{"id":293626,"date":"2004-01-31T21:00:00","date_gmt":"2004-01-31T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/febrero-2004\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:47","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:47","slug":"febrero-2004","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/febrero-2004\/","title":{"rendered":"febrero 2004"},"content":{"rendered":"<p>Trascurre el a\u00f1o 740-739 a.C. El pueblo de Israel atraviesa un momento cr\u00edtico. JHWH, el Dios de Israel, necesita de un profeta que hable en su nombre a todo el pueblo, que les anuncie la llegada liberadora del Emanuel, el Dios con nosotros. Entonces se le aparece, en su majestad, a Isa\u00edas, que est\u00e1 orando en el templo.<br \/>Ante la grandeza de Dios, el profeta advierte la propia nulidad y su ser pecador: \u201c\u00a1Soy un hombre de labios impuros!\u201d, grita. Pero un \u00e1ngel, con un carb\u00f3n encendido que ha tomado del fuego que arde en el altar, le purifica los labios. A la pregunta que Dios le formula: \u201c\u00bfA qui\u00e9n enviar\u00e9, y qui\u00e9n ir\u00e1 por nosotros?\u201d, Isa\u00edas, totalmente renovado por la iniciativa celestial, ahora puede responder con prontitud: \u201c\u00a1Aqu\u00ed estoy: env\u00edame!\u201d.<br \/>\u00bfPeca de presunci\u00f3n el profeta al ofrecerse as\u00ed a Dios? No, porque la iniciativa no es suya, sino de Dios. Isa\u00edas responde a un llamado:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00ab\u00a1Aqu\u00ed estoy: env\u00edame!\u00bb<\/p>\n<p>As\u00ed como ha llamado al profeta, a lo largo de la historia Dios sigue llamando a hombres y mujeres para confiarles una misi\u00f3n particular. Sobre cada uno \u00e9l posa una mirada de amor: ninguno es insignificante a sus ojos. A veces podemos tener la impresi\u00f3n de que nuestra vida es in\u00fatil o sin sentido. Ella es plenamente rescatada por el llamado de Dios, que se dirige justamente a m\u00ed, a ti: nos invita a tomar parte del proyecto de amor que tiene sobre la humanidad y sobre la creaci\u00f3n.<br \/>Se dirige a m\u00ed, a ti, como se dirigi\u00f3 a Isa\u00edas, a Mar\u00eda, a Pedro, y en cada ocasi\u00f3n nos pregunta: \u201c\u00bfA qui\u00e9n enviar\u00e9?\u201d. \u00c9l, que es Dios, nos da confianza y nos invita a ser sus colaboradores. Con nuestro \u201cs\u00ed\u201d, que repite el \u201cs\u00ed\u201d de Isa\u00edas, de Mar\u00eda y de una multitud de cristianos que nos han precedido, podemos ponernos a su disposici\u00f3n.<br \/>Diciendo que s\u00ed a cada uno de sus deseos \u2013 a ese que d\u00eda a d\u00eda me hace comprender \u2013, cualquier acci\u00f3n m\u00eda, a\u00fan la m\u00e1s peque\u00f1a, a\u00fan la que puede parecer insignificante, adquiere valor, se vuelve importante, contribuye a la venida del Reino de Dios, a la fraternidad universal.<br \/>Responder que \u201cs\u00ed\u201d no es ninguna presunci\u00f3n, tampoco para nosotros. La iniciativa siempre es suya, como es suya la primac\u00eda del amor. Lo nuestro es s\u00f3lo una respuesta de amor a un amor que nos ha precedido. S\u00ed, gracias a su llamado, estoy dispuesto a cumplir cualquier deseo suyo, a trabajar por \u00e9l y a repetirle:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00ab\u00a1Aqu\u00ed estoy: env\u00edame!\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfNo nos sentimos a la altura de la misi\u00f3n que \u00e9l nos conf\u00eda? \u00bfNos parece que no tenemos la capacidad ni las fuerzas para llevarla a t\u00e9rmino?<br \/>Si Isa\u00edas se hubiera detenido a considerar la propia indignidad o los propios l\u00edmites, habr\u00eda seguido repitiendo: \u201cSoy un hombre de labios impuros\u201d. A Mar\u00eda le parec\u00eda imposible convertirse en Madre de Dios, tan extraordinario era el anuncio que se le hac\u00eda. Al ap\u00f3stol Pedro, cuando se sinti\u00f3 llamado por Jes\u00fas, le result\u00f3 espont\u00e1neo responder: \u201cAl\u00e9jate de m\u00ed, Se\u00f1or, porque soy un pecador\u201d.<br \/>Con su llamado, Dios nos da tambi\u00e9n la capacidad de realizar la misi\u00f3n que nos conf\u00eda: \u201cNo hay nada imposible para Dios\u201d. A Isa\u00edas se le purifican los labios para que pueda hablar en nombre de Dios. Mar\u00eda es colmada por la presencia del Esp\u00edritu Santo y por el poder del Alt\u00edsimo5. Pedro es sostenido, en su misi\u00f3n de ser \u201cpiedra\u201d, por la oraci\u00f3n del mismo Jes\u00fas.<br \/>A cada uno de nuestros \u201cs\u00ed\u201d le seguir\u00e1n todas las gracias para realizar cualquier tarea que nos pida la voluntad de Dios.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00ab\u00a1Aqu\u00ed estoy: env\u00edame!\u00bb<\/p>\n<p>Esto tambi\u00e9n es lo que sucedi\u00f3 en nuestra peque\u00f1a historia cuando, en 1943, al comienzo de nuestra experiencia, comprendimos que Dios nos amaba inmensamente y nos sentimos impulsadas a comunicarle a todos esa gran noticia: \u201cDios te ama inmensamente, Dios nos ama inmensamente\u201d.<br \/>Algunos meses m\u00e1s tarde se celebraba la fiesta de Cristo Rey. Es d\u00eda quedamos fascinadas por las palabras de la liturgia: \u201cP\u00eddeme, y te dar\u00e9 las naciones como herencia, y como propiedad, los confines de la tierra\u201d. Era el llamado a la unidad y a la fraternidad universal.<br \/>De rodillas en torno al altar, impulsadas posiblemente por el Esp\u00edritu Santo, le dijimos a Jes\u00fas: \u201cT\u00fa sabes c\u00f3mo se puede realizar la unidad. Aqu\u00ed estamos. Si quieres, usa de nosotras\u201d. Era nuestro: \u201c\u00a1Aqu\u00ed estoy: env\u00edame!\u201d. En ese momento \u00e9ramos un grupo peque\u00f1o, siete, ocho jovencitas, pero ya le hab\u00edamos dado nuestra respuesta a Jes\u00fas.<br \/>Desde entonces, en sesenta a\u00f1os, este esp\u00edritu, con la vida de millares de personas del Movimiento, ha llegado a 182 naciones.<br \/>Una experiencia que confirma la posibilidad de las grandes cosas que \u00e9l puede hacer si encuentra personas dispuestas a responder a su invitaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00a1Aqu\u00ed estoy: env\u00edame!\u00bb (Is 6,8).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293626","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293626"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293626\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}