{"id":293660,"date":"2004-04-06T22:00:00","date_gmt":"2004-04-06T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/de-la-oscuridad-al-redescubrimiento-del-propio-carisma\/"},"modified":"2024-05-13T20:46:50","modified_gmt":"2024-05-13T18:46:50","slug":"de-la-oscuridad-al-redescubrimiento-del-propio-carisma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/de-la-oscuridad-al-redescubrimiento-del-propio-carisma\/","title":{"rendered":"De la oscuridad al redescubrimiento del propio carisma"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;  \u00a0<em>Una religiosa, in un momento de oscuridad, impresionada por la serenidad con la que otra hermana viv\u00eda su grave enfermedad, descubre el secreto: el amor a Jes\u00fas crucificado y abandonado, coraz\u00f3n de la Espiritualidad de la Unidad, de los Focolares. \u201cPara m\u00ed \u2013cuenta- es una conversi\u00f3n\u201d. Redescubre la actualidad de su fundador: \u201cAnte la miseria material y espiritual de su tiempo, San Vicente consagr\u00f3 su vida a la evangelizaci\u00f3n de los pobres que \u00e9l llamaba \u201cnuestros patrones\u201d. En Jes\u00fas abandonado ella descubre el rostro del Se\u00f1or transfigurado en la pobreza de hoy: en un barrio de mala reputaci\u00f3n, en una comunidad al servicio de los drogadictos, entre los rechazados por la sociedad. Hay quien se acerca a Dios y \u201cpasa de la muerte a la vida\u201d, porque empieza a amar a los hermanos.<\/em>  Soy una Hija de la Caridad de San Vicente de Pa\u00fal. La Compa\u00f1\u00eda de la que formo parte fue fundada en el siglo XVIII por Vicente y Luisa Marillac. Conoc\u00ed el Ideal de la unidad en un momento de oscuridad y de agotamiento, a trav\u00e9s de una hermana que viv\u00eda la Espiritualidad. Le hab\u00edan diagnosticado un\u00a0 tumor cerebral, sin embargo ella permanec\u00eda serena y siempre abierta y dispuesta a amar. Durante la anestesia a menudo repet\u00eda: <em>\u201cPor t\u00ed Jes\u00fas, por ti\u201d.<\/em> \u00bfD\u00f3nde encontraba aquella fuerza? Descubr\u00ed el secreto: el abrazo a Jes\u00fas Crucificado y Abandonado. Tambi\u00e9n yo quiero vivir esta aventura. Para m\u00ed es un momento de verdadera conversi\u00f3n: el Esp\u00edritu Santo quema el tormento que desde hace a\u00f1os quita a mi vida la frescura y la generosidad por Jes\u00fas. Dentro siento un deseo loco de amar. Empiezo a frecuentar el Focolar, participo en los encuentros donde encuentro la luz para vivir el carisma de mis fundadores.  Me siento m\u00e1s libre, m\u00e1s alegre, m\u00e1s mujer, m\u00e1s Hija de la Caridad. El reglamento y la experiencia de San Vicente de Pa\u00fal y de Santa Luisa de Marillac me parecen m\u00e1s cercanos. Mi fundador, ante la miseria material y espiritual de su tiempo consagr\u00f3 su vida a la evangelizaci\u00f3n de los pobres que \u00e9l llamaba <em>\u201cnuestros patrones\u201d. <\/em>Redescubro en Jes\u00fas Abandonado el rostro del Se\u00f1or transfigurado en la pobreza de hoy. Si en el 1600 mis hermanas iban a evangelizar, curar, nutrir, vestir a los pobres, en las calles, en los campos de batalla, en las azoteas, en los hospitales, en las c\u00e1rceles\u2026 As\u00ed hoy descubro la belleza y la actualidad de nuestro carisma vivi\u00e9ndolo en un barrio de mala reputaci\u00f3n de Mil\u00e1n. En estos a\u00f1os redescubro cual es la forma en la que puedo contribuir a la realizaci\u00f3n del Ideal de la unidad: revivir a mi fundador para realizar la unidad. A\u00f1os despu\u00e9s me mandan a una comunidad al servicio de los drogadictos. Experimento la inseguridad y la absurdidad de abrazar esta realidad ante la cual me siento poco preparada e inadecuada. Me rebelo ante la idea de verme confinada a una casita de monta\u00f1a, sin un papel o una actividad precisa. Pero es precisamente viviendo esta experiencia, aparentemente gris, que el Se\u00f1or me libera de apegos y seguridades y renuevo mi \u201cs\u00ed\u201d a Jes\u00fas.  De este modo \u00c9l me prepara para vivir otra aventura: me transfieren a un apartamentito en un barrio popular de Tur\u00edn, caracterizado por la nueva pobreza: alcoh\u00f3licos, dimitidos del hospital psiqui\u00e1trico, indigentes, ancianos, en otras palabras, los \u00faltimos, los rechazados por la sociedad. Tengo la fortuna de compartir la Espiritualidad de la Unidad con otra hermana. Viviendo con los pobres 24 sobre 24 horas encuentro a Jes\u00fas Abandonado a cada paso. Me enfrento con la desconfianza. La gente piensa que las monjas estamos all\u00ed para controlarlos y nos miran con desprecio. Pero ellos son \u201cnuestros patrones\u201d, en ellos reconocemos el rostro de Jes\u00fas. Poco a poco el amor los conquista. Los indigentes se convierten en nuestros primeros amigos.  Nos interesamos por la vida de nuestros vecinos y abrimos la puerta de nuestra casa a todos. Ciertamente, no siempre es f\u00e1cil, a veces nos entra la impaciencia, la incomodidad, la repugnancia y el desaliento ante la ingratitud o las pretensiones y exigencias de los m\u00e1s pobres. Pero abrazando el dolor, Jes\u00fas abandonado, vuelvo a encontrar la capacidad de amar y la alegr\u00eda de vivir aquello que San Vicente ped\u00eda a las Hermanas de la Caridad: <em>\u201cLos pobres son tus patrones, patrones terriblemente exigentes. M\u00e1s desagradables e injustos ser\u00e1n, m\u00e1s tendr\u00e1s que amarlos\u201d. <\/em>El amor rec\u00edproco con la otra hermana genera la presencia de Jes\u00fas en medio (cf. Mt. 18, 20) y nuestra casa se convierte en un punto de referencia para la gente del barrio, para un grupo de j\u00f3venes que quieren compartir nuestra actividad caritativa. Algunos se acercan a Dios haciendo la experiencia de la Palabra: \u201cHemos pasado de la muerte a la vida porque hemos amado a los hermanos\u201d. Y algunos entienden que Dios los llama a seguirLo.  Durante el invierno nuestra casa se abre tambi\u00e9n a los emigrantes que de lo contrario vivir\u00edan a la intemperie; algunos son musulmanes. Se quedan estupefactos ante el desinter\u00e9s, el amor concreto y el respeto con el que nos acercamos a ellos. Chiara Lubich nos ense\u00f1a a amar \u201chaci\u00e9ndonos uno\u201d. Durante el per\u00edodo del Ramad\u00e1n les hacemos encontrar un paquetito de comida, para que despu\u00e9s del ocaso tengan algo para comer. Tambi\u00e9n los gitanos se vuelven amigos nuestros; nos encontramos con los ni\u00f1os de las caravanas para prepararlos a los sacramentos y con los adultos para darles a conocer que Dios los ama.  El a\u00f1o pasado la redimensi\u00f3n de nuestra Congregaci\u00f3n me lleva a transferirme a otra parte, pero la experiencia de unidad vivida sigue abriendo otros ambientes. Regreso a Mil\u00e1n y experimento el dolor de dejar el grito de tantos pobres con quienes he compartido mi vida en estos a\u00f1os. Experimento as\u00ed la frase de Chiara: <em>\u201cTodo desapego del bien que he hecho es un aporte para edificar a Mar\u00eda\u201d<\/em> y repito: <em>\u201cpor ti, Jes\u00fas\u201d,<\/em> que ahora sigo descubriendo en el rostro de los nuevos hermanos que me pone al lado. De este modo comprometi\u00e9ndome a encarnar con la vida el carisma que San Vicente dej\u00f3 a la Iglesia, trato, en unidad con toda la Obra de Mar\u00eda, de realizar el testamento de Jes\u00fas: <em>\u201cQue todos sean uno\u201d. <\/em>Esto me da un nuevo ardor y la aventura contin\u00faa con nuevos hermanos en quienes redescubro Su Rostro\u201d. (Hna. R.R.)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La experiencia de una hija de San Vicente de Pa\u00fal<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-293660","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293660","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293660"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293660\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293660"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293660"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293660"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}