{"id":293738,"date":"2004-08-31T22:00:00","date_gmt":"2004-08-31T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/septiembre-2004\/"},"modified":"2024-05-13T20:47:09","modified_gmt":"2024-05-13T18:47:09","slug":"septiembre-2004","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/septiembre-2004\/","title":{"rendered":"septiembre 2004"},"content":{"rendered":"<p>Llama la atenci\u00f3n este pedido tan exigente y radical. No se dirige s\u00f3lo a una categor\u00eda particular de personas, como los misioneros, los religiosos, que tienen que estar libres para ir a cualquier parte a anunciar el Evangelio. Tampoco es para momentos excepcionales, como los tiempos de persecuci\u00f3n, cuando al disc\u00edpulo no s\u00f3lo se le pide que deje los bienes, sino que entregue la vida misma por permanecer fiel a Dios. Jes\u00fas dirige estas palabras a todos. Todos, por lo tanto, podemos responder.<br \/>Es una de las condiciones para seguir a Jes\u00fas, sobre la cual Lucas insiste en el Evangelio: \u201cVendan sus bienes y denlos como limosna&#8230; Porque all\u00ed donde tengan su tesoro, tendr\u00e1n tambi\u00e9n su coraz\u00f3n\u201d; \u201cNing\u00fan servidor puede servir a dos se\u00f1ores&#8230; No se puede servir a Dios y al Dinero\u201d; \u201c\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil ser\u00e1 para los ricos entrar en el Reino de Dios\u201d.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abCualquiera de ustedes que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi disc\u00edpulo\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas insiste tanto sobre el desapego de los bienes, hasta convertirlo en una condici\u00f3n indispensable para poder seguirlo? \u00a1Porque la primera riqueza de nuestra existencia, el verdadero tesoro es \u00e9l! Por eso invita a dejar de lado todos esos \u00eddolos \u2013los \u201chaberes\u201d\u2013 que pueden ocupar el lugar de Dios en nosotros.<br \/>Jes\u00fas nos quiere libres, con el alma desocupada de todo apego y de toda preocupaci\u00f3n, para que podamos amar verdaderamente con todo el coraz\u00f3n, la mente y las fuerzas. Los bienes son necesarios para vivir, pero deben ser usados con el mayor desprendimiento. Tenemos que estar dispuestos a dejar de lado cualquier cosa, si llegara a ocupar el primer lugar en nuestro coraz\u00f3n. En el que sigue a Jes\u00fas no hay espacio para la avaricia, la complacencia en las riquezas, la b\u00fasqueda excesiva de comodidades y seguridades.<br \/>Nos pide que renunciemos a los haberes tambi\u00e9n porque quiere que nos abramos a los dem\u00e1s, que demos cabida y amemos al pr\u00f3jimo como a nosotros mismos: la renuncia a los propios bienes es en beneficio del pr\u00f3jimo. En el disc\u00edpulo de Jes\u00fas no caben la codicia, ni el encierro ante el pobre.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abCualquiera de ustedes que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi disc\u00edpulo\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo vivir, entonces, esta \u201cPalabra de vida\u201d? El modo m\u00e1s simple de \u201crenunciar\u201d es \u201cdar\u201d. Dar a Dios am\u00e1ndolo, ofreci\u00e9ndole nuestra vida para que la use como quiera, preparados para hacer siempre su voluntad. Luego, para demostrarle ese amor, amemos a nuestros hermanos y hermanas, dispuestos a jugarnos a fondo por ellos. <br \/>Aunque no nos parezca, tenemos muchas riquezas para poner en com\u00fan: tenemos afecto en el coraz\u00f3n que podemos dar, cordialidad que podemos expresar, alegr\u00eda que comunicar; tenemos tiempo para poner a disposici\u00f3n, oraciones, riquezas interiores para compartir; a veces tenemos cosas: libros, ropa, medios de transporte, dinero&#8230; <br \/>Demos sin pensarlo demasiado: \u201cPero esto me puede servir en tal o cual ocasi\u00f3n&#8230;\u201d. Todo puede ser \u00fatil pero, mientras tanto, al seguir esas sugerencias, se infiltran en nuestro coraz\u00f3n muchos apegos y se crean siempre exigencias nuevas. No, tratemos de quedarnos solamente con lo que nos hace falta. Tengamos cuidado de no perder a Jes\u00fas por una suma guardada, por algo de lo que podr\u00edamos prescindir.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abCualquiera de ustedes que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi disc\u00edpulo\u00bb<\/p>\n<p>Por un \u201ctodo\u201d que se pierde, hay un \u201ctodo\u201d que se encuentra, much\u00edsimo m\u00e1s valioso. Y, cre\u00e1moslo, quien se beneficiar\u00e1 seremos justamente nosotros, porque en lugar de lo poco o mucho que hemos dado, tendremos como recompensa la plenitud de la alegr\u00eda y de la comuni\u00f3n con Dios. Nos convertiremos en verdaderos disc\u00edpulos.<br \/>Si el dar un vaso de agua tendr\u00e1 su recompensa, \u00bfqu\u00e9 recompensa tendr\u00e1 quien da todo lo que puede por Dios en el hermano y en la hermana? Da fe de ello uno de los tantos episodios de los que continuamente me informan muchos de los que viven con nosotros la \u201cPalabra de vida\u201d.<br \/>Un padre de familia de Caracas, Venezuela, se qued\u00f3 sin trabajo. Dos semanas m\u00e1s tarde se enferm\u00f3 gravemente. En esos mismos d\u00edas, le robaron el auto. Para \u00e9l y su familia eran momentos muy dif\u00edciles. A ello se sum\u00f3 que, al poco tiempo, deber\u00edan dejar el departamento porque no pod\u00edan pagar el alquiler. <br \/>Al mismo tiempo, un amigo de ellos, tambi\u00e9n pobre, advirti\u00f3 interiormente el impulso de responder de una manera m\u00e1s plena al amor de Dios, y de vivir la Palabra seg\u00fan el ejemplo de los primeros cristianos, que pon\u00edan todo en com\u00fan.<br \/>Esa noche confi\u00f3 ese deseo a su esposa y juntos decidieron ceder parte de su casa a aquella familia. Su propia pobreza no pod\u00eda ser un motivo para dejarlos en la calle. La casa, sin embargo, todav\u00eda no est\u00e1 terminada&#8230; Al d\u00eda siguiente lleg\u00f3, inesperadamente, una ayuda econ\u00f3mica para terminar de construir la parte de la casa que faltaba.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abCualquiera de ustedes que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi disc\u00edpulo\u00bb (Lc 14, 33).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293738","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293738","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293738"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293738\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}