{"id":293818,"date":"2004-12-31T21:00:00","date_gmt":"2004-12-31T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/comentario-de-chiara-lubich-de-la-palabra-de-vida-del-mes-de-enero-2005\/"},"modified":"2024-05-13T20:47:31","modified_gmt":"2024-05-13T18:47:31","slug":"comentario-de-chiara-lubich-de-la-palabra-de-vida-del-mes-de-enero-2005","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/comentario-de-chiara-lubich-de-la-palabra-de-vida-del-mes-de-enero-2005\/","title":{"rendered":"Comentario de Chiara Lubich de la Palabra de vida del mes de Enero 2005"},"content":{"rendered":"<p>En el a\u00f1o 50, Pablo lleg\u00f3 a Corinto, esa gran ciudad de Grecia, famosa por su importante puerto comercial y animada por sus m\u00faltiples corrientes de pensamiento. Durante dieciocho meses, el ap\u00f3stol anunci\u00f3 el Evangelio y puso las bases de una floreciente comunidad cristiana. Otros continuaron luego la obra de evangelizaci\u00f3n. Sin embargo los nuevos cristianos corr\u00edan el riesgo de apegarse a las personas que tra\u00edan el mensaje de Cristo, m\u00e1s que a Cristo mismo. Nac\u00edan as\u00ed facciones: \u201cyo soy de Pablo\u201d, dec\u00edan algunos; y otros, refiri\u00e9ndose siempre a su ap\u00f3stol preferido: \u201cyo soy de Apolo\u201d, o bien: \u201cyo soy de Pedro\u201d.<br \/>Ante esta divisi\u00f3n que turbaba a la comunidad, Pablo compara a la Iglesia con un edificio, por ejemplo con un templo. Afirma con fuerza que los constructores pueden ser muchos, pero s\u00f3lo uno es el fundamento, la piedra viva: Cristo Jes\u00fas.<br \/>En particular en este mes, durante la Semana de Oraci\u00f3n por la Unidad de los Cristianos, las Iglesias y las comunidades eclesiales recuerdan juntas que Cristo es el \u00fanico fundamento, y que s\u00f3lo adhiriendo a \u00e9l y viviendo su \u00fanico Evangelio, pueden encontrar la unidad plena y visible entre ellos.<br \/>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEl fundamento es Jesucristo\u00bb<\/p>\n<p>Poner el fundamento de nuestra vida en Cristo significa ser una sola cosa con \u00e9l, pensar como \u00e9l piensa, querer lo que \u00e9l quiere, vivir como \u00e9l ha vivido.<br \/>\u00bfPero c\u00f3mo poner las bases, las ra\u00edces en \u00e9l? \u00bfC\u00f3mo volvernos una sola cosa con \u00e9l?<br \/>Poniendo en pr\u00e1ctica el Evangelio. Jes\u00fas es el Verbo, es decir, la Palabra de Dios que se ha encarnado. Y si \u00e9l es la Palabra que ha asumido la naturaleza humana, nosotros seremos verdaderos cristianos si somos hombres y mujeres que informan toda su vida de la Palabra de Dios.<br \/>Si nosotros vivimos sus palabras, mejor dicho, si sus palabras nos viven, hasta hacer de nosotros \u201cPalabras vivas\u201d, somos uno con \u00e9l, nos unimos estrechamente a \u00e9l; ya no vive el yo o el nosotros, sino la Palabra en todos. Podemos pensar que viviendo as\u00ed contribuiremos a que la unidad entre todos los cristianos se vuelva una realidad.<br \/>As\u00ed como, para vivir, el cuerpo debe respirar, de la misma manera, para vivir, el alma necesita vivir la Palabra de Dios.<br \/>Uno de los primeros frutos es el nacimiento de Jes\u00fas en nosotros y entre nosotros. Esto provoca un cambio de mentalidad: hace penetrar en los corazones de todos, sean ellos europeos o asi\u00e1ticos, australianos, americanos o africanos, los mismos sentimientos de Cristo frente a las circunstancias, a cada persona, y a la sociedad.<br \/>Esa es la experiencia de uno de mis primeros compa\u00f1eros, Julio Marchesi, ingeniero de una gran industria, y luego director de otra importante empresa en Roma. Las vicisitudes vividas en el trabajo y en otros \u00e1mbitos sociales, lo hab\u00edan llevado a la desalentadora constataci\u00f3n de que en todas partes, lo que motivaba a las personas, eran los fines ego\u00edstas y que, por lo tanto, no pod\u00eda haber felicidad en este mundo.<br \/>Sin embargo, cuando un d\u00eda conoci\u00f3 personas que viv\u00edan la Palabra de Vida, le pareci\u00f3 que todo cambiaba a su alrededor. Al ponerse \u00e9l tambi\u00e9n a vivir el Evangelio, comenz\u00f3 a advertir una \u00edntima sensaci\u00f3n de plenitud y de alegr\u00eda. Escrib\u00eda: \u201cExperimentaba la universalidad de las Palabras de Vida, que desencadenaban en m\u00ed una verdadera revoluci\u00f3n, cambiaban todas las relaciones con Dios y con el pr\u00f3jimo, todos me parec\u00edan hermanos y hermanas, ten\u00eda la impresi\u00f3n de haberlos conocido desde siempre. Tambi\u00e9n prob\u00e9 el amor de Dios por m\u00ed: bastaba pedirlo. En fin, \u00a1la Palabra de Vida me hizo libre!\u201d.<br \/>Y as\u00ed sigui\u00f3 siendo cuando, en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, se vio obligado a andar en silla de ruedas.<br \/>S\u00ed, la Palabra de Vida nos vuelve libres de los condicionamientos humanos, infunde alegr\u00eda, paz, simplicidad, plenitud de vida, luz; haci\u00e9ndonos adherir a Cristo, nos transforma poco a poco en otros \u00e9l.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abEl fundamento es Jesucristo\u00bb<\/p>\n<p>Hay, sin embargo, una palabra que resume a todas las dem\u00e1s: es amar, amar a Dios y al pr\u00f3jimo. Jes\u00fas sintetiza en ella \u201ctoda la ley y los profetas\u201d1.<br \/>De hecho, cada Palabra, aunque se exprese en t\u00e9rminos humanos y diversos, es Palabra de Dios; pero dado que Dios es Amor, cada Palabra es caridad.<br \/>Entonces, \u00bfc\u00f3mo vivir durante este mes? \u00bfC\u00f3mo unirnos estrechamente a Cristo, \u00fanico fundamento de la Iglesia? Amando como \u00e9l nos ha ense\u00f1ado.<br \/>\u201cAma, y haz lo que quieras\u201d2, dec\u00eda San Agust\u00edn, casi sintetizando la norma de vida evang\u00e9lica, porque amando no te equivocar\u00e1s, sino que realizar\u00e1s a pleno la voluntad de Dios.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p class=\"nota\">1) Cf Mt 22, 40; <br \/>2) En Jo. Ep. tr., 7, 8.<\/p>\n<p class=\"nota\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl fundamento es Jesucristo\u00bb (cf 1 Cor 3, 11)<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293818","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293818"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293818\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}