{"id":293726,"date":"2004-07-31T20:00:00","date_gmt":"2004-07-31T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/agosto-2004\/"},"modified":"2024-05-13T20:47:08","modified_gmt":"2024-05-13T18:47:08","slug":"agosto-2004","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/agosto-2004\/","title":{"rendered":"agosto 2004"},"content":{"rendered":"<p>En varias ocasiones Jes\u00fas compar\u00f3 el Para\u00edso a un banquete de bodas, a una reuni\u00f3n de familia en torno a la mesa. En nuestra experiencia humana estos son, en efecto, los momentos m\u00e1s hermosos y serenos. Pero, \u00bfcu\u00e1ntos entrar\u00e1n en el Para\u00edso, cu\u00e1ntos ocupar\u00e1n su lugar en el \u201csal\u00f3n del banquete\u201d?<br \/>Esa es la pregunta que un d\u00eda alguien le dirige a Jes\u00fas: \u201cSe\u00f1or, \u00bfes verdad que son pocos los que se salvan?\u201d<sup>1<\/sup>. Jes\u00fas, como hizo en otras ocasiones, fue m\u00e1s all\u00e1 de la discusi\u00f3n y puso a cada uno frente a la decisi\u00f3n que debe tomar. Lo invita a entrar en la casa de Dios.<br \/>Esto, sin embargo, no es f\u00e1cil. La puerta para entrar es estrecha y permanece abierta por poco tiempo. En efecto, para seguir a Jes\u00fas es necesario negarse, renunciar, por lo menos espiritualmente, a s\u00ed mismos, a las cosas, a las personas. Hasta es necesario llevar la cruz como lo hizo \u00e9l. Un camino dif\u00edcil, es verdad, pero que con su gracia todos podemos recorrer.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abTraten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querr\u00e1n entrar y no lo conseguir\u00e1n\u00bb<\/p>\n<p>Es m\u00e1s f\u00e1cil tomar por \u201cla puerta ancha y el camino espacioso\u201d, del que Jes\u00fas habla en otra parte, pero que puede conducir a la \u201cperdici\u00f3n\u201d<sup>2<\/sup>. En nuestro mundo secularizado, saturado de materialismo, consumismo, hedonismo, vanidades, violencia, parece que todo est\u00e1 admitido. Se tiende a satisfacer cualquier exigencia, a ceder a cualquier pacto con tal de alcanzar la felicidad.<br \/>Sin embargo, sabemos que la verdadera felicidad se obtiene amando y que la renuncia es la condici\u00f3n necesaria al amor. Hace falta ser podados para dar buenos frutos. Hay que morir a s\u00ed mismos para vivir. Esa es la ley de Jes\u00fas, su paradoja. La mentalidad corriente nos embiste como un r\u00edo en crecida y nosotros debemos caminar contra corriente: saber renunciar, por ejemplo, al ansia de poseer, al antagonismo como posici\u00f3n tomada, a la denigraci\u00f3n del adversario; pero tambi\u00e9n realizar con honestidad el propio trabajo, y con generosidad, sin menoscabo de los intereses ajenos; saber discernir lo que se puede ver en televisi\u00f3n y lo que se puede leer, etc.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abTraten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querr\u00e1n entrar y no lo conseguir\u00e1n\u00bb<\/p>\n<p>Para quien se deja estar en una vida f\u00e1cil y no tiene el coraje de afrontar el camino propuesto por Jes\u00fas, se abre un futuro triste. Esto tambi\u00e9n est\u00e1 en el Evangelio. Jes\u00fas nos habla del dolor de los que ser\u00e1n dejados afuera. No bastar\u00e1 con apelar a la propia pertenencia religiosa y contentarse con un cristianismo por tradici\u00f3n. Ser\u00e1 in\u00fatil decir: \u201cHemos comido y bebido contigo&#8230;\u201d<sup>3<\/sup>. Nadie puede dar por descontada su salvaci\u00f3n.<br \/>Ser\u00e1 duro o\u00edr que a uno le dicen: \u201cNo s\u00e9 de d\u00f3nde son ustedes\u201d<sup>4<\/sup>. Habr\u00e1 entonces soledad, desesperaci\u00f3n, falta absoluta de relaci\u00f3n, la amargura abrasadora de haber tenido la posibilidad de amar y de ya no poder amar m\u00e1s. Un tormento del cual no se ve el final, porque no lo tendr\u00e1: \u201chabr\u00e1 llanto y rechinar de dientes\u201d<sup>5<\/sup>.<br \/>Jes\u00fas nos lo advierte porque quiere nuestro bien. No es que \u00e9l cierra la puerta, en todo caso seremos nosotros los que nos cerramos a su amor. El respeta nuestra libertad.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abTraten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querr\u00e1n entrar y no lo conseguir\u00e1n\u00bb<\/p>\n<p>Si la puerta ancha conduce a la perdici\u00f3n, la estrecha se abre de par en par sobre la verdadera felicidad. Despu\u00e9s de cada invierno llega la primavera. S\u00ed, tenemos que vivir con inmediatez la renuncia que el Evangelio requiere, cargar cada d\u00eda con la propia cruz. Si la sabemos ofrecer con amor, en unidad con Jes\u00fas que ha asumido cada dolor nuestro, probaremos un para\u00edso anticipado.<br \/>Es lo que le sucedi\u00f3 a Roberto cuando se present\u00f3 a la audiencia del proceso contra quien, cuatro a\u00f1os antes, hab\u00eda causado la muerte a su padre. Despu\u00e9s de la sentencia de condena, el atacante, junto a la esposa y al padre, se ve\u00eda muy deprimido. \u201cHubiera querido acercarme a ese hombre, superando el orgullo que me dec\u00eda que no; hacerle sentir que no me era indiferente\u201d.<br \/>La hermana, en cambio, dec\u00eda: \u201cSon ellos los que tienen que disculparse con nosotros&#8230;\u201d. Roberto finalmente la convenci\u00f3 y fueron juntos a ver a la familia \u201cadversaria\u201d: \u201cSi esto puede aliviarlos, sepan que no alimentamos ning\u00fan rencor contra ustedes\u201d. Se estrecharon las manos con fuerza. \u201cMe siento invadido por la felicidad: he sabido aprovechar la ocasi\u00f3n de ver el dolor del otro olvidando el m\u00edo\u201d.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<br \/><\/em><\/p>\n<p class=\"nota\">1) Lc 13, 23; <\/p>\n<p class=\"nota\">2) Cf Mt 7, 13; <\/p>\n<p class=\"nota\">3) Lc 13, 26; <\/p>\n<p class=\"nota\">4) Lc 13, 25; <\/p>\n<p class=\"nota\">5) Lc 13, 28.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abTraten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querr\u00e1n entrar y no lo conseguir\u00e1n\u00bb (Lc13, 24).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293726","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293726","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293726"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293726\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293726"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293726"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293726"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}