{"id":293654,"date":"2004-03-31T22:00:00","date_gmt":"2004-03-31T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/abril-2004\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:50","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:50","slug":"abril-2004","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/abril-2004\/","title":{"rendered":"abril 2004"},"content":{"rendered":"<p>No es la primera vez que Lucas cuenta que los disc\u00edpulos discuten sobre qui\u00e9n es, entre ellos, el m\u00e1s grande. En esta ocasi\u00f3n lo hacen durante la Ultima Cena. Poco antes Jes\u00fas ha instituido la Eucarist\u00eda, el signo m\u00e1s grande de su amor, de su entrega sin medida, anticipo de lo que vivir\u00e1 pocas horas m\u00e1s tarde sobre la cruz. El est\u00e1 en medio de ellos \u201ccomo el que sirve\u201d. El Evangelio de Juan refiere, en efecto, su gesto concreto de lavar los pies a los disc\u00edpulos. En este mes en el que celebramos la Pascua, la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, es importante recordar esta ense\u00f1anza suya.<br \/>Los disc\u00edpulos no lo comprenden, condicionados por la mentalidad corriente del vivir humano que privilegia el prestigio y el honor, los primeros puestos en la escala social, el llegar a ser \u201calguien\u201d. Pero Jes\u00fas vino a la tierra precisamente para crear una sociedad nueva, una nueva comunidad, guiada por una l\u00f3gica distinta: el amor.<br \/>Si \u00e9l, que es el Se\u00f1or y el Maestro, ha lavado los pies (una acci\u00f3n considerada de esclavos), tambi\u00e9n nosotros debemos seguirlo y, sobre todo, si tenemos determinadas responsabilidades, estamos llamados a servir de igual manera a nuestro pr\u00f3jimo con hechos concretos y dedicaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEl que es m\u00e1s grande, que se comporte como el menor, y el que gobierna, como un servidor\u00bb<\/p>\n<p>Es una de las paradojas de Jes\u00fas. Se la comprende s\u00f3lo si se piensa que la actitud t\u00edpica del cristiano es el amor, ese amor que lo lleva a ponerse en el \u00faltimo lugar, que lo hace peque\u00f1o delante del otro, tal como hace un pap\u00e1 cuando juega con su hijo m\u00e1s chico, o ayuda en las tareas de la escuela al mayorcito.<br \/>Vicente de Paul llamaba sus \u201cpatrones\u201d a los pobres y los amaba y serv\u00eda como tales, porque en ellos ve\u00eda a Jes\u00fas. Camilo de Lellis se inclinaba sobre los enfermos, lavando sus llagas, acomodando su cama, \u201ccon ese afecto \u2013 escribe \u00e9l mismo \u201d.<br \/>\u00bfY c\u00f3mo no recordar, m\u00e1s cercana a nosotros, a la beata Teresa de Calcuta, que acudi\u00f3 junto a millares de moribundos, haci\u00e9ndose \u201cnada\u201d ante cada uno de ellos, los m\u00e1s pobres de los pobres?<br \/>\u201cHacerse peque\u00f1os\u201d delante del otro quiere decir tratar de entrar lo m\u00e1s profundamente posible en su alma, hasta compartir los sufrimientos y los intereses, a\u00fan cuando a nosotros nos parezcan poca cosa, insignificantes, pero que sin embargo constituyen el todo de su vida.<br \/>\u201cHacerse peque\u00f1os\u201d delante de cada uno, no porque nosotros estemos de alguna manera m\u00e1s alto y el otro m\u00e1s bajo, sino porque nuestro yo, si no se lo vigila, es como un globo, siempre dispuesto a elevarse, a ponerse en situaci\u00f3n de superioridad con respecto a nuestro pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEl que es m\u00e1s grande, que se comporte como el menor, y el que gobierna, como un servidor\u00bb<\/p>\n<p>\u201cVivir el otro\u201d, por lo tanto, y no llevar una vida replegada sobre uno mismo, llena de las propias preocupaciones, de las propias cosas, de las propias ideas, de todo lo que se considera nuestro.<br \/>Olvidarnos, posponernos a nosotros mismos para tener presente al otro, para hacernos uno con cualquiera hasta descender con \u00e9l y ayudarlo a elevarse, para hacerlo salir de sus angustias, de sus preocupaciones, de sus dolores, de sus complejos, de sus discapacidades, o simplemente para ayudarlo a salir de s\u00ed mismo e ir hacia Dios y hacia los hermanos y encontrar as\u00ed, juntos, la plenitud de vida, la verdadera felicidad.<br \/>Tambi\u00e9n los hombres de gobierno, los administradores p\u00fablicos (\u201cel que gobierna\u201d), a cualquier nivel en que se encuentren, pueden vivir su responsabilidad como un servicio de amor, para crear y custodiar esas condiciones que permiten que todos los amores puedan florecer: el amor de los j\u00f3venes que quieren casarse y necesitan una casa y un trabajo, el amor del que quiere estudiar y necesita escuelas y libros, el amor de quien se dedica a la propia empresa y necesita caminos y v\u00edas, reglas seguras&#8230;<br \/>Por la ma\u00f1ana, cuando nos levantamos, por la noche cuando vamos a dormir, en casa, en la oficina, en la escuela, por la calle, podemos encontrar siempre ocasiones de servir, y de agradecer cuando, a nuestra vez, somos servidos.<br \/>Hagamos todo por Jes\u00fas en los hermanos, no dejando de lado a nadie y, m\u00e1s a\u00fan, siendo nosotros los primeros en amar, tomando la iniciativa.<br \/>\u00a1Sirvamos a todos! Es la \u00fanica manera de que seamos \u201cgrandes\u201d.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl que es m\u00e1s grande, que se comporte como el menor, y el que gobierna, como un servidor\u00bb (Lc 22, 26).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293654","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293654","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293654"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293654\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293654"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293654"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293654"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}