{"id":293658,"date":"2004-04-05T22:00:00","date_gmt":"2004-04-05T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-mosaico-se-recompone\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:50","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:50","slug":"el-mosaico-se-recompone","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-mosaico-se-recompone\/","title":{"rendered":"El mosaico se recompone"},"content":{"rendered":"<p>Desde hace meses, quiz\u00e1s a\u00f1os, no logro tomarme una hora de distracci\u00f3n. Una tarde me dejo convencer por mi hermana de ir al cine. Entrando en la sala mi mirada se cruza con dos ojos que me fijan con insistencia. Un muchacho de poco m\u00e1s de 18 a\u00f1os se me acerca, diciendo que quiere hablarme en el intervalo de la pel\u00edcula. En ese momento no lo reconozco, pero despu\u00e9s me empiezan a darme vuelta en la cabeza recuerdos e im\u00e1genes. \ufffdC\u00f3mo hice para no darme cuenta enseguida? Es Rom\u00e1n, mi hijo, a quien no veo desde hace ocho a\u00f1os, cuando se fue a vivir con su padre, despu\u00e9s de nuestra separaci\u00f3n. Ten\u00eda apenas 10 a\u00f1os entonces, y ahora lo encuentro hecho un hombre. Nos abrazamos en silencio. Despu\u00e9s me dice: \u201c\ufffdMam\u00e1 puedo venir a vivir contigo?\u201d. Despu\u00e9s de las l\u00e1grimas de ambos, volvemos juntos a casa. Esa noche, por primera vez, mis 4 hijos duermen bajo el mismo techo: \u00e9l y su hermano, nacidos de mi primer matrimonio, y los otros dos m\u00e1s peque\u00f1os, nacidos del segundo matrimonio.<\/p>\n<p><strong>Una vida en mil pedazos<\/strong><br \/> A menudo he tenido la impresi\u00f3n de que mi vida fuese como un vaso roto en mil pedazos, y que m\u00e1s yo trataba de ponerlos juntos, m\u00e1s el vaso se romp\u00eda. Despu\u00e9s de una infancia dif\u00edcil y de relaciones tensas en mi familia, el d\u00eda que cumpl\u00eda diecisiete a\u00f1os me cas\u00e9. Era un paso algo precipitado, pero estaba convencida de que el matrimonio me habr\u00eda dado esa felicidad que esperaba. En cambio no tuve un s\u00f3lo momento de tranquilidad. A pesar de que hab\u00edan nacido dos hijos la situaci\u00f3n hab\u00eda llegado, en poco tiempo, al punto de la ruptura, y despu\u00e9s de 10 a\u00f1os de matrimonio nos separamos. Con 27 a\u00f1os, un ni\u00f1os peque\u00f1o (Rom\u00e1n se hab\u00eda quedado con el padre), y un matrimonio fracasado a las espaldas, no era f\u00e1cil volver a empezar.<\/p>\n<p>No ten\u00eda a nadie a mi lado, e incluso aqu\u00e9l Dios que hab\u00eda encontrado de ni\u00f1a parec\u00eda haber desaparecido. En aquella soledad, cuando otro hombre me demostr\u00f3 un poco de afecto, en el deseo de ofrecerle al ni\u00f1o el calor de una familia, acept\u00e9 casarme con \u00e9l. Nacieron otros dos hijos y viv\u00ed un per\u00edodo feliz. Despu\u00e9s se presenta otra dur\u00edsima prueba: mi compa\u00f1ero se ve afectado por un tumor. Se alternan momentos de esperanza y de desilusi\u00f3n, hasta cuando, por los dolores agud\u00edsimos, en un momento de crisis no logra m\u00e1s y se quita la vida.<\/p>\n<p><strong>\ufffdEs posible volver a empezar!<\/strong><br \/> Quedo sola nuevamente, con tres hijos por mantener. Esa muerte tr\u00e1gica me zumba en la desesperaci\u00f3n, tambi\u00e9n yo quisiera terminar con todo. Un d\u00eda, no s\u00e9 por qu\u00e9, entro en una iglesia, donde no pon\u00eda un pie desde que era un jovencita. No logro decir nada, solamente lloro. Saliendo siento dentro una gran paz: era \u00c9l, Dios\u2026 me daba la posibilidad de volver a empezar. Vuelvo a frecuentar la iglesia, superando la verg\u00fcenza inicial. All\u00ed encuentro una comunidad parroquial viva, encuentro calor, acogida. Poco a poco descubro que detr\u00e1s de esta vida hay una elecci\u00f3n radical del Evangelio. Su estilo de vida es el amor rec\u00edproco, que est\u00e1 en el mandamiento nuevo de Jes\u00fas. Descubro un cristianismo vivo. Empieza en mi una verdadera y profunda conversi\u00f3n. En las palabras de Jes\u00fas encuentro la luz y la fuerza para superar los momentos dif\u00edciles. Entiendo que el pasado ya no existe, y el encuentro con Dios hace todo nuevo y luminoso. Pero ahora con cuatro hijos por mantener los problemas econ\u00f3micos no faltan; sin embargo, en el momento oportuno, siempre llega lo que necesitamos: un vestido, una reparaci\u00f3n gratuita, una suma para los gastos imprevistos.<\/p>\n<p><strong>Un amor m\u00e1s fuerte que la muerte <\/strong><br \/> Una noche, hacia medianoche, tocan a la puerta. Rom\u00e1n estaba fuera por trabajo y ten\u00eda que regresar a esa hora. En cambio son dos polic\u00edas: Rom\u00e1n fue atropellado por un carro mientras atravesaba la calle y muri\u00f3 instant\u00e1neamente. \u201cDios m\u00edo, esto es demasiado\u201d, grito. Enseguida llegan mis nuevos amigos. Est\u00e1n a mi lado toda la noche, comparten en silencio ese abismo de dolor, me ayudan a no desesperar, transmiti\u00e9ndome una fuerza no s\u00f3lo humana. Finalmente he encontrado la familia que siempre busqu\u00e9, la de los hijos de Dios. Afrontamos juntos los momentos m\u00e1s dif\u00edciles: en la funeraria, el sepelio. Poco a poco se abre camino una certeza: tambi\u00e9n esto es amor de Dios. Le repito mi s\u00ed. La vida recomienza. Me encuentro nueva. Ese abismo de dolor ha excavado en m\u00ed una nueva capacidad de amar. Ahora es m\u00e1s claro que nunca: s\u00f3lo el amor permanece.<br \/> (L. M.)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Testimonios<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-293658","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293658","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293658"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293658\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293658"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293658"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293658"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}