuta all\u00ed donde cada uno regresaba. \u201cPorque los pobres \u2013dec\u00eda- est\u00e1n en todas partes\u201d.  Madre Teresa sin duda am\u00f3 a los enemigos. Nunca se detuvo a contestar las acusaciones absurdas que le hac\u00edan, en cambio rezaba por sus enemigos.  Despu\u00e9s de su muerte, la conoc\u00ed todav\u00eda m\u00e1s profundamente y con \u201cavidez\u201d le\u00ed libros sobre ella. Admir\u00e9 a Madre Teresa en modo especial\u00edsimo por su determinaci\u00f3n. Ten\u00eda un ideal: los m\u00e1s pobres entre los pobres. Y permaneci\u00f3 fiel a \u00e9l. Toda la vida apunt\u00f3 a este \u00fanico objetivo. Tambi\u00e9n por ello es para m\u00ed un modelo de fidelidad al ideal que Dios me ha confiado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>19 de octubre &#8211; Beatificaci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-293572","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293572","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293572"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293572\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293572"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293572"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293572"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}