{"id":293874,"date":"2005-02-28T21:00:00","date_gmt":"2005-02-28T20:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/comentario-de-chiara-lubich-de-la-palabra-de-vida-del-mes-de-marzo-2005\/"},"modified":"2024-05-13T20:47:48","modified_gmt":"2024-05-13T18:47:48","slug":"comentario-de-chiara-lubich-de-la-palabra-de-vida-del-mes-de-marzo-2005","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/comentario-de-chiara-lubich-de-la-palabra-de-vida-del-mes-de-marzo-2005\/","title":{"rendered":"Comentario de Chiara Lubich de la Palabra de vida del mes de Marzo 2005"},"content":{"rendered":"<p>No hay en nuestra vida una realidad m\u00e1s misteriosa que el dolor. Querr\u00edamos evitarlo pero, tarde o temprano, siempre llega. Desde un banal dolor de cabeza, que parece contaminar las acciones cotidianas m\u00e1s simples, hasta el disgusto por un hijo que toma por un camino equivocado; desde el fracaso en el trabajo, hasta el accidente de tr\u00e1nsito que nos arrebata un amigo o un familiar; desde la humillaci\u00f3n por un examen no aprobado, hasta la angustia por las guerras, el terrorismo, las cat\u00e1strofes ambientales&#8230;<br \/>Ante el dolor nos sentimos impotentes. Incluso quien est\u00e1 a nuestro lado y nos quiere, muchas veces es incapaz de ayudarnos a resolverlo; y sin embargo a veces nos basta con que alguien lo comparta con nosotros, quiz\u00e1s en silencio.<br \/>Esto es lo que hizo Jes\u00fas: vino a estar junto a cada hombre, a cada mujer, hasta compartir todo lo nuestro. Y m\u00e1s todav\u00eda: carg\u00f3 con nuestro dolor a sus espaldas y se hizo dolor con nosotros, al punto de gritar:<\/p>\n<p class=\"titCont2\">\u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado\u00bb<\/p>\n<p>Eran las tres de la tarde cuando Jes\u00fas lanz\u00f3 ese grito al cielo. Hac\u00eda tres largas horas que colgaba clavado de pies y manos en la cruz.<br \/>Hab\u00eda vivido su breve vida en un constante acto de entrega a todos: hab\u00eda curado enfermos y resucitado muertos, hab\u00eda multiplicado panes y perdonado pecados, hab\u00eda pronunciado palabras de sabidur\u00eda y de vida.<br \/>Luego, ya en la cruz, perdona a los verdugos, abre el Para\u00edso al ladr\u00f3n, y finalmente nos entrega a nosotros su cuerpo y su sangre, despu\u00e9s de que ya nos los hab\u00eda dado en la Eucarist\u00eda. Y por \u00faltimo grita:<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado\u00bb<\/p>\n<p>Sin embargo, Jes\u00fas no se deja vencer por el dolor. Como por una alquimia divina, lo transforma en amor, en vida. En efecto, precisamente cuando parece experimentar la lejan\u00eda infinita del Padre, con un esfuerzo inmenso e inimaginable cree en su amor y se vuelve a confiar totalmente a \u00e9l: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d1.<br \/>Restablece la unidad entre el Cielo y la tierra, nos abre las puertas del Reino de los Cielos, nos convierte plenamente en hijos de Dios y hermanos entre nosotros.<br \/>Este es el misterio de muerte y de vida que celebramos en estos d\u00edas de Pascua de resurrecci\u00f3n.<br \/>Es el mismo misterio que experiment\u00f3 en plenitud Mar\u00eda, la primera disc\u00edpula de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n ella, al pie de la cruz, estaba llamada a \u201cperder\u201d lo m\u00e1s precioso que pod\u00eda tener: a su Hijo Dios. Pero, en ese momento, justamente porque acepta el plan de Dios, se convierte en Madre de muchos hijos, Madre nuestra.<\/p>\n<p class=\"RipPdv\">\u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado\u00bb<\/p>\n<p>Con su dolor infinito, precio de nuestra redenci\u00f3n, Jes\u00fas se solidariza totalmente con nosotros, carga con nuestro cansancio, con nuestras ilusiones, nuestras incertidumbres, nuestros fracasos, y nos ense\u00f1a a vivir.<br \/>Si \u00e9l ha asumido todos los dolores, las divisiones, los traumas de la humanidad, tengo que pensar que donde veo un sufrimiento, en m\u00ed o en mis hermanos o hermanas, lo veo a \u00e9l. Todo dolor f\u00edsico, moral, espiritual me recuerda a \u00e9l, es una presencia suya, un rostro suyo.<br \/>Puedo decir: \u201cEn este dolor te amo a t\u00ed, Jes\u00fas abandonado. Eres t\u00fa, que haciendo tuyo mi dolor, vienes a visitarme. \u00a1Por eso te abrazo!\u201d.<br \/>Si luego nos ponemos enseguida a amar, a responder a su gracia, a querer lo que Dios quiere de nosotros en el momento siguiente, a vivir nuestra vida por \u00e9l, probamos que, por lo general, el dolor desaparece. Y esto sucede porque el amor atrae los dones del Esp\u00edritu: alegr\u00eda, luz, paz. Resplandece entonces, en nosotros, el Resucitado.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado\u00bb (Mt 27, 46)<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-293874","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293874","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293874"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293874\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293874"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293874"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293874"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}