{"id":293740,"date":"2004-09-08T22:00:00","date_gmt":"2004-09-08T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/la-fraternidad-en-politica-utopia-o-necesidad\/"},"modified":"2024-05-13T20:47:09","modified_gmt":"2024-05-13T18:47:09","slug":"la-fraternidad-en-politica-utopia-o-necesidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/la-fraternidad-en-politica-utopia-o-necesidad\/","title":{"rendered":"La fraternidad en pol\u00edtica: \u00bfutop\u00eda o necesidad?"},"content":{"rendered":"<p>En 1998, con ocasi\u00f3n del 150\ufffd aniversario de la Constituci\u00f3n suiza, fui invitada por la Comisi\u00f3n \u201cUna visi\u00f3n para Suiza\u201d, para exponer justamente aqu\u00ed, en Berna, durante la jornada federal de reflexi\u00f3n. Para m\u00ed, siendo italiana y por lo tanto extranjera en este pa\u00eds, fue un honor poder dirigirme a una asamblea tan calificada y representativa de toda Suiza. Lo hice con una alegr\u00eda especial, porque desde hace decenios aprecio y considero esta tierra como mi segunda patria.  Y hoy tambi\u00e9n siento una alegr\u00eda particular al dirigirme a ustedes que est\u00e1n comprometidos en pol\u00edtica a distintos niveles. Agradezco de modo especial al grupo de pol\u00edticos de la regi\u00f3n del Vallese, que despu\u00e9s de haber promovido el a\u00f1o pasado una jornada muy exitosa en Martigny, a la que siguieron varios encuentros a nivel local, ahora han querido aprovechar esta sesi\u00f3n de las C\u00e1maras federales para organizar este encuentro.  El t\u00edtulo que me propusieron para el tema es: \u201cLa fraternidad en pol\u00edtica: \ufffdutop\u00eda o necesidad?\u201d Abrigo la esperanza de que con la presente intervenci\u00f3n pueda demostrar la necesidad de la fraternidad y la posibilidad de realizarla.  El tr\u00edptico: libertad, igualdad, fraternidad, que es casi una s\u00edntesis del programa pol\u00edtico de la modernidad, expresa una intuici\u00f3n profunda y nos exige una aguda reflexi\u00f3n: \ufffda qu\u00e9 punto estamos en la realizaci\u00f3n de este gran anhelo? La Revoluci\u00f3n francesa anunci\u00f3 los tres principios, pero ciertamente no los ha inventado: ellos ya hab\u00edan comenzado su fatigoso camino a trav\u00e9s de los siglos, sobre todo a partir del anuncio cristiano, que ha iluminado lo mejor de las tradiciones antiguas de los diversos pueblos y el patrimonio de la revelaci\u00f3n jud\u00eda, produciendo una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n: el nuevo humanismo, abierto por Cristo, que permiti\u00f3 al hombre vivir plenamente estos principios.  Desde aquel anuncio, a lo largo del tiempo, se fueron manifestando sus riquezas en las obras de los hombres. Libertad e igualdad han marcado profundamente la historia pol\u00edtica de los pueblos, llegando a expresar frutos de civilizaci\u00f3n y creando las condiciones para la progresiva expresi\u00f3n de la dignidad de la persona humana. La libertad y la igualdad se convirtieron en principios jur\u00eddicos y son aplicados cotidianamente como verdaderas y propias categor\u00edas pol\u00edticas.  Pero la afirmaci\u00f3n exclusiva de la libertad, como bien sabemos, puede transformarse en el privilegio del m\u00e1s fuerte, mientras que la igualdad, y la historia lo confirma, puede traducirse en un colectivismo que masifica. Por otra parte, muchos pueblos en realidad todav\u00eda no se benefician con los contenidos de la libertad y la igualdad\u2026  \ufffdC\u00f3mo hacer, entonces, para que su puesta en pr\u00e1ctica produzca frutos maduros? \ufffdC\u00f3mo volver a encauzar la historia de nuestros pa\u00edses y de toda la humanidad hacia ese destino que le pertenece? Nosotros creemos que la clave se encuentra en la fraternidad universal, en darle el justo lugar entre las categor\u00edas pol\u00edticas fundamentales. Solamente si se viven uno a la par del otro, los tres principios podr\u00e1n dar origen a una pol\u00edtica adecuada a las exigencias de hoy.  Pocas veces como en este tiempo nuestro planeta ha sido y es atravesado por la desconfianza, por el temor, incluso por el terror: basta recordar el 11 de setiembre del 2001 e, incluso m\u00e1s cerca, el 11 de marzo del 2004, sin olvidar los cientos de atentados que en estos \u00faltimos a\u00f1os han nutrido la cr\u00f3nica cotidiana.  El terrorismo: una calamidad tan grave como -por lo menos- las decenas de guerras que siguen ensangrentando nuestro planeta. \ufffdY cu\u00e1les son sus causas? Muchas. Pero no se puede dejar de reconocer que una de las m\u00e1s profundas es el desequilibrio econ\u00f3mico y social que existe en el mundo entre los pa\u00edses ricos y los pa\u00edses pobres. Desequilibrio que genera resentimiento, hostilidad, venganza, favoreciendo de este modo el fundamentalismo que germina m\u00e1s f\u00e1cilmente en un terreno semejante.  Ahora bien: si las cosas est\u00e1n as\u00ed, para que el terrorismo se apague y desaparezca, la guerra ciertamente no es una respuesta, es necesario buscar los caminos del di\u00e1logo, caminos pol\u00edticos y diplom\u00e1ticos. Pero tampoco es suficiente; hace falta generar m\u00e1s solidaridad en el mundo, y una comuni\u00f3n de bienes m\u00e1s equilibrada. Sin dejar de lado que son a\u00fan m\u00e1s numerosos los temas candentes que interpelan la pol\u00edtica, tanto en la dimensi\u00f3n nacional como en la internacional. Incluso en el mundo occidental el modelo mismo de desarrollo econ\u00f3mico est\u00e1 indudablemente en crisis, una crisis que exige no solamente algunos ajustes, sino un replanteo global para superar la recesi\u00f3n en curso.  El avance irrefrenable de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica no puede continuar sin que se garanticen la integridad y la salud de la especie humana y de todo el ecosistema. El reconocimiento de la funci\u00f3n esencial de los medios de comunicaci\u00f3n en el mundo moderno debe encontrar reglas eficaces frente a las exigencias espec\u00edficas de promoci\u00f3n de los valores y la defensa de las personas, de los grupos y de los pueblos.  Otra cuesti\u00f3n fundamental surge de la necesidad de defender y valorizar la riqueza que se origina por las distintas proveniencias \u00e9tnicas, religiosas, culturales, incluso en el horizonte de los irreversibles procesos de la globalizaci\u00f3n en acto. Estos desaf\u00edos, que se nos presentan como algunos de los m\u00e1s grandes de la actualidad, reclaman con insistencia la idea y la pr\u00e1ctica de la fraternidad, y teniendo en cuenta la vastedad del problema, de una fraternidad universal.  La fraternidad universal est\u00e1 presente en los esp\u00edritus grandes. El Mahatma Gandhi dec\u00eda: \u201cLa regla de oro es ser amigos del mundo y considerar \u2018una\u2019 a toda la familia humana\u00bb . Y a prop\u00f3sito de cuanto sucedi\u00f3 el 11 de setiembre del 2001, el Dalai Lama escrib\u00eda a los suyos: \u201cPara nosotros las razones ( de esos sucesos) son evidentes (\u2026) No tenemos presente las verdades humanas m\u00e1s b\u00e1sicas (\u2026) Todos somos uno. Este es un mensaje que la raza humana no tuvo en cuenta. El olvido de esta verdad es la \u00fanica causa del odio y de la guerra\u201d.  Sin olvidar al santo suizo Nicol\u00e1s de Flue, profeta y constructor de paz, quien para realizarla afirmaba que los conflictos se pueden resolver con \u00e9xito solamente en el pleno y total respeto rec\u00edproco. Es decir, con la fraternidad vivida hasta la obediencia rec\u00edproca. Pero quien ha tra\u00eddo la fraternidad como un don esencial para la humanidad fue Jes\u00fas, que antes de morir or\u00f3 as\u00ed: \u201cPadre, que todos sean uno\u201d (cf. Jn 17,21). Al revelar que Dios es Padre y que por eso los hombres somos todos hermanos, derrib\u00f3 los muros que separan a los \u201ciguales\u201d de los \u201cdiferentes\u201d, a los amigos de los enemigos.  La fraternidad, por lo tanto, es un ideal que hay que afirmar, es un ideal de hoy.  \ufffdPero existen signos de fraternidad en las actuales vicisitudes de los pueblos?  A lo largo de los a\u00f1os, habiendo experimentado muchas veces, en mi vida y en la de los dem\u00e1s, la acci\u00f3n providencial de Dios, y habiendo podido conocer directamente muchos pueblos, he aprendido a descubrir los pasos hacia adelante que se\u00f1alan el progreso de la humanidad, hasta poder afirmar que su historia es un lento pero irrefrenable camino hacia la fraternidad universal.  Los hechos est\u00e1n delante de nosotros, debemos saber interpretarlos. La tensi\u00f3n del mundo hacia la unidad nunca ha sido tan viva y reconocible como hoy. Son signos las Uniones de Estados y los procesos de integraci\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica que con creciente intensidad se van realizando a nivel continental o por \u00e1reas geo-pol\u00edticas; la funci\u00f3n de los organismos internacionales, en especial de las Naciones Unidas, que vuelve a ser determinante para conocer, afrontar y gestionar las principales cuestiones que ata\u00f1en a la vida de los pueblos y de los pa\u00edses; el desarrollo de un di\u00e1logo a 360\ufffd, cada vez m\u00e1s difundido y m\u00e1s fecundo, entre todo tipo de personas; el crecimiento de movimientos sociales, culturales y religiosos, que se presentan como los nuevos protagonistas de las relaciones internacionales y tienden a objetivos de dimensi\u00f3n mundial.  Para darle al mundo la fraternidad que genera una unidad espiritual, garant\u00eda de la unidad pol\u00edtica, econ\u00f3mica, etc., no faltan los instrumentos. Basta saber reconocerlos. Uno, cuya eficacia todav\u00eda no ha sido descubierta, es la aparici\u00f3n en el mundo cristiano, despu\u00e9s de las primeras d\u00e9cadas del \u2018900, de decenas y decenas de Movimientos, que como una especie de red unen a los pueblos, a las culturas y a las diversidades: son casi un signo de que el mundo podr\u00eda convertirse en una casa de las naciones, porque ya lo es a trav\u00e9s de estas realidades, si bien todav\u00eda a nivel de laboratorio.  Son Movimientos que no nacieron de proyectos humanos, sino de carismas del Esp\u00edritu de Dios, quien conoce mejor que cualquier hombre o mujer de la tierra los problemas de nuestro planeta y est\u00e1 deseoso de ayudar a resolverlos. Estos Movimientos, al ser fundados o estar compuestos preferentemente por laicos, son veh\u00edculo de un inter\u00e9s sentido y profundo por las vicisitudes humanas, con manifestaciones en el campo civil, donde ofrecen realizaciones concretas en pol\u00edtica, en econom\u00eda, etc. Y los Movimientos son muchos y espl\u00e9ndidos; surgieron en la Iglesia cat\u00f3lica, reformada, anglicana, evang\u00e9lica, ortodoxa, etc.  Una caracter\u00edstica que poseen es la presencia de much\u00edsimos j\u00f3venes, como una garant\u00eda del futuro, ya que al estar menos condicionados que los adultos por experiencias negativas del pasado, saben creer con mayor entusiasmo en ideales verdaderos y en los m\u00e1s grandes. Estos Movimientos se hicieron conocer el 8 de mayo pasado en Stuttgart (Alemania) en una Jornada muy lograda organizada por ellos, que fue transmitida via sat\u00e9lite en nuestro continente y en otros, cuyo t\u00edtulo era \u201cJuntos por Europa\u201d. Ofrecieron su contribuci\u00f3n para realizar, junto a la Europa pol\u00edtica o econ\u00f3mica o del euro, la Europa del esp\u00edritu, tratando de darle un alma a Europa, que tambi\u00e9n ayude a garantizar mejor su propia multiplicidad y cohesi\u00f3n.  Para dar un ejemplo de estos Movimientos quisiera exponerles las l\u00edneas principales del que conozco mejor, porque estoy relacionada con \u00e9l: el Movimiento de los Focolares, cuyo objetivo es, justamente, la unidad y la fraternidad universal. Naci\u00f3 durante la segunda guerra mundial, bajo los bombardeos, en Trento, al norte de Italia, cuando junto con las casas se derrumbaban todos los proyectos de vida, tambi\u00e9n los nuestros, las esperanzas, las seguridades. Mientras todo se destru\u00eda, en nuestros corazones, de primeras j\u00f3venes focolarinas, afloraba con una fuerza hasta ese momento desconocida, una sola verdad: Dios es el \u00fanico ideal que no se derrumba; Dios, que se nos revelaba por aquello que es: Amor. Y justamente en el \u00e1pice del odio y de la divisi\u00f3n Dios Amor nos sugiri\u00f3 que para amarlo ten\u00edamos que amarnos entre nosotras y llevar este amor a todos. Un amor que inmediatamente se extendi\u00f3 a toda la ciudad, y despu\u00e9s, a lo largo de los a\u00f1os, a todo el planeta, a 182 naciones.  El llamado a la unidad nos hizo privilegiar esos puntos de la tierra donde era m\u00e1s fuerte la divisi\u00f3n, y se fueron delimitando algunos lugares espec\u00edficos de di\u00e1logo y de participaci\u00f3n: en primer lugar en el interior de las Iglesias, donde el Movimiento contribuye para que haya cada vez m\u00e1s comuni\u00f3n; entre los cristianos de distintas denominaciones; con los fieles de las grandes religiones, con numerosas experiencias de \u201cdi\u00e1logo de la vida\u201d respetuoso y profundo, premisa para la paz. Y por \u00faltimo, un di\u00e1logo entretejido con la activa colaboraci\u00f3n de quienes no tienen una espec\u00edfica referencia religiosa.  El Movimiento de los Focolares, adem\u00e1s, es fundamentalmente religioso, pero desde sus comienzos y durante estos a\u00f1os, prest\u00f3 una atenci\u00f3n especial a todos los \u00e1mbitos de la sociedad, incluso al mundo pol\u00edtico, hasta ver nacer desde su seno en N\u00e1poles, en 1996, el \u201cMovimiento pol\u00edtico por la Unidad\u201d, que ahora se est\u00e1 difundiendo y organizando en todo el planeta.  De su origen y su desarrollo pude exponer varias veces, entre otros a parlamentarios de varias naciones europeas y del exterior en Estrasburgo, en el Centro Europeo de Madrid y en la ONU. Como expresi\u00f3n pol\u00edtica del Movimiento de los Focolares, este Movimiento tiene como finalidad ayudar a las personas y a grupos comprometidos en pol\u00edtica a redescubrir los valores profundos, eternos del hombre; a poner la fraternidad como base de su vida, y s\u00f3lo despu\u00e9s comenzar la acci\u00f3n pol\u00edtica. Como consecuencia, en la actividad pol\u00edtica el amor interpersonal se transforma en la posibilidad de un amor m\u00e1s grande, el amor a la polis. Un amor que al adquirir la dimensi\u00f3n pol\u00edtica no pierde sus caracter\u00edsticas, es decir: el compromiso de toda la persona, con su inteligencia y su voluntad, para llegar a todos; la intuici\u00f3n y la fantas\u00eda para dar el primer paso; el realismo de ponerse en la piel del otro, con la capacidad de donarse sin intereses personales y de abrir nuevos caminos, incluso cuando los l\u00edmites humanos y los fracasos parecieran cerrarlos. No se trata de un nuevo partido, ni se quiere confundir religi\u00f3n y pol\u00edtica, como ha sucedido y sucede en los integralismos de cristianos e incluso de no cristianos. Pueden formar parte del Movimiento pol\u00edtico por la unidad pol\u00edticos de todos los niveles, administradores, parlamentarios, militantes de partidos de distintas extracciones, que sienten el deber de actuar junto al verdadero titular de la soberan\u00eda, el ciudadano; ciudadanos que quieren hacer su parte como sujetos pol\u00edticos activos; de modo especial los j\u00f3venes, que en todas partes, como aqu\u00ed en Suiza, saben comprometerse admirablemente y con pasi\u00f3n, como estudiantes de politolog\u00eda, por ej., que quieren ofrecer su contribuci\u00f3n de capacidad y de investigaci\u00f3n; funcionarios de la Administraci\u00f3n P\u00fablica, concientes de su funci\u00f3n espec\u00edfica.  Lo que proponemos y tratamos de testimoniar juntos es un estilo de vida que le permita a la pol\u00edtica alcanzar sus fines de la mejor manera: el bien com\u00fan en la unidad del cuerpo social. Es m\u00e1s, quisi\u00e9ramos proponer a todos los que act\u00faan en pol\u00edtica la formulaci\u00f3n de una especie de pacto de fraternidad para con sus pa\u00edses, que garantice su bien por encima de los intereses parciales, sean estos individuales, de grupo, de clase o de partido. Porque la fraternidad ofrece posibilidades sorprendentes: permite mantener unidas y valorar exigencias que en otro caso corren el riesgo de transformarse en conflictos cr\u00f3nicos. Armoniza, por ejemplo, las experiencias de las autonom\u00edas locales con el sentido de la historia com\u00fan; afianza la conciencia de la importancia de los organismos internacionales y de todos esos procesos que tienden a superar las barreras y consolidan etapas importantes para la unidad de la familia humana.  La fraternidad, en efecto, puede hacer florecer proyectos y acciones en el complejo tejido pol\u00edtico, econ\u00f3mico, cultural y social de nuestro mundo. La fraternidad saca del aislamiento y pude abrir la puerta del desarrollo a pueblos que todav\u00eda est\u00e1n excluidos. La fraternidad indica c\u00f3mo resolver pac\u00edficamente las contiendas y puede relegar la guerra a los libros de historia. Por la fraternidad vivida es posible so\u00f1ar e incluso tener esperanzas en una especie de comuni\u00f3n de bienes entre pa\u00edses ricos y pobres.  La profunda necesidad de paz que hoy manifiesta la humanidad dice que la fraternidad no es s\u00f3lo un valor, no es s\u00f3lo un m\u00e9todo, sino el paradigma global del desarrollo pol\u00edtico. Es por esto que un mundo que de hecho es cada vez m\u00e1s interdependiente tiene necesidad de pol\u00edticos, de empresarios, de intelectuales, de artistas, que consideren la fraternidad \u2013 instrumento de unidad \u2013 el centro de su actividad y de su pensamiento. El sue\u00f1o de Mart\u00edn Luther King era que la fraternidad se convirtiera en el orden del d\u00eda de un hombre de negocios y en la palabra de orden del hombre de gobierno. Los pol\u00edticos del \u201cMovimiento pol\u00edtico por la unidad\u201d quieren hacer de este sue\u00f1o una realidad.  Pero esto puede realizarse solamente si en la actividad pol\u00edtica no se olvida la dimensi\u00f3n espiritual, por lo menos la fe en los valores profundos que deben regular la vida social. Tambi\u00e9n de esto estaba convencido Nicol\u00e1s de Flue, que tanto hizo por la vida pol\u00edtica de esta naci\u00f3n. Estaba siempre informado de todo. En su celda, una ventana daba al exterior, hacia los hombres, y otra hacia adentro, hacia el altar de la capilla. El diputado Igino Giordani, parlamentario italiano y cofundador de nuestro Movimiento, hoy siervo de Dios, con su estilo inconfundible escribi\u00f3: \u201cCuando se atraviesa el umbral de casa para sumergirse en el mundo, la fe no se cuelga de un clavo detr\u00e1s de la puerta, como una gorra ajada\u201d.  Un d\u00eda me pareci\u00f3 comprender qu\u00e9 quer\u00eda decir la pol\u00edtica como amor. Si pens\u00e1ramos un color para cada actividad humana, para la econom\u00eda, la sanidad, las comunicaciones, el arte, el trabajo, la cultura, la administraci\u00f3n de la justicia\u2026 la pol\u00edtica no tendr\u00eda un color, ser\u00eda el fondo: el negro, que pone de relieve a los otros colores. Por eso la pol\u00edtica debe buscar continuamente una relaci\u00f3n con todos los \u00e1mbitos de la vida, para establecer las condiciones mediante las cuales la sociedad misma, con todas sus expresiones, pueda realizar plenamente su designio.  Es claro que en esta tensi\u00f3n continua al di\u00e1logo, la pol\u00edtica tiene el deber de reservarse algunos espacios espec\u00edficos: establecer prioridades con un programa adecuado, preferir a los \u00faltimos, buscar siempre y en todas partes la participaci\u00f3n, que quiere decir di\u00e1logo, mediaci\u00f3n, responsabilidad y concreci\u00f3n.  Para los pol\u00edticos de quienes estoy hablando, la elecci\u00f3n del compromiso pol\u00edtico es un acto de amor con el cual cada uno responde a una aut\u00e9ntica vocaci\u00f3n, a una llamada personal. Quien es creyente advierte que es Dios quien lo llama a trav\u00e9s de las circunstancias; el no creyente responde a una llamada humana, a una necesidad social, a un problema de su ciudad, a los sufrimientos de su pueblo que encuentran eco en su conciencia; y unos y otros encuentran su morada en el \u00abMovimiento pol\u00edtico por la unidad\u00bb. Pero ambos siempre ponen amor en su acci\u00f3n. Un amor que es fuente de luz, que hace ver la posibilidad de grandes resultados, que sustituye con el valor, con un nuevo coraje, ese temor aplastante y que inmoviliza, que a menudo est\u00e1 presente en el mundo pol\u00edtico.  Los pol\u00edticos de la unidad toman conciencia de que la pol\u00edtica es amor desde su ra\u00edz; por eso comprenden que tambi\u00e9n los otros, algunas veces denominados adversarios pol\u00edticos, pueden haber hecho su propia elecci\u00f3n por amor. Se dan cuenta de que cada formaci\u00f3n pol\u00edtica, cada opci\u00f3n, puede ser la respuesta a una necesidad social, y por lo tanto hace falta para la composici\u00f3n del bien com\u00fan. Por eso se interesan por las actividades de los otros y por los principios que postulan como de los propios, y la cr\u00edtica se vuelve constructiva. Tratan de vivir la aparente paradoja de amar el partido del otro como el propio, porque el bien del pa\u00eds necesita de la obra de todos.  \u00c9ste, a grandes rasgos, es el ideal del \u201cMovimiento pol\u00edtico por la unidad\u201d, y \u00e9sta &#8211; me parece &#8211; es la pol\u00edtica que vale la pena vivir; una pol\u00edtica capaz de reconocer y servir el designio de la propia comunidad, de la propia ciudad y naci\u00f3n, hasta el de toda la humanidad, porque la fraternidad es el designio de Dios sobre la entera familia humana. \u00c9sta es la verdadera, autorizada pol\u00edtica que cada pa\u00eds necesita; en efecto, el poder confiere la fuerza, pero es el amor el que da autoridad.  \u00c9sta es la pol\u00edtica que construye obras que perdurar\u00e1n. Las generaciones futuras no estar\u00e1n agradecidas a los pol\u00edticos porque han conservado el poder, sino por el modo como lo han gestionado. \u00c9sta es la pol\u00edtica que el \u201cMovimiento pol\u00edtico por la unidad\u201d con la ayuda de Dios desea generar y sostener. Entonces, \ufffdcu\u00e1l es mi deseo para ustedes, pol\u00edticos de esta espl\u00e9ndida Suiza?  Que este pueblo, y en especial sus representantes, ricos de su noble historia de democracia, encuentren en la fraternidad el vigor necesario para continuar con una eficacia a\u00fan m\u00e1s grande su camino, y para dar una contribuci\u00f3n protag\u00f3nica a la historia de unidad de la familia humana. Nosotros, por nuestra parte, nos comprometemos a no dejarlos solos, poniendo a vuestra disposici\u00f3n el carisma de la unidad ofrecido por el cielo para toda la humanidad. Gracias por vuestra atenci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pol\u00edtica<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-293740","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293740","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293740"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293740\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293740"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293740"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293740"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}