{"id":293864,"date":"2005-02-19T23:00:00","date_gmt":"2005-02-19T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/una-travesia-por-el-desierto\/"},"modified":"2024-05-13T20:47:47","modified_gmt":"2024-05-13T18:47:47","slug":"una-travesia-por-el-desierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/una-travesia-por-el-desierto\/","title":{"rendered":"Una traves\u00eda por el desierto"},"content":{"rendered":"<p><strong>Una vida de marinero<\/strong> R.: \u00abDebido a la guerra, cuando ten\u00eda 5 a\u00f1os, perd\u00ed a mi padre, la casa y el bienestar. Sufr\u00ed por las injusticias sociales que se reflejaban en mi familia, suscitando en m\u00ed sentimientos de rebeli\u00f3n. So\u00f1aba con poder ser libre, en un mundo de verdadera fraternidad. A los 20 a\u00f1os, terminados los estudios n\u00e1uticos, lleno de entusiasmo, me embarqu\u00e9 en una nave como aprendiz oficial, pero, a bordo, la realidad era muy distinta a mis sue\u00f1os. Las relaciones entre los compa\u00f1eros de equipo eran duras y suscitaban dureza; tambi\u00e9n a Dios lo sent\u00eda lejano e indiferente a la condici\u00f3n de los hombres. Atravesaba la soledad m\u00e1s cruda. Durante un permiso, conozco a M., y se abre para m\u00ed un horizonte inesperado de felicidad. Con el matrimonio dejo el mar; nuestra vida de pareja est\u00e1 llena de expectativas rec\u00edprocas que, sin embargo, muy pronto naufragan en la incomprensi\u00f3n y en la incapacidad de acogernos con nuestros l\u00edmites y nuestras diversidades, llegando al choque. La desilusi\u00f3n es grande y en lugar de la esperanza entra la turbaci\u00f3n: nos separamos. Es el derrumbe de todo. Me siento oprimido por una sensaci\u00f3n de fracaso, de angustia, de desesperaci\u00f3n.  Una persona amiga mi lleva a la ciudadela del Movimiento de los Focolares, Loppiano. Descubro otro rostro de Dios: lo descubro cercano, Amor. \ufffdentonces, hay esperanza! \u2013me digo. Una ola de gratitud y alegr\u00eda me invade. Quisiera comunicarla a M. Pero no s\u00e9 como acercarme. Mientras tanto, doy los primeros pasos por el camino de la fraternidad: entrando en contacto con otras personas que comparten este esp\u00edritu, experimento que la fraternidad no es una utop\u00eda\u00bb.  <strong>En el amor la respuesta<\/strong> M: \u00abEn la oscuridad en la que me encontraba, tambi\u00e9n yo entr\u00e9 en contacto con el ideal de la unidad, con ese amor del cual me sent\u00eda sedienta y del que no conoc\u00eda la fuente. Las palabras del Evangelio: <strong>\u201c\u00c1mense como yo los he amado\u201d,<\/strong> llegaron a m\u00ed con una fuerza revolucionaria que transform\u00f3 mi vida. En Jes\u00fas descubr\u00ed que el amor es don total de s\u00ed\u00bb.  <strong>Surge un amor nuevo <\/strong> R: \u00abCuando me lleg\u00f3 la carta de M. En donde me comunicaba su alegr\u00eda por este descubrimiento, me parec\u00eda so\u00f1ar. Despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os de separaci\u00f3n, fui a visitarla al hospital donde estaba internada. Llegu\u00e9 sin previo aviso y en la penumbra de la habitaci\u00f3n nuestras miradas se encontraron. <em>\u201cTe dar\u00e9 un coraz\u00f3n nuevo\u201d,<\/em> dice la Escritura: en el silencio surge un amor nuevo, que ahora tiene toda otra dimensi\u00f3n, la de estar dispuestos a amarnos como Jes\u00fas nos ha amado. Esa promesa que se lee en el Evangelio \u201cDonde dos o tres est\u00e1n unidos en mi nombre, yo estoy en medio de ellos\u201d, se realiza tambi\u00e9n para nosotros: Jes\u00fas, el Resucitado en medio nuestro, se ha convertido en luz, alegr\u00eda, fuerza en todos estos a\u00f1os de matrimonio, una presencia que ha impregnado las relaciones con nuestros 6 hijos, ya todos grandes, y con tantas otras familias y personas con las cuales hemos compartido un gran trayecto de vida\u00bb.  <em>Sacado de Historias de fraternidad \u2013 espacio para el di\u00e1logo entre antiguos y nuevos ciudadanos en <\/em><strong> <a href=\"http:\/\/www.loppiano.it\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.loppiano.it<\/a>  <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Testimonios<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-293864","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293864","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293864"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293864\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293864"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293864"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293864"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}