{"id":293696,"date":"2004-05-31T20:00:00","date_gmt":"2004-05-31T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/junio-2004\/"},"modified":"2024-05-13T20:47:05","modified_gmt":"2024-05-13T18:47:05","slug":"junio-2004","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/junio-2004\/","title":{"rendered":"junio 2004"},"content":{"rendered":"<p>Hac\u00eda poco que Jes\u00fas hab\u00eda tomado la decisi\u00f3n de iniciar el gran viaje hacia Jerusal\u00e9n, donde deb\u00eda cumplirse su misi\u00f3n. (Lc 9, 51) Hab\u00eda otros que quer\u00edan seguirlo, pero Jes\u00fas les advierte que caminar con \u00e9l es una opci\u00f3n seria. Ser\u00e1 una marcha dif\u00edcil, que requerir\u00e1 contempor\u00e1neamente valent\u00eda y la misma determinaci\u00f3n con la cual \u00e9l ha decidido llegar hasta el fondo en el cumplimiento de la voluntad del Padre.<br \/>Jes\u00fas sabe que, al entusiasmo inicial, le puede suceder el desaliento. Acababa de contar la par\u00e1bola del sembrador: las semillas ca\u00eddas sobre las piedras \u201cson los que reciben la Palabra con alegr\u00eda, apenas la oyen, pero no tienen ra\u00edces: creen por un tiempo, y en el momento de la tentaci\u00f3n se vuelven atr\u00e1s\u201d (Lc 8, 13). Jes\u00fas quiere ser seguido con radicalidad y no hasta cierto punto, a medias. Una vez que uno se ha puesto a vivir por Dios y por su Reino, no es posible volver a recuperar lo que se hab\u00eda dejado, a vivir como antes, a pensar en los intereses ego\u00edstas de un tiempo:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEl que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atr\u00e1s, no sirve para el Reino de Dios\u00bb<\/p>\n<p>Cuando nos llama a seguirlo \u2013 y todos, de distintas maneras, somos llamados -, Jes\u00fas nos abre por delante un mundo nuevo por el cual vale la pena romper con el pasado. A veces, sin embargo, nos asaltan recuerdos nost\u00e1lgicos o se insin\u00faa y presiona sobre nosotros la mentalidad com\u00fan, muchas veces no evang\u00e9lica.<br \/>Nos vemos, entonces, en dificultades. Por un lado querr\u00edamos amar a Jes\u00fas, y por el otro querr\u00edamos dar cabida a nuestros apegos, nuestras debilidades, nuestras mediocridades. Querr\u00edamos seguirlo, pero sentimos la tentaci\u00f3n de mirar atr\u00e1s, volver sobre nuestros pasos, o bien dar un paso adelante y dos atr\u00e1s&#8230;<br \/>Esta Palabra de vida nos habla de coherencia, de perseverancia, de fidelidad. Si hemos experimentado la novedad y la belleza del Evangelio vivido, veremos que nada es m\u00e1s contrario a \u00e9l que la indecisi\u00f3n, la pereza espiritual, la poca generosidad, las componendas, las medias tintas. Decidamos seguir a Jes\u00fas y entrar en el maravilloso mundo que \u00e9l nos abre. Nos ha prometido que \u201cquien persevere hasta el fin se salvar\u00e1\u201d. <br \/>(Mt 10,22)<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEl que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atr\u00e1s, no sirve para el Reino de Dios\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hacer para no ceder a la tentaci\u00f3n de mirar atr\u00e1s?<br \/>En primer lugar, no prestar o\u00eddos al ego\u00edsmo, que pertenece a nuestro pasado, cuando no se quiere trabajar como se debe, o estudiar con empe\u00f1o, o rezar bien, o aceptar con amor una situaci\u00f3n que pesa y duele, o bien cuando se querr\u00eda hablar mal de alguien, no tener paciencia con alg\u00fan otro, vengarse. A estas tentaciones les tenemos que decir que no diez, veinte veces al d\u00eda, si fuera necesario.<br \/>Pero esto no es suficiente. Con los no, no se llega muy lejos. Se necesitan sobre todo los s\u00ed, a lo que Dios quiere y a lo que los hermanos y las hermanas esperan.<br \/>Asistiremos entonces a grandes sorpresas.<br \/>Recuerdo aqu\u00ed una experiencia m\u00eda.<br \/>El 13 de mayo de 1944 un bombardeo hab\u00eda dejado inhabitable mi casa y esa noche, para refugiarnos, hab\u00edamos escapado con mi familia a un bosque cercano. Lloraba, comprendiendo que no podr\u00eda partir de Trento con ellos, a los que tanto amaba. Ve\u00eda ya en mis compa\u00f1eras el Movimiento naciente: no habr\u00eda podido abandonarlas.<br \/>\u00bfEl amor a Dios ten\u00eda que vencer tambi\u00e9n esto? \u00bfTen\u00eda que dejar que los m\u00edos se fueran solos, cuando yo era la \u00fanica que en ese momento los sosten\u00eda econ\u00f3micamente? Lo hice, con la bendici\u00f3n de mi padre.<br \/>M\u00e1s tarde supe que hab\u00edan partido contentos y muy pronto encontraron una buena ubicaci\u00f3n.<br \/>Volv\u00ed a buscar a mis compa\u00f1eras entre las casas y las calles reducidas a escombros. Gracias a Dios, todas estaban a salvo. Nos ofrecieron un peque\u00f1o departamento. \u00bfEl primer focolar? Nosotras no lo sab\u00edamos, pero as\u00ed era.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEl que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atr\u00e1s, no sirve para el Reino de Dios\u00bb<\/p>\n<p>Vayamos entonces siempre adelante, hacia la meta que nos espera, manteniendo fija la mirada en Jes\u00fas. (Heb 12, 1-2) Cuanto m\u00e1s nos enamoramos de \u00e9l y experimentamos la belleza del mundo nuevo al cual ha dado vida, tanto m\u00e1s pierde atractivo lo que hemos dejado a nuestras espaldas.<br \/>Dig\u00e1monos cada ma\u00f1ana, cuando comienza una nueva jornada: \u00a1Hoy quiero vivir mejor que ayer! Y, si nos sirve de ayuda, hagamos la prueba de contar, de alguna manera, los actos de amor a Dios y a los hermanos y hermanas. Por la noche nos encontraremos con el coraz\u00f3n rebosante de felicidad.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<br \/><\/em>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atr\u00e1s, no sirve para el Reino de Dios\u00bb (Lc 9, 62).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293696","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293696","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293696"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293696\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}