{"id":293578,"date":"2003-11-09T23:00:00","date_gmt":"2003-11-09T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/primera-jornada-mundial-de-la-interdependencia\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:41","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:41","slug":"primera-jornada-mundial-de-la-interdependencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/primera-jornada-mundial-de-la-interdependencia\/","title":{"rendered":"Primera Jornada Mundial de la Interdependencia"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><span class=\"Testi\">Se\u00f1or gobernador de Pensilvania, Edward Rendell; profesor Benjam\u00edn Barber, se\u00f1oras y se\u00f1ores:   Es para m\u00ed un gran honor poder dirigir este discurso a un p\u00fablico tan calificado, que hoy se ha reunido en Filadelfia para declarar su compromiso de construir un mundo m\u00e1s unido, m\u00e1s justo, m\u00e1s fraterno. Era mi deseo estar all\u00ed presente, pero como no me fue posible perm\u00edtanme ofrecerles con este mensaje una breve reflexi\u00f3n personal. Cuando en junio pasado, en Roma, tuve un prolongado y c\u00e1lido encuentro con el profesor Benjam\u00edn Barber, adher\u00ed espont\u00e1neamente, con alegr\u00eda, a esta primera Jornada Mundial de la Interdependencia. La realidad de la interdependencia, en efecto, me remite a un ideal muy querido por el cual \u2013 junto a muchas personas de buena voluntad comprometidas en la pol\u00edtica, en la econom\u00eda y en los diversos campos de la acci\u00f3n y del saber \u2013 decid\u00ed invertir mi vida: la unidad de la familia humana. Al d\u00eda siguiente del 11 de setiembre muchos de nosotros han advertido la exigencia de reflexionar a fondo sobre sus causas, pero sobre todo de comprometerse por una verdadera, responsable y decidida alternativa al terror y a la guerra. Para m\u00ed ha sido revivir un poco la experiencia de la destrucci\u00f3n y la sensaci\u00f3n de la impotencia humana, en la ciudad italiana de Trento, bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial. Pero justamente bajo las bombas, mis primeras compa\u00f1eras y yo hemos descubierto en el Evangelio la luz del amor rec\u00edproco, que nos llev\u00f3 a estar dispuestas a dar la vida unas por otras. Y entre los escombros de esa destrucci\u00f3n, convencidas de que \u201cel Amor vence todo\u201d, naci\u00f3 el deseo fuerte de hacer part\u00edcipe de este amor a cada pr\u00f3jimo, sin distinci\u00f3n de personas, grupos, pueblos, y sin tener en cuenta las condiciones sociales, la cultura, las convicciones religiosas. De modo an\u00e1logo hoy en Nueva York como en Bogot\u00e1, en Roma como en Nairobi, en Londres como en Bagdad muchos nos preguntamos si es posible vivir en un mundo de pueblos libres, iguales, unidos, donde no solamente unos respeten la identidad de los otros, sino que tambi\u00e9n se interesen por las respectivas necesidades. La respuesta es s\u00f3lo una: no solamente es posible, sino que es la esencia del proyecto pol\u00edtico de la humanidad. La unidad de los pueblos en el respeto de las m\u00faltiples identidades es la finalidad misma de la pol\u00edtica, que la violencia terrorista, la guerra, la injusta distribuci\u00f3n de los recursos del mundo y las desigualdades sociales y culturales parecen poner hoy en discusi\u00f3n. Desde muchos puntos de la tierra se eleva el grito de abandono de millones de refugiados, de millones de hambrientos, de millones de explotados, de millones de desocupados que son excluidos y como \u2018amputados\u2019 del cuerpo pol\u00edtico. Esta separaci\u00f3n, y no solamente las carencias y las dificultades econ\u00f3micas, es la que los hace a\u00fan m\u00e1s pobres, que aumenta \u2013 si es que todav\u00eda puede aumentar \u2013 su desesperaci\u00f3n. La pol\u00edtica no habr\u00e1 alcanzado su finalidad, no habr\u00e1 mantenido la fidelidad a su vocaci\u00f3n hasta tanto no haya reconstituido esa unidad y sanado esas heridas abiertas en el cuerpo pol\u00edtico de la humanidad. Pero c\u00f3mo podremos alcanzar una meta tan exigente, que parece superior a nuestras fuerzas? Ante los desaf\u00edos que nos presenta el presente y el futuro de la humanidad, la libertad y la igualdad no bastan por s\u00ed solas. Nuestra experiencia nos ense\u00f1a que se necesita, creemos, un tercer elemento, olvidado desde hace tiempo en el pensamiento y la praxis de la pol\u00edtica: la fraternidad. Sin la fraternidad ning\u00fan hombre y ning\u00fan pueblo son libres e iguales, en el verdadero sentido de esas palabras. Igualdad y libertad siempre ser\u00e1n incompletas y precarias, hasta tanto que la fraternidad no forme parte integrante de los programas y de los procesos pol\u00edticos de cada regi\u00f3n del mundo. Queridos amigos, el nombre de la ciudad donde estamos reunidos, Filadelfia, \ufffdno evoca acaso un programa de amor fraterno? Es la fraternidad la que hoy puede dar contenidos nuevos a la realidad de la interdependencia. Es la fraternidad la que puede hacer florecer proyectos y acciones en el complejo tejido pol\u00edtico, econ\u00f3mico, cultural y social de nuestro mundo. Es la fraternidad la que hace salir del aislamiento y abre la puerta del desarrollo a los pueblos que todav\u00eda est\u00e1n excluidos. Es la fraternidad la que indica c\u00f3mo resolver pac\u00edficamente las discordias y que relega la guerra a los libros de historia. Es por la fraternidad vivida que se puede so\u00f1ar e incluso esperar en una especie de comuni\u00f3n de bienes entre pa\u00edses ricos y pobres, ya que el escandaloso desequilibrio que existe en el mundo es una de las causas principales del terrorismo. La profunda necesidad de paz que la humanidad expresa dice que la fraternidad no es solamente un valor, no es solamente un m\u00e9todo, sino que es un paradigma global de desarrollo pol\u00edtico. Es por esto que un mundo cada vez m\u00e1s interdependiente tiene necesidad de pol\u00edticos, de empresarios, de intelectuales y de artistas que pongan a la fraternidad \u2013 instrumento de unidad \u2013 como centro de sus acciones y de sus pensamientos. El sue\u00f1o de Mart\u00edn Luther King era que la fraternidad fuera el orden del d\u00eda del hombre de negocios, y la palabra de orden del hombre de gobierno.  Queridos amigos: \ufffdc\u00f3mo cambiar\u00edan las relaciones entre los individuos, los grupos y los pueblos, si solamente fu\u00e9ramos conscientes de que somos todos hijos de un \u00fanico Padre, Dios, que es Amor y que ama a cada uno personal e inmensamente, y se ocupa de todos! Ese amor, conjugado en sus infinitas formas, incluso pol\u00edticas y econ\u00f3micas, conducir\u00eda a superar nacionalismos y visiones parciales, abriendo las mentes y los corazones de los pueblos y de sus gobernantes, y empujando a todos \u2013 como afirm\u00e9 en mi discurso en la Naciones Unidas, en el 1997 \u2013 a amar la patria del otro como la propia. Esta es la experiencia de sesenta a\u00f1os del Movimiento de los Focolares, que hoy est\u00e1 presente en 182 Pa\u00edses del mundo, y al que adhieren millones y millones ce personas de todas las latitudes. Hago votos, entonces, para que esta primera Jornada Mundial de la Interdependencia, y para cuantos han adherido, sea la ocasi\u00f3n de un compromiso renovado de vivir y trabajar juntos, con dedicaci\u00f3n y confianza, sosteni\u00e9ndose siempre unos a otros, por la unidad de la familia humana universal. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mensaje de Chiara Lubich<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-293578","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293578","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293578"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293578\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293578"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293578"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293578"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}