{"id":293718,"date":"2004-06-30T20:00:00","date_gmt":"2004-06-30T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/julio-2004\/"},"modified":"2024-05-13T20:47:07","modified_gmt":"2024-05-13T18:47:07","slug":"julio-2004","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/julio-2004\/","title":{"rendered":"julio 2004"},"content":{"rendered":"<p>Los disc\u00edpulos ve\u00edan c\u00f3mo oraba Jes\u00fas. Lo que m\u00e1s les impactaba era ese modo caracter\u00edstico con el cual se dirig\u00eda a Dios: lo llamaba \u201cPadre\u201d<sup>1<\/sup>. Ya antes otros hab\u00edan llamado a Dios con ese mismo nombre, pero esa palabra, en labios de Jes\u00fas, hablaba de un \u00edntimo conocimiento rec\u00edproco entre \u00e9l y el Padre, nuevo y \u00fanico; de un amor y de una vida que los vinculaba a ambos en una unidad incomparable.<br \/>Los disc\u00edpulos hubieran querido experimentar esa misma relaci\u00f3n con Dios, tan viva y profunda, que ve\u00edan en su Maestro. Quer\u00edan orar como oraba \u00e9l, por eso le pidieron:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas ya les hab\u00eda hablado muchas veces a sus disc\u00edpulos del Padre, pero ahora, respondiendo a su pedido, les revela que su Padre es tambi\u00e9n nuestro Padre: nosotros, como \u00e9l, gracias al Esp\u00edritu Santo, podemos llamarlo \u201cPadre\u201d.<br \/>Ense\u00f1\u00e1ndonos a decir \u201cPadre\u201d, Jes\u00fas nos revela que somos hijos de Dios y nos hace tomar conciencia de que somos hermanos y hermanas entre nosotros. Como hermano junto a nosotros, nos introduce en su misma relaci\u00f3n con Dios, orienta nuestra vida hacia \u00e9l, nos introduce en el seno de la Trinidad, nos hace ser, cada vez m\u00e1s, uno entre nosotros.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas no s\u00f3lo ense\u00f1a a dirigirse al Padre, sino que tambi\u00e9n ense\u00f1a qu\u00e9 pedirle. Que sea santificado su nombre y venga su reino; que Dios se deje conocer y amar por nosotros y por todos; que entre definitivamente en nuestra historia y tome posesi\u00f3n de lo que ya le pertenece; que se realice plenamente su plan de amor sobre la humanidad. Jes\u00fas nos ense\u00f1a, de esa manera, a tener sus mismos sentimientos, uniformando nuestra voluntad sobre la de Dios.<br \/>Nos ense\u00f1a, adem\u00e1s, a confiar en el Padre. A \u00e9l, que alimenta a los p\u00e1jaros del cielo, podemos pedirle el pan cotidiano; a \u00e9l, que recibe con los brazos abiertos al hijo descarriado, podemos pedirle el perd\u00f3n de los pecados; a \u00e9l, que cuenta incluso los cabellos de nuestra cabeza, podemos pedirle que nos defienda de toda tentaci\u00f3n.<br \/>Estos son los pedidos a los cuales Dios ciertamente responde. Podemos hacerlo con palabras distintas \u2013 escribe Agust\u00edn de Hipona \u2013 pero no podemos pedir cosas distintas<span class=\"RipPdv\"><sup>2<\/sup><\/span>.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u00bb<\/p>\n<p>Recuerdo cuando tambi\u00e9n a m\u00ed el Se\u00f1or me hizo comprender, de manera novedosa, que ten\u00eda un Padre. Ten\u00eda 23 a\u00f1os. Todav\u00eda trabajaba como maestra. Un sacerdote que estaba de paso me pidi\u00f3 que ofreciera una hora de mi jornada por sus intenciones. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no toda la jornada?\u201d, le respondo. Impactado por esta generosidad juvenil me dice: \u201cRecuerde que Dios la ama inmensamente\u201d. \u201cDios me ama inmensamente\u201d. \u201cDios me ama inmensamente\u201d. Lo digo, lo repito a mis compa\u00f1eras: \u201cDios te ama inmensamente, Dios nos ama inmensamente\u201d.<br \/>A partir de ese momento advierto a Dios presente por todas partes. Est\u00e1 siempre. Y me explica. \u00bfQu\u00e9 me explica? Que todo es amor: lo que soy y lo que me sucede; lo que somos y los que tiene que ver con nosotros; que soy hija suya y \u00e9l es Padre para m\u00ed.<br \/>Desde ese momento tambi\u00e9n mi oraci\u00f3n cambia: ya no es un dirigirme a Jes\u00fas, sino un ponerme a su lado, Hermano nuestro, dirigida al Padre. Cuando le rezo con las palabras que Jes\u00fas me ha ense\u00f1ado, siento que no estoy sola trabajando por su Reino: somos dos, el Omnipotente y yo. Lo reconozco Padre tambi\u00e9n en nombre de todos los que no saben que lo es, pido que su santidad envuelva y penetre la Tierra entera, pido pan para todos, el perd\u00f3n y la liberaci\u00f3n del mal para todos los que pasan por pruebas.<\/p>\n<p>Cuando hay acontecimientos que me alarman o me turban, vuelco toda mi ansiedad en el Padre, segura de que \u00e9l se ocupa. Y puedo dar testimonio de que no recuerdo ninguna preocupaci\u00f3n que haya puesto en su coraz\u00f3n y de la cual \u00e9l no se haya ocupado. El Padre, si nosotros creemos en su amor, interviene siempre, en las peque\u00f1as y en las grandes cosas.<br \/>En este mes tratemos de decir el \u201cPadre Nuestro\u201d, la oraci\u00f3n que Jes\u00fas nos ha ense\u00f1ado, con una nueva conciencia: Dios es nuestro Padre y se ocupa de nosotros. Dig\u00e1mosla en nombre de toda la humanidad, afianzando la fraternidad universal. Que sea nuestra oraci\u00f3n por excelencia, sabiendo que con ella pedimos a Dios lo que a \u00e9l m\u00e1s le interesa. El responder\u00e1 a cada uno de nuestros pedidos y nos colmar\u00e1 de sus dones. Libres, entonces, de toda preocupaci\u00f3n, podremos correr por el camino del amor.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><br \/>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"nota\">1) Mt 11, 25-26; Mc 14, 36; Lc 22, 42; Lc 10, 21; Jn 17, 1; <\/p>\n<p class=\"nota\">2) Carta 130, a Proba, 12, 22.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u00bb (Lc 11, 1).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3597,46],"tags":[],"class_list":["post-293718","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida-es","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293718","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293718"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293718\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293718"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293718"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293718"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}