{"id":293680,"date":"2004-04-30T20:00:00","date_gmt":"2004-04-30T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/mayo-2004\/"},"modified":"2024-05-13T20:47:03","modified_gmt":"2024-05-13T18:47:03","slug":"mayo-2004","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/mayo-2004\/","title":{"rendered":"mayo 2004"},"content":{"rendered":"<p>Durante la \u00faltima cena, antes de dejar a sus amigos y volver al Padre, Jes\u00fas quiere establecer un lazo con \u00e9l y entre ellos, un lazo que los una estrechamente, con el v\u00ednculo m\u00e1s consistente y duradero: el amor. Jes\u00fas ama \u201chasta el fin\u201d, con el amor \u201cm\u00e1s grande\u201d, que llega hasta a \u201cdar la vida\u201d, y, como contrapartida, pide ser amado con el mismo amor.<br \/>El amor que \u00e9l pide no es simple sentimiento, es hacer su voluntad, descripta en sus mandamientos: sobre todo el amor al hermano y a la hermana, y el amor rec\u00edproco. Es tan importante esta verdad para Jes\u00fas que, en este \u00faltimo discurso dirigido a los disc\u00edpulos, lo repite con fuerza otras tres veces: \u201cEl que recibe mis mandamientos y los cumple, ese es el que me ama\u201d; \u201cEl que me ama, ser\u00e1 fiel a mi palabra\u201d; \u201cEl que no me ama, no es fiel a mis palabras\u201d.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abSi ustedes me aman, cumplir\u00e1n mis mandamientos\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 tenemos que cumplir sus mandamientos?<br \/>Creados a su \u201cimagen y semejanza\u201d, nosotros somos un \u201ct\u00fa\u201d que est\u00e1 frente a Dios, con la capacidad de una relaci\u00f3n personal directa con \u00e9l: una relaci\u00f3n de conocimiento, de amor, de amistad, de comuni\u00f3n.<br \/>Yo \u201csoy\u201d en la medida en que digo s\u00ed al proyecto de amor que \u00e9l tiene sobre m\u00ed.<br \/>En cuanto la relaci\u00f3n con \u00e9l, esencial a la naturaleza, se vive, se ahonda y se enriquece, tanto m\u00e1s el hombre y la mujer se realizan en su personalidad m\u00e1s verdadera.<br \/>Observemos a Abraham. Cada vez que Dios le pide algo, a\u00fan cuando parezca lo m\u00e1s absurdo, como el dejar la propia tierra para encaminarse hacia un destino que le es desconocido y sacrificar a su \u00fanico hijo, Abraham adhiere enseguida confiando en Dios, y se le abre por delante un futuro impensado.<br \/>Tambi\u00e9n a Mois\u00e9s: en el monte Sina\u00ed el Se\u00f1or le revela la propia voluntad en el dec\u00e1logo, y de la adhesi\u00f3n a \u00e9ste nace el pueblo de Dios.<br \/>Lo mismo se verifica con Jes\u00fas. En \u00e9l, el s\u00ed al Padre alcanza toda su plenitud: \u201cQue no se haga mi voluntad, sino la tuya\u201d.<br \/>Seguir a Jes\u00fas quiere decir cumplir la voluntad del Padre de la mejor manera posible, como \u00e9l nos la ha revelado y como \u00e9l, en primer lugar, la ha cumplido.<br \/>Los mandamientos que Jes\u00fas nos ha dejado son, de este modo, una ayuda para vivir de acuerdo a nuestra naturaleza de hijos e hijas de un Dios que es Amor. No son, por lo tanto, imposiciones arbitrarias, una superestructura artificial, y menos que menos, una alineaci\u00f3n. No son tampoco \u00f3rdenes, como las que da un patr\u00f3n a sus servidores. Son m\u00e1s bien la expresi\u00f3n de su amor y de su premura por la vida de cada uno de nosotros.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abSi ustedes me aman, cumplir\u00e1n mis mandamientos\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo vivir, entonces, esta Palabra de vida?<br \/>Tratemos de escuchar con atenci\u00f3n lo que Jes\u00fas nos dice en el Evangelio \u2013sus mandamientos\u2013 y dejemos que el Esp\u00edritu Santo nos recuerde sus palabras a lo largo del d\u00eda. El nos ense\u00f1a, por ejemplo, que no basta con no matar, sino que se debe evitar la ira contra los hermanos; que no se puede cometer adulterio, pero tampoco desear la mujer de otros; \u201csi alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, pres\u00e9ntale tambi\u00e9n la otra\u201d; \u201cAmen a sus enemigos y recen por sus perseguidores\u201d.<br \/>Pero sobre todo vivamos lo que Jes\u00fas ha llamado \u201csu\u201d mandamiento, el que sintetiza todos los dem\u00e1s: el amor rec\u00edproco. En la caridad, en efecto, la ley se cumple en toda su plenitud, es el \u201ccamino mejor\u201d que estamos llamados a recorrer.<br \/>Lo hab\u00eda comprendido muy bien el P. Dar\u00edo Porta, un sacerdote de Parma (Italia), muerto el jueves santo de 1996. Si en los primeros a\u00f1os de sacerdocio hab\u00eda vivido de manera excelente su relaci\u00f3n con Dios, m\u00e1s tarde comprendi\u00f3 mejor que a Jes\u00fas hab\u00eda que reconocerlo en cada pr\u00f3jimo y entonces el amar evang\u00e9lico se convirti\u00f3 en su pasi\u00f3n. Para permanecer fiel a ese compromiso se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s atento a los dem\u00e1s, posponiendo programas personales, hasta escribir un d\u00eda, en su diario: \u201cHe comprendido que lo \u00fanico que al final uno querr\u00eda haber hecho es haber amado al hermano\u201d<sup>1<\/sup>.<br \/>Todas las noches tambi\u00e9n nosotros, como \u00e9l, podemos preguntarnos: \u201c\u00bfHe amado a los hermanos?\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"nota\">1. Dario Porta, Testimone dell\u2019Amore gratuito, Piero Viola, Parma 1996, p. 33. <\/p>\n<p class=\"nota\">&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSi ustedes me aman, cumplir\u00e1n mis mandamientos\u00bb (Jn 14, 15).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293680","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293680"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293680\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}